En la Conferencia contra los Cárteles de las Américas, celebrada el 5 de marzo en la sede del Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM) en Doral, Florida, los líderes militares y de seguridad de todo el hemisferio enviaron un mensaje contundente a las redes de cárteles: la región está preparada para enfrentarlos de forma conjunta. “Esta no es una conferencia con banderas para que podamos felicitarnos mutuamente”, dijo el secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth. “Esta es una conferencia operativa para unir a nuestros países, con el fin de lograr un objetivo común y hacerlo de manera agresiva”.
Representantes de todo el hemisferio –entre ellos Argentina, Bahamas, Belice, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Trinidad y Tobago– se unieron a altos funcionarios de defensa y seguridad nacional de los EE. UU. A lo largo del día, los participantes analizaron temas comunes como narcotráfico, narcoterrorismo, tráfico de armas, trata de personas y otras actividades delictivas que operan a través de las fronteras, y ningún país puede enfrentarlas por sí solo.
En la inauguración de la conferencia, el General del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. Francis L. Donovan, comandante de SOUTHCOM, advirtió que los cárteles y narcotraficantes están llevando a cabo “campañas de terror, violencia y corrupción” para expandir su influencia en todo el hemisferio.
“Estas sofisticadas redes inundan nuestras calles con fentanilo, cocaína y otras drogas que matan a un ritmo mayor que cualquier guerra convencional”, dijo el Gral. Donovan, calificando la actividad de los cárteles como “la amenaza más grave para la seguridad en nuestra región y en todo nuestro hemisferio”.
El Gral. Donovan enfatizó que para hacer frente a esas redes se requiere una acción colectiva entre aliados y socios a través de operaciones combinadas, intercambio de inteligencia, capacitación y esfuerzos coordinados de seguridad.
“Su participación envía un mensaje inequívoco tanto a los socios como a los adversarios”, afirmó. “Estamos asumiendo la lucha contra los narcoterroristas y los cárteles”.
Compromiso colectivo
Uno de los resultados principales de la conferencia fue la firma de una declaración conjunta de seguridad, en la que los países se comprometieron a ampliar la cooperación contra las organizaciones narcoterroristas y otras amenazas transnacionales que afectan al hemisferio.
La declaración exige mayor intercambio de inteligencia, cooperación más estrecha en materia de seguridad fronteriza y marítima, mayor interoperabilidad entre las fuerzas de seguridad y mayor coordinación para desmantelar las redes delictivas, que socavan las instituciones democráticas y la estabilidad regional.
Joseph Humire, subsecretario interino de Guerra para la Defensa Nacional y las Américas de los EE. UU., destacó que la conferencia marcó un cambio hacia una estrategia regional más coordinada.
“Si no controlas tus fronteras, no tienes un país”, afirmó Humire. “La seguridad fronteriza y la disuasión deben estar en el centro de nuestra estrategia, y eso significa trabajar juntos para desmantelar las redes de cárteles que amenazan nuestro hemisferio compartido”.
El subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, describió la conferencia como parte de un cambio más amplio en las prioridades de seguridad del hemisferio.
“Ninguna nación debería tolerar la existencia de un solo kilómetro cuadrado de territorio bajo el control de organizaciones terroristas o cárteles”, afirmó Miller. “Los cárteles que operan en este hemisferio deben ser tratados como la amenaza terrorista que son”.

Diagnóstico compartido de la amenaza
Los líderes de defensa y seguridad de toda la región describieron la violencia relacionada con los cárteles y el crimen organizado transnacional como ataques directos a la autoridad del Estado, la gobernanza democrática y la estabilidad económica.
El ministro de Defensa de Ecuador, Gian Carlo Loffredo Rendón, dijo que las organizaciones narcoterroristas “no solo trafican con drogas, sino que desafían la autoridad legítima del Estado y afectan a la libertad y la prosperidad de nuestros ciudadanos”.
Para el ministro de Defensa de Guatemala, Henry Sáenz Ramos, los cárteles “no son solo organizaciones criminales, sino estructuras que erosionan la soberanía, distorsionan las economías e infiltran las instituciones del Estado”.
El ministro de Defensa de la República Dominicana, Teniente General Carlos Antonio Fernández Onofre, reiteró que las amenazas transnacionales requieren una respuesta regional coordinada. “Estos desafíos no reconocen fronteras”, afirmó. “Nuestra respuesta debe ser conjunta como región”.
El ministro de Defensa Nacional y Seguridad Fronteriza de Belice, Florencio Marín Jr., advirtió que las redes criminales se adaptan rápidamente, “aprovechando la tecnología, explotando las brechas institucionales y moviéndose sin problemas entre jurisdicciones”.
Por su parte, el ministro de Defensa de Perú, Luis Enrique Arroyo Sánchez, describió la amenaza como multidimensional, que abarca el narcotráfico, el tráfico de armas, la trata de personas, la minería ilegal y la ciberdelincuencia. “Estas amenazas se proyectan simultáneamente en los ámbitos terrestre, marítimo, aéreo y cibernético”, afirmó, lo que requiere una acción conjunta entre múltiples sectores.
