Más allá del horizonte, la ayuda está más cerca de lo que parece

En la pista de la Base Aérea Soto Cano, en Honduras, hombres y mujeres cargaban equipos en tres helicópteros CH-47 Chinook. Su destino era Venezuela, donde dos devastadores terremotos habían sacudido el país el día anterior y las comunidades necesitaban ayuda con urgencia.

En lugar de tener que desplazarse desde miles de kilómetros de distancia los helicópteros, las tripulaciones, los equipos y el personal necesario para llevar a cabo la misión ya se encontraban en la región.

Militares de la JTF-Bravo distribuyen alimentos en Amitty, Jamaica, como parte de la asistencia vital proporcionada después del huracán Melissa, el 9 de noviembre de 2025. (Foto: Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU.)

La ubicación geográfica es fundamental. Desde Honduras, en el corazón de Centroamérica, la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo (JTF-Bravo) del Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM) tiene a su alcance gran parte de la región. Las aeronaves pueden partir, los equipos médicos pueden desplegarse y los suministros pueden movilizarse. Cuando un país socio solicita apoyo, la respuesta puede comenzar desde la propia región, sin necesidad de recorrer grandes distancias para llegar.

Para las comunidades que reciben esa asistencia, la proximidad tiene un significado más tangible: la ayuda puede llegar más rápido.

“Estar establecidos en Soto Cano, Honduras, nos proporciona una ubicación estratégica y acceso fundamental a Centroamérica para apoyar las prioridades de los Estados Unidos y de los países socios. Desde Soto Cano podemos desplegar capacidades en cuestión de horas, en lugar de días”, afirmó el Coronel del Ejército de los EE. UU. David A. Webb, comandante de la JTF-Bravo. “Al compartir instalaciones con nuestros socios centroamericanos, hemos establecido relaciones de cooperación basadas en décadas de experiencias compartidas en la región”.

Preparados ante los desastres

Meses antes de los terremotos en Venezuela, las tripulaciones aéreas de la JTF-Bravo respondieron a otra importante emergencia regional.

Después de que el huracán Melissa azotara Jamaica en octubre de 2025, la JTF-Bravo desplegó helicópteros CH-47 Chinook y UH-60 Black Hawk, personal y suministros desde Soto Cano para, dirigida por Jamaica, apoyar la respuesta al desastre. Según la JTF-Bravo, su primer contingente llegó durante las 72 horas posteriores al paso del huracán.

En coordinación con la Fuerza de Defensa de Jamaica (JDF), el Equipo de Respuesta de Asistencia ante Desastres del Departamento de Estado de los EE. UU. y otros componentes militares estadounidenses, la JTF-Bravo contribuyó al traslado de ayuda hacia las zonas afectadas. La fuerza aérea combinada realizó 133 misiones y acumuló 249 horas de vuelo, transportando más de 350 toneladas de asistencia, incluidas más de 270 toneladas de alimentos y agua y más de 80 toneladas de equipos. También efectuó 428 traslados de personal esencial.

Un helicóptero CH-47 Chinook del 1.er Batallón del 228.º Regimiento de Aviación, transporta como carga suspendida materiales para la construcción de un puente hacia una comunidad remota en Mayo, comarca Ngäbe-Buglé, Panamá, el 25 de julio de 2026. (Foto: Sargento Tercero de la Fuerza Aérea de los EE. UU. Ethan Sherwood)

Igualmente, importante fue la capacidad de la JTF-Bravo para integrarse a los esfuerzos de respuesta de Jamaica.

“La alianza entre la Fuerza de Defensa de Jamaica y la JTF-Bravo, junto con la 22.ª Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina [MEU], se ha forjado a partir de un compromiso compartido con la seguridad regional”, afirmó después de la operación el Teniente Coronel Morton Stewart, oficial ejecutivo del Comando Marítimo, Aéreo y Cibernético de la JDF. “Esto quedó demostrado con el despliegue inmediato a Jamaica tras el huracán Melissa y la rápida integración al mecanismo de respuesta de la JDF para atender las necesidades del país”.

