Durante décadas, Ecuador fue percibido como una excepción en una región atravesada por el narcotráfico, la violencia armada y la captura criminal del Estado. Mientras países vecinos enfrentaban guerras abiertas entre cárteles y fuerzas estatales, el país parecía mantenerse al margen de esas dinámicas. Esa imagen comenzó a resquebrajarse lentamente y terminó de colapsar en enero de 2024, cuando el presidente Daniel Noboa declaró un [ … ]