La Agencia Espacial del Perú – CONIDA, adscrita al Ministerio de Defensa, y la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) de los EE. UU. sentaron las bases para el potencial lanzamiento de cohetes sonda desde el país sudamericano. El histórico acuerdo busca promover la investigación científica y el desarrollo de tecnologías avanzadas y es un paso clave en la cooperación científica y tecnológica entre ambos países.
“Esta alianza refuerza la histórica relación entre Perú y los Estados Unidos, caracterizada por años de colaboración continua. Aunque ahora se canaliza a través de la NASA, este vínculo no es reciente”, dijo a Diálogo Marco Milla, director del Instituto de Radioastronomía de la Pontificia Universidad Católica del Perú. “El objetivo es ampliar la cooperación existente y fortalecer los lazos científicos entre ambos países”.
El acuerdo, firmado el 14 de noviembre de 2024, incluye capacitación en seguridad, un estudio conjunto de viabilidad para una campaña de cohetes sonda con lanzamientos a partir de 2028, denominado proyecto Cielo, y asistencia técnica para el lanzamiento de cohetes sonda. Este proyecto no solo reforzará las capacidades espaciales de Perú, sino que además fomentará su participación en misiones científicas internacionales, precisa el Gobierno del Perú en un comunicado oficial.
El proyecto Cielo, prevé el lanzamiento de 10 a 14 cohetes desde el campo de cohetes de Punta Lobos, con instrumentos científicos para investigar fenómenos en la ionósfera, parte de la alta atmosfera, para comprender y reducir errores en tecnologías satelitales como GPS. La campaña también impulsará el desarrollo de la tecnología de vanguardia en el país, indicó el Ministerio de Defensa.
“Perú fue elegido para esta campaña debido a su ubicación privilegiada en el ecuador magnético y al Radar o Radio Observatorio de Jicamarca, reconocido como el instrumento más grande del mundo para estudiar esta región de la atmósfera”, comentó Milla. “Gran parte del conocimiento actual sobre fenómenos ionosféricos se debe a investigaciones realizadas con este radar”.
La cooperación entre Perú y la NASA no es nueva. En 1975 y 1983 realizaron campañas conjuntas en la base de Punta Lobos, operada por CONIDA, para estudiar interacciones entre la atmósfera terrestre y el Sol. Estas investigaciones son esenciales para la seguridad de recursos críticos, como las redes eléctricas y los sistemas de navegación.
Estación espacial

La cooperación Perú-NASA trasciende el lanzamiento de cohetes, ya que el país andino tendrá su primera estación espacial en Talara, Piura, destinada al despegue de vehículos espaciales, afirmó a TV Perú el General del Aire Carlos Chávez Cateriano, comandante general de la Fuerza Aérea del Perú (FAP). Las instalaciones incluirán además un centro de investigación científica.
“La FAP lidera el desarrollo del primer puerto espacial en la costa del Pacífico sudamericano, en colaboración con el Comando Espacial de los Estados Unidos (SPACECOM). La fase inicial de los estudios ya concluyó, y el proyecto tiene un horizonte de desarrollo de tres a cinco años”, señaló el Gral. Chávez. Según la plataforma argentina Infobae, la inversión estimada asciende a USD 268 millones.
La colaboración con la NASA y la construcción del puerto espacial, “posicionarán a Perú como un polo científico en la región, permitiéndole ampliar su impacto en las capacitaciones, investigaciones y descubrimientos científicos, con beneficios locales y globales”, afirmó a Diálogo el profesor Eduardo Ismodes, vicerrector de Investigación de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Horizontes estratégicos
En abril de 2024, durante el Simposio Espacial 39, en Colorado Springs, representantes de Perú y otros países sudamericanos se reunieron con líderes del SPACECOM, para fortalecer la cooperación en el hemisferio occidental.
En mayo de 2024, Perú se convirtió en el miembro número 41 de los Acuerdos Artemis, comprometiéndose con una exploración espacial segura, transparente y responsable. Los acuerdos, un conjunto de principios diseñados para guiar la exploración espacial civil, e iniciados por los EE. UU. y otras siete naciones en 2020, buscan asegurar que se opere de una manera que beneficie a toda la humanidad.
La Operación Harpy Sur, parte del Ejercicio Resolute Sentinel 2023, impulsó la colaboración internacional desde el Centro Nacional de Operaciones de Imágenes Satelitales en Perú. Liderada por el Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM), junto con el SPACECOM, CONIDA y la FAP, fortaleció los programas espaciales emergentes en la región, mediante entrenamiento en conciencia del dominio espacial y el uso del sistema de misiones de Operaciones Comerciales Conjuntas.
Para Ismodes, estas alianzas promueven soluciones innovadoras, frente a desafíos regionales y globales. “Perú reafirma su compromiso con el éxito de estas iniciativas conjuntas”, aseguró. En esta línea, Milla destacó que la FAP y CONIDA están desarrollando un plan estratégico, para consolidar el avance del país en el ámbito espacial.
Cooperación a la par
El cronograma establecido para el lanzamiento de cohetes refleja el compromiso de ambas naciones: en 2025 se formalizarán los acuerdos internacionales y, entre 2026 y 2027, se desarrollará la instrumentación necesaria. Finalmente, en 2028, se realizará la Campaña de Lanzamiento Cielo, explicó Milla.
“Perú participa como un socio igualitario, con capacidades científicas a la par de los Estados Unidos, lo que los motiva a la colaboración internacional”, dijo Milla. “Este esfuerzo conjunto no solo fortalece la colaboración científica, sino también amplia la participación de investigadores peruanos en iniciativas globales”, concluyó.


