Sombra de China avanza en puertos argentinos

En una maniobra que amenaza con redefinir la infraestructura pesquera en la zona Sur de Argentina, la empresa china Fuzhou Hongdong Pelagic Fishery Co. firmó un acuerdo con la provincia de Santa Cruz para modernizar cinco puertos, instalar una planta procesadora de pescado y brindar asistencia logística a la flota china, que desde la milla 201 [una milla fuera de la Zona Económica Exclusiva (ZEE)] depreda el Atlántico, confirmó la plataforma argentina Pescare.

“No existen ejemplos de países en los que la industria pesquera local prospere, en donde se haya instalado o se le haya brindado apoyo portuario a la industria pesquera china”, dijo a Diálogo Milko Schvartzman, investigador de pesca ilegal en Latinoamérica; y coordinador de Proyectos Océanos-Pesca, en la ONG Círculo de Políticas Ambientales, en Argentina.

Bajo el Partido Comunista

Hongdong Fisheries es la segunda mayor compañía pesquera de China, con una flota de más de 160 embarcaciones; vinculada al Poly Group Corp, un conglomerado estatal que tiene conexiones directas con el Ejército Popular de Liberación Chino. Su director ejecutivo Lan Ping Yong, fue delegado durante el Congreso Popular Nacional, el órgano con más poder bajo el liderazgo del Partido Comunista Chino, confirmó un estudio de Círculo de Políticas Ambientales.

“China viene por nuestros recursos. No hay porqué pedirles una mano a los chinos, –que no será gratis–, para resolver los problemas argentinos; y menos pretender eliminar la pesca ilegal cediéndoles los puertos o dándole facilidades logísticas”, opinó en el medio argentino Visión Federal César Augusto Lerena, experto en Atlántico Sur y Pesca; y presidente del Centro de Estudios para la Pesca Latinoamericana (CESPEL). “La pesca ilegal no solo provoca perjuicios económicos, biológicos, ambientales y sociales, sino que genera violaciones en materia de trabajo esclavo y narcotráfico”.

Las negociaciones para el acuerdo que comenzaron en octubre de 2024, culminaron con una carta de intenciones que el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, firmó en Fuzhou, provincia de Fujian. Genera preocupación debido a los antecedentes de Hongdong Fisheries en otras regiones, porque formaría parte de un esquema global de depredación en alta mar. Con un historial de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), sus buques operan al límite de las ZEE sudamericanas, argumentó en noviembre la Cámara de Diputados argentina, en una resolución de repudio.

“Vemos este tema con mucho malestar. No conocemos el alcance real, pero si termina siendo una promesa de apertura de puertos a la flota extranjera, es muy preocupante y nos pone en estado de alerta”, expresó Eduardo Boiero, presidente de la Cámara de Armadores y de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (CAPeCA), en el diario argentino Urgente 24. “El tema es que no será meramente una apertura de puertos para flotas extranjeras. Por ahora, existe preocupación para tratar de conocer el alcance de lo que se haya comprometido”.

Según el Círculo de Políticas Ambientales, ante el avance de Santa Cruz para abrirle los puertos a la flota que opera en la milla 201, “se debe considerar que las empresas pesqueras chinas son subsidiadas por el Estado chino; la construcción de cada embarcación corre a cuenta del Estado en un 50 por ciento, el combustible y los equipos de navegación también son provistos por el Estado”.

“Los armadores argentinos no pueden competir con empresas que reciben subsidios y que no cumplen con las normativas”, planteó Schvartzman. “China no busca solo invertir, sino controlar los puertos y gestionar los recursos naturales. Esto plantea serias amenazas para la sostenibilidad ambiental y laboral de la región”.

Centros de pesca ilegal

Lo anterior coloca el reflector en que este acuerdo provocaría que Argentina se convirtiera en una base para embarcaciones que practican la pesca ilegal, y que violan los derechos humanos de los trabajadores, explicó el portal argentino Agenda Malvinas. Los barcos de Hongdong Fisheries han sido acusados de apagar intencionalmente el Sistema Automático de Identificación (AIS), para ocultar su ubicación y evadir controles, mientras sus tripulaciones trabajan en condiciones laborales inhumanas de explotación.

Las inquietudes sobre este proyecto de Santa Cruz aumentan, porque también involucraría a otras compañías pesqueras chinas con operaciones en las cercanías de la ZEE argentina, como Zhoushan Huaxi Fisheries, Rongcheng Rongyuan y Shanghai Kunting Import.

“La flota pesquera china es reconocida por la ilegalidad de sus operaciones; el daño al ecosistema marino del Atlántico Sur y del mar Argentino; el impacto negativo en el empleo y las economías locales; los abusos a los derechos humanos de sus tripulaciones; y la amenaza a la seguridad a la navegación”, concluyó Schvartzman. “No es recomendable que el gobierno nacional y/o los gobiernos provinciales habiliten ningún puerto en nuestro territorio, que brinde servicios a flotas de pesca INDNR chinas o de cualquier otra bandera con antecedentes de pesca INDNR, ya que esto tendrá consecuencias más negativas aún en las provincias que viven de la pesca”.

En plena temporada de pesca del calamar, las autoridades argentinas han observado un incremento de la flota asiática operando cerca de su ZEE. Más de 500 buques extranjeros han estado pescando en la milla 201, la mayoría de ellos  son propiedad de China, informó el medio argentino Agenda Malvinas.

Ante el aumento de la flota pesquera extranjera, el Comando Conjunto Marítimo del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCFA) argentinas, incrementó las actividades de control y vigilancia con aeronaves de exploración y patrulleros oceánicos en aguas de su jurisdicción, y en la zona adyacente a la ZEE, confirmó el EMCFA.

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