“Este esfuerzo conjunto demuestra una capacidad de resiliencia que no solo se sustenta en la interoperabilidad, sino también en el extraordinario profesionalismo de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, lo que fortalece los cimientos de nuestra cooperación bilateral para superar cualquier adversidad”, agregó el Tte. Cnel. Stewart.

La capacidad para responder rápidamente durante un desastre depende de mucho más que disponer de aeronaves. Las tripulaciones deben estar entrenadas, las aeronaves deben recibir mantenimiento, los suministros deben estar preparados y los procedimientos de coordinación con otros gobiernos y fuerzas de seguridad deben conocerse antes de que se produzca una emergencia.

Llegar a comunidades más allá de las carreteras

Las mismas capacidades aéreas utilizadas durante las emergencias también permiten atender dificultades persistentes derivadas de la geografía de la región.

En Panamá, en julio de 2026, helicópteros CH-47 Chinook de la JTF-Bravo apoyaron a instituciones panameñas durante PANAMAX-Alpha mediante el transporte de materiales hacia comunidades donde resulta difícil movilizar cargas pesadas por vía terrestre.

En coordinación con el Servicio Nacional Aeronaval de Panamá (SENAN) y ministerios del Gobierno, el personal de aviación de la JTF-Bravo transportó mediante carga externa seis tanques de agua adquiridos por el Ministerio de Salud de Panamá hacia comunidades de la provincia de Donoso. Los tanques, con capacidades de 5000 o 10 000 litros, estaban destinados para mejorar el acceso al agua potable a más de 4000 habitantes.

El Sargento de Segunda Clase del Ejército de los EE. UU. Carlos Echeverry, jefe del Equipo de Asuntos Civiles 4361, saluda a un paciente durante una misión médica realizada en colaboración con el Departamento de Salud de Escuintla en Puerto San José, Guatemala, el 29 y 30 de enero de 2026. (Foto: Sargento de Segunda Clase del Ejército de los EE. UU. Michael Talbert)

El personal estadounidense y panameño también transportó aproximadamente 30 toneladas de materiales para la construcción de un puente en Mayo, en la comarca Ngäbe-Buglé. Los cables de acero, el cemento y otros materiales suministrados para el proyecto permitirán mejorar el paso de los habitantes por el río Cricamola, incluido el acceso de los niños a la escuela.

“Desarrollamos la interoperabilidad mediante la formación deliberada de equipos y los ensayos de misiones con nuestros socios. Durante PANAMAX 2026, entrenamos con el Sistema Nacional de Protección Civil de Panamá en operaciones de transporte de cargas externas, una capacidad fundamental que también empleamos durante la respuesta a los terremotos en Venezuela”, señaló el Cnel. Webb. “En toda la región realizamos ejercicios de mesa, estandarizamos las comunicaciones, posicionamos recursos logísticos con anticipación y evaluamos aeródromos regionales. Esta preparación nos permite integrarnos a los mecanismos de respuesta ante desastres de los países anfitriones tan pronto como se solicita asistencia”.

Esa preparación volvió a ponerse en práctica después del terremoto del 9 de octubre de 2026 en Panamá, cuando la JTF-Bravo desplegó helicópteros CH-47 Chinook para transportar personal y suministros humanitarios, incluidos alimentos y agua, en apoyo a la respuesta dirigida por las autoridades panameñas.

La preparación conjunta también va más allá de la aviación. Durante la segunda fase de PANAMAX Alpha, en septiembre de 2025, la JTF-Bravo y SOUTHCOM participaron junto con instituciones de salud y seguridad panameñas en un ejercicio de atención de víctimas múltiples, diseñado para fortalecer la respuesta médica ante emergencias. Los equipos panameños desplegaron 17 módulos hospitalarios móviles y practicaron la atención de llegada masiva simulada de víctimas.

“Mediante entrenamientos y operaciones intensivas, fortalecemos tanto las capacidades estadounidenses como las de los países socios”, afirmó el Cnel. Webb. “No solo entrenamos con nuestros socios, sino que también operamos repetidamente junto a ellos durante respuestas a crisis reales”.