El ministro de Seguridad Pública de Panamá, Frank Ábrego, también destacó la necesidad de una mayor interoperabilidad y un mayor intercambio de información en toda la región. “La seguridad hoy en día está interconectada y es multidimensional”, dijo Ábrego. “Requiere una mayor cooperación, intercambio de información y confianza mutua entre nuestras naciones”.
Cooperación regional
Los países participantes también destacaron la importancia de ampliar la cooperación regional y fortalecer las alianzas con los Estados Unidos.
El ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Mario Zamora Cordero, dijo que la cooperación regional es esencial para garantizar la protección de los valores democráticos compartidos en todo el continente. “Lo que los Estados Unidos nos ofrecen hoy es trabajar juntos para que nuestros valores democráticos compartidos se hagan realidad en todo el continente”, afirmó Zamora.
La exembajadora de Jamaica en Estados Unidos, Audrey Marks, señaló que las redes delictivas transnacionales operan a través de las fronteras y requieren cooperación regional. “Reconocemos que debe ser un esfuerzo colaborativo, interinstitucional y en toda la región”, afirmó.
El ministro de Defensa de Trinidad y Tobago, Wayne Sturge, subrayó el papel de su país en la lucha. “No somos observadores en esta lucha”, dijo. “Estamos en primera línea con ustedes”.
Por su parte, el primer ministro de Guyana, Mark Phillips, también destacó la importancia de la cooperación para los países situados a lo largo de los principales corredores de tráfico marítimo. “Estas amenazas exigen un intercambio coordinado de inteligencia, una mayor cooperación operativa y el fortalecimiento de las capacidades de defensa en todo el hemisferio”, afirmó Phillips.
El ministro de Defensa de Bolivia, Raúl Marcelo Salinas Gamara, pidió “confianza mutua y acciones combinadas entre vecinos y socios”, mientras que el ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, Rubén Ramírez Lezcano, afirmó que ninguna nación puede enfrentar por sí sola amenazas “que son de naturaleza transnacional”.
Para el secretario de Defensa Nacional de Honduras, Enrique Rodríguez Burchard, la conferencia subrayó la necesidad de una cooperación regional permanente. “La lucha contra los cárteles y la delincuencia organizada transnacional no puede abordarse de forma aislada”, afirmó Rodríguez. “Se trata de una amenaza hemisférica que requiere una respuesta conjunta y una visión estratégica compartida”.
Llamamientos a la acción
Las delegaciones hicieron hincapié en la necesidad de adoptar medidas concretas para desmantelar las redes de los cárteles.
El Teniente General Carlos Alberto Presti, secretario de Defensa de Argentina, reafirmó el compromiso de su país con la seguridad regional. “Los Estados de este continente enfrentan amenazas similares que afectan a nuestros ciudadanos, nuestros recursos estratégicos y nuestra infraestructura crítica”, afirmó el Tte. Gral. Presti.
El secretario de Defensa de Chile, Fernando Barros Tocornal, afirmó que las naciones participantes deben trabajar juntas “para poner fin a la pandemia de los cárteles” y restaurar el Estado de derecho en los territorios afectados por los grupos criminales.
El ministro de Defensa de El Salvador, René Merino Monroy, señaló la experiencia de su país en la lucha contra la violencia de las pandillas como prueba de que la acción decisiva del Estado puede revertir las crisis de seguridad. “El Estado no puede ser más débil que el crimen”, afirmó.
En toda la región, los funcionarios destacaron prioridades comunes: mayor seguridad fronteriza, mejor intercambio de inteligencia, mayor vigilancia marítima y aérea, mejores defensas cibernéticas e instituciones más sólidas, capaces de combatir al crimen organizado.
Cooperación operativa
Tras las declaraciones iniciales de los funcionarios estadounidenses y los líderes de las naciones asociadas y la firma de la declaración conjunta, la conferencia continuó con paneles de trabajo y análisis centrados en la cooperación práctica.
En esas sesiones se abordaron áreas como el intercambio de inteligencia, la seguridad fronteriza y marítima, la coordinación operativa y el fortalecimiento de las capacidades regionales para desarticular y desmantelar las organizaciones narcoterroristas que operan en todo el hemisferio.
A lo largo de la conferencia, el mensaje de las naciones participantes se mantuvo constante: los cárteles representan una amenaza común para la soberanía, la seguridad pública y las instituciones democráticas, y para hacerles frente se requiere una acción regional coordinada.
Como dijo el ministro de Seguridad Nacional de las Bahamas, Wayne Munroe: “La paz a través de la fuerza, tal y como la entendemos, no es unilateral. Es colectiva”.
“Las Américas”, añadió, “se protegen colectivamente o fracasan colectivamente”.


