El consorcio chino CRCC-Tongguan, a través de su filial Ecua Corriente S.A. (ECSA), continua con su plan de expansión en la mina de cobre Mirador, uno de los principales proyectos extractivos de Ecuador. La fase II, que supondrá la ampliación de la sección norte del proyecto minero, denominada Mirador Norte, está prevista que comience en algún momento de 2025, a pesar de las preocupaciones medioambientales y el rechazo de los pueblos indígenas.
CRCC-Tongguan, integrado por las estatales China Railway Construction Corporation Limited; y Tongling Nonferrous Metals Group Holdings, ambas acusadas de problemas medioambientales, corrupción y violaciones de los derechos humanos, asumió el control de los proyectos de cobre y oro Mirador y San Carlos Panantza, tras adquirir en 2010 la minera canadiense Corriente Resources.
La mina Mirador se ubica en las parroquias de Tundayme, Quimi y El Guismi, en la provincia de Zamora Chinchipe, a 1000 metros sobre el nivel del mar en la Cordillera del Cóndor. El área, considerada de alto valor ecológico y famosa por su excepcional biodiversidad, alberga al menos 16 ecosistemas distintos y una gran variedad de especies de flora y fauna.
ECSA a avanzado en sus negociaciones con el Gobierno ecuatoriano, para firmar una adenda que permita ampliar la capacidad extractiva del proyecto. La fase II prevé procesar hasta 140 000 toneladas de cobre diarias en 2028, con una inversión de USD 650 millones, de acuerdo con la plataforma latinoamericana de negocios BNamericas.
El avance está condicionado al cumplimiento de una cláusula contractual, que exige la construcción de una central hidroeléctrica, lo que permitiría a la mina ser autosuficiente y dejar de afectar al suministro eléctrico del país. Sin embargo, la inversión prevista para la planta ya no existe, según declaró el vicepresidente jurídico de EcuaCorriente, Mauricio Núñez, al sitio web ecuatoriano Primicias, en agosto de 2024.
La extracción de minerales como litio, cobre y niobio, se alinea con los objetivos industriales y militares de China. El Partido Comunista chino (PCCh) extrae una mayor parte de los minerales estratégicos de Latinoamérica y el Caribe, con el fin de fortalecer su presencia en sectores críticos.
Riesgos ambientales y sociales
La ampliación de la mina Mirador suscita importantes preocupaciones. Entre ellas, uno de los aspectos más sensibles es la propuesta de elevar la presa de relaves Tundayme a 320 metros, lo que duplicaría el tamaño de la presa actual y la convertiría en la más alta del mundo, según E-Tech International, una organización técnica medioambiental sin ánimo de lucro con sede en los Estados Unidos, que lleva evaluando la mina ECSA Mirador desde 2011. La zona, propensa a los terremotos, también tiene altas precipitaciones y está cerca a fuentes hídricas, lo que aumenta la probabilidad de que se produzca un fallo en la presa de relaves, según in informe de E-Tech de marzo de 2024.
“Ambos yacimientos [la mina principal de Mirador y la propuesta de Mirador Norte] tienen un alto potencial de drenaje ácido, lo que también aumenta las consecuencias medioambientales, ecológicas y para la salud humana de un posible fallo de la presa de relaves. Al menos siete comunidades Shuar se encuentran a lo largo del curso inferior del río Quimi y aguas abajo de la confluencia con el río Zamora, y hay muchas más decenas de asentamientos; los Shuar viven literalmente en el río”, indica el informe. “Actualmente no existe ningún plan de evacuación de emergencia en caso de rotura de una presa de relaves u otro fallo de la mina que pudiera afectar gravemente a las comunidades situadas aguas abajo”.
“El riesgo de que el relave se fracture y derrame su toxicidad al río, ha encendido las alarmas. Una simulación advierte que los contaminantes podrían llegar hasta Perú y expandirse por toda la cuenca amazónica”, dijo a Diálogo Jorge Villa, especialista en sistemas de información geográfica y sensores remotos, de la fundación ecuatoriana sin fines de lucro EcoCiencia. La amenaza al medioambiente pone en vilo a las comunidades indígenas, cuya subsistencia depende de los ecosistemas dulceacuícolas, pues su dieta se basa principalmente en el pescado.