El cirujano beliceño Dr. Zul se prepara para realizar una incisión durante una cirugía de vesícula biliar, con la asistencia de personal médico de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo en Belmopán, Belice, el 5 de agosto de 2025. La misión apoyó a los profesionales de salud beliceños al ampliar el acceso a la atención quirúrgica especializada. (Foto: Aerotécnico Jefe de la Fuerza Aérea de los EE. UU. Aaliyah Waalee)

Presencia que se extiende más allá de las emergencias

No todas las actividades regionales de la JTF-Bravo comienzan con un huracán, un terremoto o las necesidades de una comunidad aislada.

Sus equipos médicos y de asuntos civiles trabajan regularmente junto con las autoridades sanitarias nacionales y locales, aportando personal, conocimientos especializados, equipos o suministros a los servicios que ya prestan los países socios.

Esta función de apoyo es especialmente importante en Honduras, país anfitrión de la JTF-Bravo, donde su presencia en Soto Cano ofrece oportunidades de cooperación sostenida con las instituciones hondureñas y de asistencia directa a las comunidades locales. En junio de 2026, personal de la JTF-Bravo participó junto con la Fuerza Aérea Hondureña y profesionales de salud locales en una brigada médica dirigida por Honduras en Villa de San Antonio, Comayagua. Unos 460 pacientes recibieron atención en especialidades como medicina general, pediatría, oftalmología, odontología, fisioterapia y servicios farmacéuticos.

La brigada formó parte de una cooperación sanitaria más amplia y recurrente en Honduras. En 2025, más de 40 integrantes del personal odontológico de la Fuerza Aérea de los EE. UU. se unieron a la JTF-Bravo y a sus socios hondureños durante una misión odontológica comunitaria de dos semanas en Tegucigalpa. La misión incluyó exámenes, coronas, empastes, limpiezas, educación en higiene bucal y otros servicios que beneficiaron a 300 jóvenes y sus familias.

En Guatemala, en enero de 2026, el Equipo de Asuntos Civiles 4361 de la JTF-Bravo y el Programa de Asistencia Humanitaria de SOUTHCOM trabajaron con el Ministerio de Salud de Guatemala para entregar equipos médicos a un centro de salud en Esquipulas valorados en más de USD 250 000. Los equipos, entre ellos camas de hospital, dispositivos de diagnóstico, instrumentos quirúrgicos y concentradores de oxígeno, estaban destinados a fortalecer un establecimiento que atiende aproximadamente a 25 000 personas.

“Este encuentro es testimonio de la importancia de los esfuerzos de asistencia humanitaria y médica”, afirmó el alcalde de Esquipulas, Carlos Portillo, durante la entrega. “Nuestro objetivo es brindar atención médica de manera eficiente y respetuosa, sirviendo a nuestra comunidad mediante la colaboración, la organización y la responsabilidad compartida en la prestación de servicios de salud”.

Al día siguiente, el equipo trabajó con las autoridades sanitarias guatemaltecas en Puerto San José, donde proporcionó aproximadamente USD 12 000 en medicamentos e insumos médicos, durante una misión de dos días que benefició a unas 1500 personas. El personal de salud guatemalteco brindó atención primaria y pediátrica, vacunación, exámenes físicos y servicios farmacéuticos.

El Sargento de Segunda Clase del Ejército de los EE. UU. Jorge Vasquez, especialista en medicina preventiva del Destacamento Médico 349 de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo, entrega medicamentos preventivos durante un Ejercicio de Entrenamiento de Preparación Médica en Pejibaye, Costa Rica, el 27 de febrero de 2025. (Foto: Sargento Tercero de la Fuerza Aérea de los EE. UU. Tristan Biese)

En el vecino Belice, el personal de la JTF-Bravo proporcionó otro tipo de apoyo a la salud. En agosto de 2025, profesionales médicos del Ejército de los EE. UU. trabajaron junto con médicos y enfermeros beliceños en el Hospital Regional Occidental, en Belmopán, durante cirugías de vesícula biliar y hernia.

