La oleada de incendios forestales que ha sufrido Ecuador en 2024, ha afectado a 22 de sus 24 provincias, en donde las llamas consumieron 45 363 hectáreas de bosques, publicó el diario El Comercio, a finales de octubre. “Los incendios, que comenzaron el 1.º de enero, impactan a 163 cantones y 624 parroquias en todo el país. Dejan tras de sí no solo destrucción medioambiental, sino también afectaciones a miles de familias ecuatorianas”.
Fue así como a finales de septiembre, el Gobierno ecuatoriano realizó gestiones de cooperación internacional y recibió ayuda humanitaria, para fortalecer la atención de la emergencia. La Cancillería ecuatoriana “mencionó, por ejemplo, la entrega de asistencia humanitaria de los Estados Unidos a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos del Gobierno nacional, con equipos especializados en el combate al fuego”, publicó el medio La República.
Entre los apoyos, se activaron 25 Brigadas de Respuesta a Incendios Forestales y 86 intervenciones aéreas, con la colaboración de la Fuerza Aérea del Perú, del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Ecuador y cuerpos de bomberos locales, indicó El Comercio. “El llamado de apoyo frente a la emergencia que atraviesa Ecuador, fue puesto en marcha (…) mediante el Sistema de Cooperación entre las Fuerzas Aéreas Americanas (SICOFAA). Las maniobras para la extinción de las conflagraciones, fueron ejecutadas en conjunto con la República de Perú, quien unió esfuerzos en esta misión”, informó a la prensa la Fuerza Aérea Colombiana (FAC).

“A través del SICOFAA, nosotros enviamos la información de la necesidad de apoyo de medios aéreos, así como otros tipos de ayuda. En este caso, Perú respondió con dos aeronaves de tipo Spartan y también con dos helicópteros de la Fuerza Aérea Peruana (…), para mitigar y neutralizar este incendio”, explicó el Brigadier General de la Fuerza Aérea Ecuatoriana Luis Fierro Urresta, comandante del Comando de Operaciones Aéreas y Defensa. “Gracias a estas coordinaciones hemos podido requerir a la FAC, y nos han facilitado unos sistemas Bambi Bucket (…)”.
El Gobierno de Colombia, a través de la FAC y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, prestó equipos especiales para las labores de extinción de incendios del vecino país. “Previa solicitud de este, ante el Mecanismo de Cooperación en Caso de Desastre, se realizó el despliegue de la aeronave C-40, con el fin de transportar 20 cajas del sistema Guardian Caylym [sistema de extinción de incendios que lanza 1000 litros de retardante por unidad], tres sistemas Bambi Bucket, una piscina con capacidad de 10 000 litros y personal militar entrenado y capacitado en operaciones aéreas de extinción de incendios, para fortalecer el trabajo que se desarrolla en las zonas afectadas en Ecuador”, dijo a Diálogo el Comando General de las Fuerzas Militares de Colombia (CGFFMM).
Como parte del SICOFAA, la FAC realizó la transferencia de conocimientos acerca de los sistemas Guardian y Bambi Bucket, trasladando personal al Ecuador, indicó el Mayor de la FAC Jorge Guevara, jefe de la Oficina de Seguridad Operacional del Comando Aéreo de Transporte Militar Camilo Daza. Los militares conformaron dos equipos para brindar estos apoyos, para cada uno de los sistemas, para utilizarse en el Ecuador.
Las fuerzas armadas se preparan cada año para enfrentar desastres en la región, mediante la retroalimentación de información referente a buenas prácticas y lecciones aprendidas, generadas en la atención de gestión del riesgo de desastres a través de diferentes medios, como la Junta Interamericana de Defensa, entendimientos entre Estados Mayores de las fuerzas armadas, la participación en ejercicios de simulación de la Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas, así como cursos de planeamiento, manejo y respuesta ante crisis y alivio humanitario, con el Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica (WHINSEC), explicó el CGFFMM.
“Países como Brasil, Chile, Ecuador, los Estados Unidos y Perú, son los principales en realizar intercambios de experiencias en la atención de desastres”, agregó.
En 2024, precisó el CGFFMM, “se participó el ejercicio CENTAM SMOKE, ejercicio militar y de respuesta a emergencias que se lleva a cabo dos veces al año, dirigido por la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo [componente del Comando Sur de los EE. UU.]. Este entrenamiento busca fortalecer la cooperación y la preparación para la respuesta ante desastres en la región”.
Actualmente, los principales desafíos que se enfrentan para la gestión del riesgo de desastres se relacionan con los efectos derivados del cambio climático. Por eso, el personal técnico y especializado, prevé que los efectos intensificarán la frecuencia y severidad de fenómenos naturales, como inundaciones y sequías, puntualizó el CGFFMM. “Esto complica la planificación y respuesta ante desastres, ya que las predicciones climáticas se vuelven más inciertas y los eventos más extremos”.