“La expansión sigue avanzado”, afirmó Villa. “El riesgo de que estos relaves no sean lo suficientemente estables y provoquen una filtración o derrame, es cada vez más evidente y preocupante”.
Otro problema característico de los proyectos chinos es la falta de transparencia, señala E-Tech en su informe. “La transparencia de la información sobre los detalles técnicos de la mina Mirador ha sido muy deficiente. Entre 2021 y 2023, a pesar de las múltiples solicitudes de la Asamblea Nacional y de E-Tech, esta última solo recibió información limitada. Mientras tanto, sin apenas debate público, la mina obtuvo permisos para más que duplicar su producción”.
Resistencia indígena
Las comunidades locales han manifestado oposición desde los inicios del proyecto. Entre 2014 y 2016, varias familias fueron desalojadas por la fuerza, mientras que un líder y otros dos hombres Shuar fueron asesinados, supuestamente por su oposición al proyecto, según la ONG internacional Salva la Selva. Más de la mitad del territorio ancestral Shuar está actualmente concesionado para actividades mineras.
“Estas comunidades intentan alzar la voz, pero siguen reprimidas, sin ser escuchadas. La consulta previa, libre e informada, no debe verse solo como un requisito legal, sino como una base esencial para el buen desarrollo de cualquier actividad. Los pueblos indígenas amazónicos han habitado ese territorio desde siempre y poseen conocimientos ancestrales invaluables, que podrían enriquecer cualquier proyecto que se pretenda impulsar allí”, indicó Villa.
Producción y destinos
El proyecto del Mirador abarca más de 6600 hectáreas y contine reservas estimadas de 3,2 millones de toneladas de cobre; 3,4 millones de onzas de oro y 27,1 millones de onzas de plata, según informó Reuters. ECSA proyecta un aumento de producción del 133 por ciento para 2028, asegura el diario ecuatoriano Expreso.
Mirador produce láminas de cobre utilizadas en la fabricación de baterías de iones de litio, insumo clave para las empresas chinas como CATL, BYD y Gotion High Tech. Salva la Selva advierte que los cambios frecuentes en el proyecto y la escasa transparencia, dificultan una evaluación oportuna de sus impactos.
Alcance geopolítico y militar
La Iniciativa de la Franja y la Ruta, ha facilitado el acceso de China a minerales en Latinoamérica, a través de inversiones en infraestructura y acuerdos comerciales poco transparentes. La extracción de minerales estratégicos en la región también contribuye al desarrollo del PCCh, al facilitar el desarrollo de tecnologías como inteligencia artificial, radares de alta precisión y sistemas autónomos, alineados con sus objetivos de modernización militar.
“Tanto las empresas chinas como otros sectores han intensificado su presencia en Ecuador y la región, atraídos por la abundancia de recursos estratégicos. Este interés ha crecido de forma acelerada y notoria”, aseguró Villa. “Desde la comunidad científica, podemos constatar su avance cada vez más agresivo e impactante”.
Transparencia y control civil
El avance de China en Latinoamérica subraya la importancia de mantener vigilancia continua sobre proyectos extractivos y adquisiciones promovidas con total control chino, dice Infobae.
“Desde el gobierno y las instancias de fiscalización, debe haber total transparencia para informar a la sociedad civil sobre los proyectos en marcha, sus avances, fallas y los mecanismos de supervisión aplicados. Es clave que la ciudadanía sepa qué está ocurriendo y se eliminen los bloqueos de información, que impiden conocer previamente estas actividades en el Mirador”, advirtió Villa.
Por su parte, E-Tech hizo la siguiente declaración en su informe: “Ya es hora de auditar abiertamente la mina y determinar los mejores pasos a seguir para proteger la vida y el medio ambiente”.