La misión dio continuidad a la cooperación quirúrgica entre la JTF-Bravo y el sistema de salud de Belice. Durante una actividad similar en 2022, el personal médico de la JTF-Bravo trabajó con sus homólogos beliceños en Dangriga y Belmopán para ampliar la capacidad quirúrgica.

“Personalmente, quiero agradecer enormemente al equipo que dejó a sus familiares y amigos en su país para venir a Dangriga, Belice, y ofrecer este servicio gratuito a nuestra gente”, expresó el alcalde de Dangriga, Robert Mariano, durante la misión.

Maria Monima, administradora regional de salud beliceña que entonces dirigía la Región Sanitaria del Sur, explicó que la cooperación ayudó a Belice a atender la demanda de cirugías acumuladas programadas durante la pandemia de COVID-19.

“Para nosotros ha sido un gran beneficio, una gran ayuda”, declaró Monima a la cadena beliceña News 5. “Seguiremos prestando los servicios en la medida de nuestras capacidades”.

Monima indicó que los equipos y materiales suministrados para la misión permanecieron en el hospital, lo que permitió al personal médico beliceño continuar realizando cirugías después de la partida del equipo visitante.

En Costa Rica, el objetivo fue ampliar el alcance de los servicios de salud existentes hacia una comunidad remota.

En febrero de 2025, 17 integrantes del Destacamento Médico 349 de la JTF-Bravo se unieron a 46 profesionales de salud de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en Pejibaye. Durante tres días, el equipo conjunto atendió a 620 personas mediante servicios médicos, preventivos, farmacéuticos y odontológicos.

El personal costarricense superaba ampliamente en número al de la JTF-Bravo, lo que ilustra la función de apoyo que puede desempeñar la Fuerza de Tarea al aportar capacidades y conocimientos especializados a servicios dirigidos por el propio sistema de salud del país socio.

La Sargento de Segunda Clase del Ejército de los EE. UU. Kaitlyn Thomas, fisioterapeuta del Destacamento Médico de las Fuerzas del Ejército, juega con un niño hondureño durante una brigada médica en la Escuela Nicolás Montes, en Villa de San Antonio, Honduras, el 6 de junio de 2026. (Foto: Sargento Tercero de la Fuerza Aérea de los EE. UU. Ethan Sherwood)

Preparación que comienza antes de que sea necesaria

Décadas de operaciones desde Soto Cano han permitido a la JTF-Bravo establecer relaciones con socios regionales mediante entrenamientos, misiones médicas y respuestas ante desastres. Estas relaciones consolidadas facilitan la coordinación rápida del personal cuando surgen emergencias.

Para Honduras, esa relación va más allá de la respuesta a misiones individuales. La Teniente Coronel de la Fuerza Aérea Hondureña Dulce María Vásquez Amador, destacó los aspectos operacionales de esta alianza cuando se desempeñaba como comandante de la Base Aérea Soto Cano en 2024.

“Considero que los aspectos más importantes entre la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo y la Fuerza Aérea Hondureña son la alianza, la cooperación, la coordinación del apoyo logístico y el apoyo mutuo tanto en seguridad como en entrenamiento”, afirmó la Tte. Cnel. Vásquez. “También el apoyo a las operaciones aéreas durante desastres naturales y en la asistencia humanitaria”.

Esta cooperación de larga trayectoria en Honduras ha contribuido a orientar las actividades más amplias de la JTF-Bravo en Centroamérica y el Caribe.

“La presencia de la JTF-Bravo en Centroamérica ha consolidado a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos como un socio confiable y creíble en la región, tanto para la asistencia humanitaria como para la cooperación en seguridad”, afirmó el Cnel. Webb. “Durante más de cuatro décadas, la JTF-Bravo ha demostrado el compromiso permanente de los Estados Unidos con la estabilidad regional. Ese legado se refleja en vidas salvadas, mayores capacidades de los países socios y una región más segura y resiliente”.

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