Bajo el régimen de Nicolás Maduro la industria petrolera estatal de Venezuela (PDVSA) no solo colapsó. La falta de inversiones y mantenimiento en sus instalaciones genera diariamente derrames de petróleo con consecuencias devastadoras para el medio ambiente y la población, indicó a finales de julio The New York Times (NYT).
Desde 2016, PDVSA dejó de reportar datos operativos, pero previo a esa fecha los derrames de crudo e incidentes eran altos, indica la multiplataforma española Cambio 16. En 2021, el Observatorio de la Tierra de la Administración Nacional Aeronáutica y del Espacio (NASA), de los Estados Unidos, estimó que entre 2010 y 2016 ocurrieron cerca de 50 000 fugas y derrames de petróleo en Venezuela.
“En el país el venezolano no cuenta con la posibilidad de acceder a la información, porque de cierta forma ya está consagrada esa opacidad”, dijo el 6 de agosto a Diálogo Emiliano Terán, investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo de la Universidad Central de
Venezuela. “Es ocultamiento a la información por la propia práctica regular del régimen”.
PDVSA, que jugó un papel crucial en la transformación del país, sufre graves impactos debido a la mala gestión del régimen autoritario, resultando en serias consecuencias tanto para la economía como para el medio ambiente, precisó NYT.
Según la ONG basada en Caracas, Observatorio de Ecología Política, en 2022 hubo 86 derrames petroleros en el país, en comparación con 73 fugas en 2021. Zulia, Falcón y Anzoátegui son los estados con mayor número de desastres.
La población necesita información precisa sobre volúmenes derramados, áreas afectadas y acciones correctivas, pero carece de datos oficiales, refiere el Observatorio. “Los derrames afectan sin transparencia a comunidades enteras”.
Lago Maracaibo
“El lago de Maracaibo, en Zulia, Venezuela, el más grande de Sudamérica, considerado como fuente de alimento, salud y agua (…), enfrenta a la industria petrolera y a otros factores que hacen muchísimo daño al lago y a las comunidades”, expresó Terán.
En el lago Maracaibo se filtra petróleo de oleoductos deteriorados, tiñendo las costas y cambiando el color del agua a un tono verde neón, relató el NYT. Desde el 20 de junio, a lo largo del lago se observa una mancha de crudo generada por los derrames. Esta mancha se extiende alrededor de tres kilómetros siguiendo la costa, desde la Universidad Rafael Urdaneta hasta el muelle de Pequiven, corroboró el 21 de junio el diario venezolano El Pitazo.
Eduardo Klein-Salas, científico de teledetección de la Universidad Simón Bolívar, en Venezuela, dijo a la NASA que el lago “cuenta con más de 10 000 instalaciones relacionadas con el petróleo y una red de miles de kilómetros de oleoductos submarinos, la mayoría con más de 50 años de antigüedad”.
“Los oleoductos pueden compararse con un plato de espagueti para describir las múltiples tuberías en el lago, revelando un complejo enmarañado con derrames diarios”, agregó Terán.
PDVSA anunció a finales de junio el inició de los trabajos de limpieza de crudo en las costas de Maracaibo, sin ofrecer más información sobre el alcance de los derrames de crudo, reportó la plataforma alemana DW.
“El régimen afirmó que el lago estaba en buen estado y que iban a sanearlo”, detalló Terán. “Pero sanear el lago no es llevar una cuadrilla de limpieza, sino es mucho más. El lago debe tener un enfoque de saneamiento normativo e integral”.
En este lago diariamente se producen derrames de entre 500 y 1000 barriles de petróleo, acompañados por la descarga continua de más de 10 000 litros por segundo de aguas residuales sin someterse a ningún proceso de tratamiento, refiere en Internet la Fundación Azul Ambientalistas, con sede en Venezuela.
Impacto tremendo
Estos derrames de petróleo frecuentes impactan negativamente los ecosistemas marinos, resultando en la contaminación ambiental ocasionada por PDVSA, reafirmó Cambio 16. Esta situación lleva a la muerte de aves marinas, peces y otros animales marinos, agregó el Observatorio de Ecología.
“Esta contaminación causa un impacto tremendo en la biodiversidad”, expresó Terán. “Muchas familias en la zona del lago son pescadores y están desesperados porque no tienen el sustento inmediato para sus hijos”.
Por otro lado, Venezuela se encuentra entre los nueve países de mayores emisiones de gas metano puro, debido a la abundancia de antorchas instaladas en los campos petroleros en todo el territorio nacional, señaló Terán. “A pesar de su tamaño, su contribución al cambio climático es significativa”.
Intereses aliados
Para Terán, el enfoque actual del régimen es sesgado, sin considerar criterios de sostenibilidad, orientando intereses de aliados como por ejemplo China, que participa en la franja petrolífera del Orinoco “sin emplear enfoque ambiental, pero sí mucha opacidad”.
En este mismo contexto, empresas iraníes participan en el sector petrolero y gasífero venezolano. “Si las relaciones bilaterales con estos países continúan promoviendo los combustibles fósiles, la situación ambiental se tornará catastrófica”, detalló Terán.
“Maduro heredará a Venezuela un desastre ambiental que afecta su biodiversidad, necesitando miles de millones de dólares y varias décadas para frenarlo”, indicó Cambio 16. “El régimen está desesperado por aumentar la producción y está dando rienda suelta, sin importar las consecuencias para el resto del planeta”, finalizó Terán.


