República Dominicana ha intensificado sus esfuerzos en el combate al narcotráfico, apoyada por sólidas alianzas estratégicas con países aliados. El país caribeño está empleando todos sus recursos para bloquear las rutas aéreas, marítimas y terrestres utilizadas por organizaciones criminales transnacionales que intentan mover drogas desde Sudamérica hacia los Estados Unidos y Europa, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano.
“República Dominicana está realizando importantes aportes en la lucha antidrogas en el Caribe y esto ha provocado que los grupos criminales tengan que reorganizar rutas”, subrayó a Diálogo Oriel Óscar Ortega, experto en seguridad y delincuencia organizada de Panamá. “El Caribe juega un papel muy importante como plataforma logística para estas organizaciones criminales que buscan evadir los controles continentales hacia Europa y África. El control en la zona les está negando en cierta forma esa operatividad ilegal que antes era mucho más fácil”.
Dinámica y modernización operativa
En los últimos años, las rutas del narcotráfico en el Caribe se han vuelto más sofisticadas, transformando mares y puertos en un complejo tablero logístico internacional. Los cargamentos de cocaína provenientes de Colombia suelen trasladarse por tierra a Venezuela, aprovechando la corrupción estatal. Desde allí, las drogas se envían a países como Trinidad y Tobago, República Dominicana o Jamaica, donde son reempaquetados y redirigidos hacia nuevos destinos, frecuentemente empleando islas intermedias como puntos de tránsito.
Ortega alertó sobre la capacidad de adaptación de estos grupos: “La influencia del crimen organizado transnacional en el Caribe y Centroamérica está muy arraigada, con grupos que buscan rápidamente otras modalidades de tráfico y nuevas rutas”. Explicó que, por ejemplo, “el tráfico en contenedores con mercancía lícita saliendo de puertos de Sudamérica (…) es legalizado por medio de sobornos y amenazas”.

La amenaza criminal del régimen venezolano
El cambio estratégico de la República Dominicana ha sido impulsado en parte por la amenaza que representan las organizaciones narcoterroristas vinculadas a Venezuela. La República Dominicana es uno de los países del hemisferio que ha designado oficialmente al Cártel de los Soles (CdS) —la red de altos mandos militares y políticos venezolanos liderada por Nicolás Maduro— como organización terrorista en 2025.
Esta designación subraya el consenso regional sobre la amenaza que representan esta red integrada en el Estado y sus fuerzas proxy. El CdS cuenta con grupos como el Tren de Aragua (TdA) como brazo armado. El TdA, una banda transnacional que ha aprovechado la crisis migratoria venezolana para extender la violencia por toda América, utiliza las rutas del Caribe y Centroamérica como parte de la amplia red de distribución del Cártel.
Resultados tangibles y sinergia estratégica
La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) de República Dominicana presentó a finales de octubre los logros más sobresalientes en su lucha contra el narcotráfico: entre 2020 y 2025 se incautaron más de 226 toneladas de drogas y se detuvo a más de 187 000 personas vinculadas a redes de tráfico internacional. Este notable incremento responde a la modernización operativa, el intercambio de inteligencia con socios internacionales y la implementación de una estrategia sostenida de presión sobre las redes criminales.
“La cooperación de los organismos de seguridad ha resultado decisiva en la lucha contra el narcotráfico y la criminalidad organizada transnacional”, declaró a Diálogo Carlos Devers, vocero de la DNCD. “La articulación entre la Procuraduría, las Fuerzas Armadas y las agencias de inteligencia del Estado ha consolidado una alianza que marca un antes y un después en la estrategia nacional”.
La colaboración internacional ha sido un pilar fundamental en la estrategia antidrogas dominicana. En coordinación con agencias extranjeras, mayormente estadounidenses, en 2025 el país logró incautar más de 67 toneladas de drogas en aguas internacionales. Esto refleja una estructura de cooperación multinivel que integra inteligencia compartida y operaciones conjuntas en puntos estratégicos del Caribe, informó el canal dominicano CDN 37.
A finales de septiembre de 2025 se logró un hito operativo significativo cuando las autoridades dominicanas, en una operación conjunta histórica con la Marina de los Estados Unidos y el Comando Sur, interceptaron con éxito un barco que transportaba alrededor de una tonelada de cocaína en el mar Caribe. Esta operación demuestra la solidez del compromiso bilateral en materia de seguridad.
“El apoyo sostenido de países aliados y la coordinación en tiempo real con la República Dominicana ha permitido desmantelar estructuras de tráfico internacional, y confiscar importantes cargamentos dentro y fuera del territorio nacional”, resaltó Devers. “Esta sinergia ha fortalecido la capacidad operativa del país y generado resultados históricos en incautaciones y cooperación internacional contra el narcotráfico”.
Evolución de los cárteles y desafíos persistentes
Las organizaciones criminales han evolucionado hacia estructuras más fragmentadas y especializadas, donde distintas células gestionan etapas concretas como el cultivo, acopio o transporte de la droga, según Infobae.
Ortega recalcó la presencia dominante de los cárteles mexicanos y el TdA en Latinoamérica, afirmando que “ellos exigen a los países productores que les vendan únicamente a estos cárteles. Ellos son los que se encargan de mover la droga alrededor del mundo”.
El liderazgo dominicano en seguridad ha sido reconocido internacionalmente, con la postulación de Leandro José Villanueva Acebal para dirigir la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), reportó Diario Libre.
Según Ortega, para mantener estos avances, es necesario amplificar las buenas prácticas de seguridad y fortalecer la ciberdefensa y la ciberseguridad, pilares clave para proteger instalaciones, personal y equipamiento estratégico. “Solo mediante operaciones coordinadas contra el cibercrimen y el combate a delitos financieros se podrá consolidar una arquitectura de seguridad moderna, resiliente y capaz de anticipar las amenazas del entorno digital”, finalizó.


