El Centro de Cooperación Policial Internacional de la Amazonía (CCPI-Amazonía) ya está en funcionamiento en Manaos, Brasil, y reúne a las fuerzas de seguridad de los nueve países de la
Amazonía –Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela–, para hacer frente a los delitos transnacionales que afectan a la región.
“El crimen organizado ya no es un problema local. Es un flagelo global y solo se puede enfrentar con acciones integradas, coordinadas, y con el intercambio constante de información e inteligencia entre los países”, dijo el 17 de junio durante la inauguración Ricardo Lewandowski, ministro de Justicia y Seguridad Pública de Brasil. “El Centro representa un modelo de cómo la integración y el trabajo conjunto pueden producir resultados concretos en la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales”.

El CCPI fue creado para facilitar la colaboración con representantes de los estados brasileños de la Amazonia Legal: Acre, Amapá, Amazonas, Maranhão, Mato Grosso, Pará, Rondônia, Roraima y Tocantins.
Organismos multilaterales como Interpol, Ameripol y Europol, podrán sumarse a los esfuerzos, permitiendo un flujo diario y permanente de datos de inteligencia, y el acuerdo de operaciones e investigaciones conjuntas. La inclusión de los organismos internacionales aún se encuentra en evaluación.
La estructura del CCPI incluye servicio de inteligencia, divisiones de operaciones y logística, sala de videovigilancia, gabinete de crisis y sala de prensa, entre otros espacios destinados a la coordinación. El Centro está coordinado por la Policía Federal (PF), en integración con la Secretaría Nacional de Seguridad Pública, la Policía Federal de Carreteras y la Fuerza Nacional.
“La integración se llevará a cabo mediante la actuación conjunta de representantes oficiales de los países que componen la Panamazónica [región que abarca los países con selva amazónica]”, declaró a Diálogo en un comunicado el Sector de Asesoría de Prensa de la PF. “El modelo se inspira en los llamados ‘fusion centers’ internacionales, con protocolos de trabajo compartidos, interoperabilidad de sistemas, reuniones periódicas y planificación conjunta de operaciones”, añadió el comunicado.
Con un equipo estimado entre 35 y 40 profesionales, el CCPI prevé la presencia física de oficiales de enlace extranjeros en régimen de movilización temporal, con una estancia prevista de un año. Estos representantes participan directamente en la elaboración de planes operativos, análisis de inteligencia y coordinación con sus instituciones de origen, optimizando los flujos de cooperación para hacer frente a los delitos que traspasan las fronteras.
El CCPI-Amazonas promoverá la formación continua de sus miembros, con instrumentos como el Centro de Integración y Perfeccionamiento en Policía Ambiental de la Policía Federal en la Amazonía, el proyecto Ouro Alvo, que permite identificar el origen exacto del oro incautado, y el Madeira de Lei, destinado a los delitos forestales.
Según la PF, las prioridades iniciales incluyen el intercambio de información entre los miembros del Centro, con el consiguiente mapeo de la realidad de cada región cubierta y sus problemas comunes. A partir de este diagnóstico, se elaborarán los Planes Operativos Integrados, centrados principalmente en los delitos de naturaleza transnacional e interestatal que afectan al bioma amazónico, como la actuación de organizaciones criminales involucradas en la deforestación ilegal, la minería clandestina, el tráfico de animales silvestres, y la explotación de productos de la flora y la fauna amazónicas.
El CCPI es una de las principales entregas del Gobierno Federal en el marco del Plan Amazonia: Seguridad y Soberanía (Plan Amas), resultado de los compromisos asumidos en la Carta de Belém, firmada con los demás países panamazónicos al término de la Cumbre de la Amazonia, celebrada en 2023, y con los Estados de la Amazonia Legal. El Gobierno brasileño busca, a través del CCPI-Amazonia, lograr una mayor eficacia en las investigaciones, desarticular las redes criminales y reducir significativamente los delitos ambientales y conexos.
La PF explicó que la integración respeta la soberanía y el ordenamiento jurídico de cada país. Las acciones se planifican de forma paralela, y cada nación ejecuta su parte del plan operativo en su propio territorio, de acuerdo con sus leyes. El CCPI actúa como articulador técnico y estratégico, promoviendo la alineación y el intercambio de información, sobre la base de acuerdos de cooperación y protocolos multilaterales. “El trabajo conjunto puede abarcar toda la región de la Panamazónica, siempre que exista interés y acuerdo entre los países involucrados”, informa el comunicado de la PF.
Las Fuerzas Armadas pueden participar eventualmente en operaciones que impliquen patrullaje fluvial, terrestre o aéreo, apoyo logístico y actividades de defensa nacional, según las necesidades operativas y la planificación conjunta, afirmó la PF.
“Se trata de un hito en la cooperación policial internacional y en la protección del bioma, que busca superar retos como la armonización de culturas institucionales distintas, la interoperabilidad de los sistemas y la construcción de confianza entre los países y organismos involucrados. El CCPI se propone consolidar acciones de mayor envergadura para la protección de la selva amazónica, basadas en planificación integrada, intercambio de inteligencia y fortalecimiento de las capacidades operativas de los actores involucrados”, concluyó el comunicado.


