China expande su influencia en El Salvador, con proyectos que suscitan preocupación por sus implicaciones políticas, económicas y de seguridad en la región. Entre ellos está el nuevo Estadio Nacional, en Santa Tecla, financiado por China y con capacidad para 50 000 espectadores, cuya inauguración está previsto para 2027.
A finales de 2023, Zhang Yanhu, embajador de China en El Salvador, anunció el inicio de la construcción del nuevo estadio de futbol, con un costo superior a los USD 100 millones, según un video en YouTube del noticiero deportivo El Salvador Fan Club.
“China busca expandir su influencia política en toda Latinoamérica, intentando ganar apoyo y consolidar su presencia, de manera similar a lo que hace en la región del Mar del Sur de China”, dijo a Diálogo el 3 de octubre Luis Fleischman, profesor de la Universidad Estatal de Palm Beach, en Florida. “Realiza este avance a través de estrategias suaves, principalmente mediante inversiones económicas, en un momento en que el continente está muy dividido”.
Promesas chinas
Hasta hace pocos años, el interés de China en Centroamérica era mínimo, debido a la escasez de materias primas y al fuerte vínculo diplomático de la región con Taiwán. Sin embargo, esta situación experimentó un giro radical. Desde 2018, atraídos por promesas chinas, El Salvador rompió relaciones con Taipéi para asociarse con Pekín, señala en Internet la Universidad de Navarra, España.
En 2019, tras una visita de Estado, el presidente salvadoreño Nayib Bukele fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Pekín. Luego, se anunció que China otorgaría a El Salvador “una cooperación no reembolsable y sin condiciones” de USD 500 millones, destinada a proyectos de infraestructura y otras obras, muestra la plataforma británica BBC.
Además, se discutió la posibilidad de un puerto y una zona económica especial, que abarcaría gran parte del país. Sin embargo, hasta ahora solo se han concretado proyectos menores, más representativos de la “diplomacia de la chequera” que caracteriza a China. La primera obra inaugurada fue la Biblioteca Nacional, en la capital salvadoreña.
El politólogo salvadoreño Napoleón Campos, afirmó a El Diario de Hoy, que “China ha encontrado en Bukele a un aliado financieramente barato, satisfecho con obras coloridas, pero sin impacto al desarrollo económico-social del país y, sobre todo, un aliado coherente con la construcción de regímenes antidemocráticos en todas las latitudes”.
Actualmente, se desarrollan tres proyectos financiados por China: un muelle turístico en La Libertad; una planta potabilizadora en el Lago Ilopango; y el Estadio Nacional, informa la BBC. “El futuro de esta relación económica se perfila como claramente unilateral, con China obteniendo mayores beneficios. China va a tomar siempre ventaja”, agregó Fleischman.
Toda la deuda
En 2022, el vicepresidente salvadoreño Félix Ulloa, afirmó que Pekín ofreció comprar “toda la deuda salvadoreña”, aunque luego se retractó. Finalmente, en enero de 2023, Bukele anunció que la deuda estaba saldada tras operaciones de recompra y una reforma de pensiones. Actualmente, los dos países están negociando un Tratado de Libre Comercio (TLC), reportó en Internet la plataforma argentina Infobae.
China ha adquirido deudas externas en países de Asia y África, lo que en la práctica le ha permitido ejercer un control significativo sobre ellos, dice el reporte China, el gigante asiático que podría aplastar a la economía de El Salvador, elaborado por el centro de investigación centroamericano Expediente Público. Las negociaciones en torno a un posible TLC representan una maniobra geopolítica, que favorece los intereses de China, subraya el informe.
“Deseo que El Salvador haya considerado lo que ha ocurrido en África con la intervención de China: explotación de personas, condiciones laborales precarias y la falta de transparencia con la que suele operar antes de tomar decisiones”, indicó Fleischman. “Existen numerosos problemas asociados con las inversiones chinas como contratos opacos, mala calidad de materiales, violaciones de derechos humanos y graves impactos ambientales”.
¿Cooperación militar?
Como parte de su estrategia de expansión en la región, El Gobierno chino anunció que enviará a su primer agregado militar a El Salvador, marcando un hito en las relaciones bilaterales. Esta decisión, comunicada por el diario El Salvador el 3 de mayo, se produce a pesar de la inexistencia, hasta el momento, de una cooperación militar formal entre ambos países.
“Es casi seguro que esa cooperación militar ya inició. Los giros, los golpes de timón en las relaciones internacionales, suelen publicarse cuando están consumados”, puntualizó Campos a El Diario de Hoy, quien también considera que “es posible que a corto plazo se vea la llegada de vehículos, algún tipo de equipos militares, en calidad de donaciones”.
En este contexto, los países centroamericanos y caribeños han mantenido relaciones de adquisición de equipo militar con sus socios tradicionales, indica otro informe de Expediente Público. “Estas naciones no han mostrado interés significativo en adquirir equipo militar chino. Sin embargo, en un escenario de mayor involucramiento militar chino en la región, es probable que sus operaciones se concentren en el ámbito naval”.
Es aquí donde entra la posibilidad de que China pueda quedarse con la concesión del puerto de La Unión Centroamericana, en El Salvador, en el golfo de Fonseca, lo que genera preocupaciones sobre su posible uso militar, debido al interés chino y a la falta de transparencia en sus gestiones, señala la Universidad de Navarra. En el golfo de Fonseca confluyen El Salvador, Nicaragua y Honduras.
“No es solo El Salvador. China también ha logrado un considerable control en Panamá, especialmente en torno al Canal”, advierte Fleischman. “Esto debería ser motivo de alarma tanto para los Estados Unidos como para toda Latinoamérica, por la seguridad de la región, dada la creciente influencia china en áreas estratégicas”.
“La relación entre China y El Salvador, lamentablemente, parece estar destinada a fortalecerse de manera cada vez más peligrosa”, finalizó Fleischman.


