Venezuela, bastión de disidentes de las FARC

Venezuela, bastión de disidentes de las FARC

Por Diálogo
agosto 30, 2019

“No me queda la menor duda,” dijo a Diálogo Rocío San Miguel, directora de la organización no gubernamental (ONG) Control Ciudadano, especializada en seguridad, defensa y asuntos militares, sobre la presencia de disidentes de las FARC en Venezuela.

El fiscal venezolano Fermín Mármol García, analista de seguridad y director del Instituto de Ciencia Penal y Criminología de la Universidad de Santa María, Caracas, confirmó las palabras de San Miguel y describió al país como “poroso”, con un gobierno débil que no solo sostiene un corredor de actividades delictivas, sino que también alberga a agrupaciones armadas irregulares.

“La presencia más importante de un grupo del crimen organizado extranjero es el Ejército de Liberación Nacional (ELN)”, comentó Mármol García a Diálogo. “EL ELN es probablemente el grupo delictivo que más se beneficia de nuestras debilidades institucionales, pero los disidentes de las FARC también están presentes”.

El 16 de julio, el presidente colombiano Iván Duque acusó al régimen de Maduro de proteger a disidentes de las FARC. En una entrevista con el programa televisivo Noticias RCN, Duque dijo que los excabecillas Luciano Marín, alias Iván Márquez; Hernán Darío Velasco, alias el Paisa y Henry Castellanos, alias Romaña, estaban en Venezuela.

“No están jugando con muñecas, sino bajo la protección de la dictadura de Nicolás Maduro”, dijo Duque.

A fines de julio, Maduro ofreció refugio a dos excomandantes de las FARC que eran buscados por las autoridades judiciales colombianas: Márquez, que lideró las negociaciones del proceso de paz con Colombia y cuyo paradero se desconoce desde 2018 y Seuxis  Pausías Hernández, alias Jesús Santrich, buscado por los EE. UU. por  tráfico de drogas, quien escapó a Colombia en julio después de asumir su escaño en el Congreso de Colombia, según las cláusulas de los acuerdos de paz.

Sobre la maniobra de Maduro, San Miguel dijo “desafió a la comunidad democrática internacional y fue una confesión de protección”.

Varias fuentes, incluyendo a San Miguel, el expresidente colombiano Andrés Pastrana y el exjefe de inteligencia de Maduro, General Manuel Cristopher Figuera, dijeron que creían que ambos habían cruzado a Venezuela antes de partir hacia Cuba.

“He recibido la siguiente información”, escribió Pastrana en Twitter el 10 de agosto. “El avión para uso exclusivo de Nicolás Maduro, disfrazado de vuelo comercial de [la línea venezolana] Conviasa, matrícula YV3016, despegó de la Rampa 4 de Caracas en dirección a La Habana. Transportaba a Iván Márquez, Santrich y Adán Chávez [hermano mayor de Hugo Chávez y exembajador en Cuba], para una reunión de emergencia en Cuba”.

En una entrevista con la agencia de noticias española EFE, el Gral. Figuera, exiliado en los EE. UU., dijo que fuentes locales confirmaban la presencia de Santrich a principios de julio en el complejo militar Fuerte Tiuna, en Caracas.

Enclave delictivo

El 19 de julio, en un informe del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el proceso de paz en Colombia, el ministro de Relaciones Exteriores colombiano Carlos Holmes dijo que mientras su país trabajaba para reintegrar a más de 10 000 exguerrilleros, el 16 por ciento de los cabecillas “no dijeron la verdad, no asistieron a las audiencias y no se comprometieron a garantizar la no reincidencia, ya que se desconocía su paradero actual”.

A comienzos de 2019 la ONG venezolana Funda Redes, que realiza investigaciones sobre derechos humanos y democracia, dijo que identificaba al menos a seis grupos armados bajo la dirección de exlíderes de las FARC, quienes realizaban actividades ilícitas en Venezuela, más específicamente en los estados de Amazonas, Apure, Bolívar, Táchira y Zulia, en el límite con Colombia.

Según la ONG, los disidentes de las FARC hicieron acuerdos con el ELN y se dedican a la extracción de oro ilegal en la región Arco Minero del Orinoco, en la región de los estados Bolívar y Amazonas. La ONG dice que han reforzado el corredor del tráfico de drogas entre Colombia y Venezuela y que también tienen lazos con varias agrupaciones criminales transnacionales, como cárteles de droga de Sinaloa, México, y del Comando Rojo, de Brasil.

La organización de investigación InSight Crime, que se especializa en amenazas de seguridad en Latinoamérica y el Caribe, informó que se llevó a cabo una reunión en octubre de 2018, que congregó a dirigentes de las FARC y del ELN en el estado de Apure, Venezuela, para consolidar su cooperación. Según fuentes de la organización, Márquez y El Paisa habrían asistido a la reunión.

“Las FARC están presentes a través de sus remanentes, que controlan su parte del tráfico de cocaína, almacenamiento, distribución y efectos colaterales como la extorsión en su área de influencia”, expresó Mármol García. “Podría haber de 600 a 1000 disidentes de las FARC en Venezuela”.

La presencia de rebeldes de las FARC en Venezuela y el apoyo que reciben del régimen chavista es de larga data. Entre 2008 y 2017, el Gobierno de los EE. UU. designó  al menos a 10 funcionarios gubernamentales y oficiales militares en servicio activo y retirados, que ayudaban a miembros de las FARC en actividades del narcotráfico, y a quienes les facilitaban la venta de armas y seguridad.

Su presencia en Venezuela bajo la protección de Maduro, según expertos, pone en riesgo la estabilidad de la región. “Se estima que la presencia de las FARC en Venezuela crecerá en la misma medida que se desgasten los acuerdos de paz”, dijo San Miguel.

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