Guatemala está fortaleciendo sus capacidades operativas contra redes criminales transnacionales mediante una serie de medidas que incluyen entrenamientos especializados, ejercicios conjuntos, asistencia técnica y apoyo logístico, desarrollados en estrecha cooperación con los Estados Unidos. Este esfuerzo se enmarca en un entorno regional donde las amenazas del crimen organizado transnacional, cada vez más sofisticadas, requieren respuestas más integradas y coordinadas. La Embajada de los EE. UU. en Guatemala destacó que esta cooperación bilateral fortalece aún más los lazos entre ambos países y las capacidades operativas conjuntas, consolidando a los Estados Unidos como un socio confiable en la región frente a la creciente presencia de China.
Como parte de este compromiso más amplio, el portaaviones USS Nimitz (CVN-68), recibió altos funcionarios guatemaltecos en marzo durante su despliegue Mares del Sur 2026 (Southern Seas 2026), lo que subraya la cooperación marítima continua y la interoperabilidad en la región. Este despliegue refleja un compromiso compartido para contrarrestar las redes criminales que explotan rutas marítimas y transfronterizas para traficar drogas, armas y otros bienes ilícitos. Según el Ejército de Guatemala, este tipo de actividades constituye un pilar fundamental para fortalecer la coordinación operativa y las alianzas regionales.
Cooperación militar y asistencia humanitaria: una alianza estratégica
El alcance de esta alianza quedó nuevamente demostrado en enero, con la llegada de dos aviones C-17 Globemaster III de la Fuerza Aérea de los EE. UU., que transportaron personal especializado, equipo médico y suministros humanitarios a Guatemala como parte de los esfuerzos de cooperación apoyados por el Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM). El despliegue apoyó iniciativas en curso de entrenamiento táctico y cooperación destinadas a fortalecer la capacidad nacional para combatir el crimen transnacional. Autoridades guatemaltecas destacaron que estas acciones, coordinadas con SOUTHCOM, facilitan el intercambio de conocimientos técnicos y operacionales.

En marzo de 2026, Boinas Verdes del Ejército de los EE. UU. realizaron entrenamiento conjunto en Guatemala con fuerzas especiales Kaibil y otras unidades guatemaltecas. El entrenamiento se centró en tácticas de pequeñas unidades, planificación operativa y coordinación en entornos complejos, reforzando la interoperabilidad entre ambas fuerzas.
“La cooperación estadounidense es crucial para robustecer las capacidades técnicas e institucionales de Guatemala”, afirmó Eddy Amílcar Morales, criminólogo y exdirector del Sistema Penitenciario guatemalteco. Morales destacó que este apoyo no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también contribuye al fortalecimiento institucional, la transparencia y la justicia, elementos esenciales para enfrentar la corrupción y los desafíos de seguridad interna.
Refuerzo fronterizo: Estrategia integral contra el tráfico ilícito
En la frontera con México, Guatemala ha intensificado sus esfuerzos con el operativo Cinturón de Fuego, un despliegue de gran escala en departamentos clave como San Marcos, Huehuetenango y Quiché. La operación busca frenar el tráfico de armas, drogas y otras actividades ilícitas, en uno de los corredores más críticos de la región.
La estrategia combina patrullajes permanentes, reconocimiento aéreo y con drones, y coordinación con autoridades mexicanas para limitar la movilidad de redes criminales que operan a ambos lados de la frontera. Unidades de élite, incluidas las fuerzas especiales Kaibil, apoyan estos esfuerzos junto con fuerzas convencionales, reforzando la presencia del Estado en zonas históricamente vulnerables.
Operaciones recientes ilustran el impacto de este enfoque. El 16 de marzo, autoridades guatemaltecas incautaron un arsenal con fusiles de asalto en Ayutla, próximo al río Suchiate, una zona utilizada durante años por organizaciones criminales para el traslado de bienes ilícitos entre Centroamérica y México. Analistas de seguridad señalan que la presencia territorial sostenida es un factor clava para desarticular estas redes.
Para Morales, el éxito a largo plazo dependen de mantener esa presencia. “Es necesario establecer bases policiales permanentes y descentralizar decisiones operativas. Los patrullajes comunitarios, apoyados por inteligencia local, permiten prevenir delitos de manera más efectiva. No basta con reaccionar; hay que anticiparse”, enfatizó.
Socios estratégicos contra el crimen organizado
El apoyo de los Estados Unidos a Guatemala no solo se limita a la frontera. En los centros urbanos, las fuerzas de seguridad guatemaltecas han intensificado los esfuerzos para desmantelar infraestructuras criminales que facilitan el control y la coordinación de pandillas. Como parte de estas acciones, el Gobierno decretó estado de prevención en varios departamentos, como Guatemala, Escuintla, Petén, Izabal, San Marcos y Huehuetenango, identificados como particularmente vulnerables al crimen organizado y transnacional.
Un avance significativo ha sido el desmantelamiento de múltiples redes clandestinas de vigilancia utilizadas por pandillas para monitorear el movimiento de las fuerzas de seguridad y mantener control territorial. Estos sistemas, atribuidos principalmente a Barrio 18, permitían a los grupos criminales anticipar operativos y coordinar actividades. Su eliminación representa un paso concreto para restablecer la autoridad del Estado en comunidades afectadas y degradar la capacidad operativa de estas organizaciones.
“El socio estratégico [Estados Unidos] tiene claro que combatir al narcotráfico y al crimen organizado es una tarea hemisférica”, señaló el General de División Henry Sáenz, ministro de la Defensa de Guatemala, en entrevista con AFP. “Vienen buenos tiempos para el hemisferio donde todos, sin excepción, trabajaremos juntos para enfrentar esta amenaza”.
Guatemala también participó en el ejercicio multinacional CENTAM Guardian 2026, organizado en El Salvador, que reunió a fuerzas de la región para fortalecer la coordinación y la preparación frente a amenazas transnacionales.
La cooperación entre Estados Unidos y Guatemala refleja un esfuerzo regional más amplio para enfrentar el flujo de bienes ilícitos, dinero y actividad criminal a lo largo de uno de los corredores más sensibles del hemisferio. A través de apoyo técnico, operativo y estratégico sostenido, esta asociación continúa fortaleciendo la capacidad de Guatemala para responder a amenazas en evolución, al tiempo que contribuye a la seguridad regional.


