Una “carta de intención” firmada por el Gobierno de la provincia argentina de Santa Cruz y una pesquería de China, para prestar asistencia portuaria a los buques pesqueros chinos que faenan en el límite de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Argentina, hizo sonar las alarmas en el país sudamericano.
Los expertos advierten que la empresa china Hongdong Fisheries Co Ltd. tiene un historial de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) y de abuso a los derechos humanos. La pesca ilegal china y el agotamiento de los recursos son algunos de los principales problemas.
En noviembre, durante su visita a Fuzhou, capital de la provincia de Fujian, el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, firmó una carta de intención con Hongdong Fisheries para un acuerdo de inversión que “contempla la modernización de la infraestructura portuaria, incluyendo mejoras en los cinco puertos provinciales, la construcción de astilleros y el desarrollo de nuevas plantas pesqueiras” en la provincia patagónica, informó el sitio argentino de noticias Infobae.
“Santa Cruz le quiere ceder un puerto pesquero a una empresa que ya ha realizado pesca ilegal en diferentes regiones del mundo”, dijo a Diálogo Milko Schvartzman, experto en conservación marina y pesca INDNR, en la ONG Círculo de Políticas Ambientales (CPA). “No nos sorprendamos si, en caso de que avance un acuerdo de este tipo, esos barcos realizaran pesca ilegal dentro de la ZEE argentina, porque ya lo han hecho en otras regiones. No han respetado ni las normas ambientales, ni laborales, ni de seguridad de la navegación. Ese es el tipo de comportamiento de esas empresas. A los mismos países que le otorgan apoyo, les roban sus recursos”, afirmó Schvartzman.
En 2018, por ejemplo, las autoridades peruanas detuvieron al buque Run Da 608, con 19 toneladas de pota (calamar gigante) extraídas ilegalmente del Mar Peruano, informó el Ministerio de la Producción de Perú en la ocasión. “Esta, junto a otros cientos de embarcaciones chinas, utilizaba los puertos de Perú como base de apoyo a sus operaciones”, señala Schvartzman en el informe Antecedentes de la empresa china que busca asistencia logística en puertos de Santa Cruz, publicado por el CPA. “Los mismos pesqueros a los que Perú brindaba apoyo con sus puertos, realizaban pesca ilegal en su ZEE”, dijo el experto.
Segunda mayor pesquera china
No es la primera vez que China intenta abastecer, desde puertos patagónicos, a los cientos de buques de su flota que pescan en el límite del Mar Argentino, la llamada milla 201. “Intentos anteriores fueron la construcción de un centro logístico en [la provincia de] Tierra del Fuego, otro intento en Chubut y uno en Santa Cruz”, informó el sitio argentino Infobae.
Según Infobae, Hongdong Fisheries, se trataría de la segunda pesquera china y probablemente la segunda del mundo, detrás de la China National Fisheries Corp. La compañía cuenta con al menos 161 buques pesqueros, pero se cree que tiene mucho más, que estarían registrados bajo seudónimos o nombres de empresas transnacionales o con bandera de otros países. También tiene bases pesqueras en Mauritania y Guyana, destaca el informe del CPA. “Diferentes fuentes señalan a Hongdong Fisheries Co. Ltd. como una subsidiaria de la fábrica de armas del Ejército Chino Poly Group Corp”, agrega el documento.
Historial de abusos
La flota de Hongdong Fisheries tiene un historial de graves irregularidades. Entre 2017 y 2019, por ejemplo, los buques Fu Yuan Yu 7880 y Fu Yuan Yu 7881, desactivaron su sistema de identificación automática (AIS) durante sus operaciones en el Atlántico Sur, en los límites de la ZEE de Argentina. Desactivar el AIS permite ocultar la posición de los buques, impedir su seguimiento y encubrir posibles ilícitos como la pesca ilegal.
En 2017, las autoridades de Indonesia detuvieron al buque Fu Yuan Yu 831, también de Hongdong Fisheries, que había ingresado a aguas territoriales indonesias. “En las bodegas del barco se encontraban aproximadamente 35 toneladas de pescado, incluidos cientos de tiburones tigre protegidos”, informó la plataforma Vessel Tracker.
El buque Fu Yuan Yu 831 se identificaba bajo países diferentes, aunque el derecho internacional prohíbe que las embarcaciones tengan más de una nacionalidad. “Al momento de su detención, el barco exhibía la bandera de Timor del Este, pero los investigadores encontraron otras cinco banderas a bordo: las de Malasia, China, Filipinas, Indonesia y Singapur”, añadió Vessel Tracker.
Hongdong Fisheries también tiene un historial de trabajos forzados, incumplimiento de normas laborales y abandono de tripulación. En 2020, por ejemplo, el buque Fu Yuan Yu 7881 fue acusado del abandono de 24 tripulantes filipinos. Los trabajadores afirmaron que “no les habían dado suficiente comida y que tuvieron que beber agua con óxido”, según la plataforma periodística sin ánimo de lucro The Outlaw Ocean Project.
Impactos económicos y ambientales
Ceder apoyo logístico a la flota china tendría enormes impactos económicos, ambientales y sociales en Argentina, dicen los especialistas. El apoyo logístico local permitiría a la flota china reducir sus costes operativos, realizar aún más pesca ilegal, agotar los recursos marinos y poner en peligro la industria pesquera local.
“Es muy probable que eso impacte directamente a las empresas pesqueras argentinas de calamar, porque tendrían que bajar aún más los precios para competir en los mercados internacionales”, dijo Schvartzman. “Eso llevaría a la quiebra a varias de esas empresas. Podría traer también pérdida de trabajo, empleo y mano de obra en la pesca en Argentina”, afirmó.
Schvartzman estima que el impacto ambiental sería “terrible”, ya que el calamar es un eslabón esencial en la cadena alimentaria del Atlántico Sur. Sirve de alimento para peces como la merluza, además de cachalotes, pingüinos, elefantes marinos y otras especies. A su vez, el colapso del calamar también afectaría al turismo de la Patagonia, que actualmente atrae visitantes de todo el mundo para la observación de pingüinos y otros animales, que se alimentan en la misma zona donde pescan esos barcos.
“Por lo tanto, los impactos negativos de otorgarle un puerto argentino a la flota pesquera china son innumerables, y superan en muchas veces cualquier posible beneficio que tendría alguna ciudad o pueblo costero de la región”, completó Schvartzman.


