Altos mandos militares de los Estados Unidos, el Reino de los Países Bajos y la República Francesa, se reunieron en Cayo Hueso, Florida, los días 28 y 29 de abril de 2026, con el fin de reforzar la coordinación contra las organizaciones criminales transnacionales (OCT) que operan en todo el hemisferio occidental. Las fuerzas de las tres naciones reafirmaron su compromiso de ampliar las alianzas, mejorar el intercambio de información y potenciar la cooperación operativa, para contrarrestar las amenazas regionales de las OCN y la lucha contra el narcotráfico.
La piedra angular de las conversaciones trilaterales bianuales (TRILAT), organizadas en la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur (JIATF-S), fue la firma tanto de una carta operativa como de una carta del grupo de trabajo de inteligencia (IWG). Francia y los Países Bajos, socios de la JIATF-S desde hace más de 30 años en la lucha contra el tráfico de drogas, aprovecharon la reunión para identificar vías adicionales de cooperación en apoyo de los esfuerzos de la fuerza de tarea, para interrumpir los flujos ilícitos de narcóticos de conformidad con el derecho internacional.
Las conversaciones se centraron en perfeccionar las metodologías de resolución de conflictos, actualizar la Campaña MARTILLO –estrategia antinarcóticos plurianual de los aliados– y ampliar la integración en operaciones combinadas transatlánticas destinadas a debilitar las redes de organizaciones criminales transnacionales que se benefician de la venta de drogas en Europa, para financiar sus actividades desestabilizadoras en el hemisferio occidental.

La firma de la Carta del IWG tiene por objeto mejorar la rapidez y la precisión con que las fuerzas francesas, neerlandesas, estadounidenses y aliadas comparten datos sobre objetivos; lo que mejora la capacidad de las naciones participantes para detectar e interrumpir las actividades del tráfico ilícito. Las metodologías perfeccionadas de resolución de conflictos también maximizarán la eficacia de las flotas combinadas aliadas, asegurando una presión sostenida y superpuesta sobre los flujos de narcóticos tanto primarios como secundarios, al tiempo que se respetan las distintas autoridades legales y los marcos operativos de cada país aliado.
La delegación francesa estuvo encabezada por el Contralmirante de la Marina Nacional de Francia Jean-Baptiste Soubrier, comandante de las Fuerzas Armadas francesas en el Caribe, mientras que la delegación neerlandesa estuvo encabezada por el Contralmirante de la Armada Real de los Países Bajos Walter Hansen, comandante de las Fuerzas de los Países Bajos en el Caribe. La delegación anfitriona de los EE. UU. estuvo encabezada por el Contralmirante de la Marina de los Estados Unidos Jeffrey Randall, director de la JIATF-S.
“Nuestros aliados franceses y holandeses, con el apoyo adicional de las fuerzas británicas, canadienses y del Sistema de Seguridad Regional (RSS), son facilitadores fundamentales de nuestro esfuerzo conjunto para detener a las organizaciones de tráfico de drogas en el hemisferio occidental”, declaró el Contralmte. Randall. “Juntos, estamos creando un mundo más seguro para todos”.
Si bien el marco central de interceptación descrito en la Carta TRILAT está liderado por los Estados Unidos, Francia y los Países Bajos, los funcionarios enfatizaron que el esfuerzo también se basa en el apoyo de una red cada vez mayor de naciones asociadas. Observadores del Reino Unido, Canadá y el RSS participaron en las conversaciones, dando forma a la estrategia unificada y aportando recursos y experiencias fundamentales al esfuerzo. Las naciones participantes también acordaron invitar a la Agencia de Implementación para la Delincuencia y la Seguridad de la Comunidad del Caribe (CARICOM IMPACS) como futura observadora.
Tras la firma de la carta, los asistentes participaron en un evento de prueba de la 4.ª Flota de los EE. UU. (FLEX), que mostró la tecnología emergente de buques y aeronaves autónomos. Estas tecnologías se integrarán pronto en futuras patrullas aliadas coordinadas por la JIATF-S, para ampliar el conocimiento del dominio y fortalecer los esfuerzos para interrumpir las rutas de las OCT.
La JIATF-S supervisa la Campaña MARTILLO, un esfuerzo multinacional dedicado a desarticular las rutas de tráfico marítimo y aéreo utilizadas por las OCT. Con el apoyo de un centro de operaciones conjuntas de inteligencia artificial y aprendizaje automático (IA/ML), la campaña reúne a 21 naciones aliadas y asociadas, lo que ha dado lugar a importantes resultados operativos contra las redes de tráfico de las OCT. En 2025, las operaciones respaldadas por la JIATF-S dieron lugar a la incautación y desarticulación de una cifra récord de 455,8 toneladas métricas de cocaína, lo que significó un duro golpe logístico y financiero para las OCT, mientras que 2026 va en camino de superar esa cifra.
A medida que continúa la coordinación del personal tras la conferencia, el mensaje para las OCT es claro: los esfuerzos combinados de las fuerzas aliadas de los Estados Unidos, Francia y los Países Bajos negarán a las redes criminales un refugio seguro en todo el Caribe y el Atlántico. La alianza seguirá adaptándose e innovando, detectando e interceptando, manteniendo la presión sobre las redes de tráfico ilícito en apoyo de la seguridad y la estabilidad regionales. El objetivo principal sigue siendo un mundo más seguro para todos.


