República Dominicana se perfila como uno de los socios operativos clave de la Coalición de las Américas contra los Cárteles en el Caribe y como referente regional en los esfuerzos multinacionales para desarticular organizaciones criminales transnacionales que emplean los corredores marítimos del Caribe para mover cocaína hacia Norteamérica y Europa.
“El Gobierno de la República Dominicana, a través de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), la Procuraduría, Fuerzas Armadas y agencias de inteligencia del Estado, han reforzado su rol en la seguridad marítima, aérea y terrestre en la región del Caribe, con una mayor inversión en capacidades operativas, intercambio de inteligencia, fortalecimiento de la coordinación interinstitucional y una cooperación internacional muy activa”, explicó a Diálogo Carlos Devers, vocero de la DNCD.
“El caso dominicano demuestra que las cifras de decomisos y el desmantelamiento de redes de narcotráfico, está basada en una estrategia integral que consiste en el fortalecimiento de la inteligencia, vigilancia aérea, marítima y terrestre, con el uso de la tecnología y otros recursos”, agregó.
La integración operativa del país se profundizó mediante una coordinación más estrecha con la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur (JIATF Sur) de los Estados Unidos, con sede en Key West. “La coordinación con agencias como la DEA, JIATF Sur y otros socios ha permitido elevar la capacidad operativa y de respuesta del país mediante el intercambio oportuno de información, el seguimiento de embarcaciones sospechosas y la ejecución de operaciones conjuntas”, señaló Devers.
Como resultado, República Dominicana ha fortalecido sus capacidades de interdicción, vigilancia, respuesta aeronaval e intercambio de inteligencia con distintas agencias estadounidenses, mejorando la planificación y ejecución de operaciones contra las redes del narcotráfico.
Ampliación del marco operativo
El creciente papel operativo de la República Dominicana es el resultado de un proceso sostenido. Durante los últimos dos años, el país ha ampliado de forma sostenida su participación en operaciones multinacionales contra el narcotráfico, incluyendo operaciones marítimas conjuntas de carácter histórico con los Estados Unidos y otros socios regionales. Estas operaciones han demostrado no solo el fortalecimiento de sus capacidades operativas, sino también su creciente disposición a asumir una mayor parte de la responsabilidad regional en la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales.
El marco operativo se fortaleció aún más en mayo, cuando el Gobierno de la República Dominicana anunció la ampliación del acceso operativo temporal de los Estados Unidos en el marco de la iniciativa Escudo de las Américas. Según informó la Cancillería dominicana, este mecanismo respalda la vigilancia, la interdicción de narcóticos, el intercambio de información, el entrenamiento y la asistencia técnica, reforzando la cooperación operativa que ambos países han venido ampliando de manera sostenida en los últimos años.
Su pertinencia responde también a la ubicación estratégica del país. “Su posición geográfica, que antes representaba una vulnerabilidad frente a las rutas del narcotráfico, hoy se ha convertido en una ventaja estratégica para la detección e interdicción de amenazas transnacionales”, indicó Devers. La interoperabilidad regional, legal y tecnológica, añadió, ayuda a cerrar esos vacíos mediante comunicaciones seguras, transferencia de blancos en alta mar y estandarización de los procedimientos de abordaje.
“El Departamento de Guerra de los Estados Unidos está comprometido a trabajar hombro con hombro con la República Dominicana para enfrentar y derrotar a las organizaciones narcoterroristas que amenazan nuestra seguridad colectiva”, afirmó Michael Buemi, subsecretario adjunto de Defensa para la Lucha contra el Narcotráfico y las Amenazas Globales, durante un acto en marzo en la Embajada de los EE. UU. en Santo Domingo, según reportó Diario Libre. “Desde la política hasta la operación, estamos alineando capacidades para negarles espacio, rutas y recursos. Esta alianza es clave para proteger a nuestros ciudadanos y garantizar la seguridad del hemisferio”.
El creciente papel de la República Dominicana también refleja el énfasis cada vez mayor en las operaciones lideradas por los países socios. Según la JIATF Sur, aproximadamente el 80 por ciento de las interdicciones exitosas son ejecutadas por naciones asociadas, lo que demuestra cómo el intercambio de inteligencia y la integración operativa permiten a países como la República Dominicana ejecutar misiones cada vez más complejas contra las organizaciones criminales transnacionales.
La Administración para el Control de Drogas de los EE. UU. (DEA) reiteró ese compromiso durante la visita del Vicealmirante de la Armada de República Dominicana José Manuel Cabrera Ulloa, presidente de la DNCD, ocasión en la que ambas partes reafirmaron su compromiso de planificar, coordinar y ejecutar nuevas estrategias contra el narcotráfico y la criminalidad organizada transnacional, según informó la presidencia dominicana.
Resultados operativos
La mayor cooperación ya ha producido resultados operativos concretos. El 17 de abril, una operación conjunta entre la DNCD, fuerzas navales y aéreas dominicanas, la JIATF Sur y la División Caribeña de la DEA incautó 1,7 toneladas métricas de cocaína frente a las costas de Pedernales. El periódico El Día reportó que el operativo culminó con la desarticulación de una organización criminal transnacional dedicada al narcotráfico a gran escala en el corredor caribeño.
“Esta incautación es el resultado directo de sólidas alianzas internacionales y un compromiso compartido para proteger a nuestras comunidades del impacto devastador del narcotráfico”, declaró Evan Martínez, agente especial interino a cargo de la División del Caribe de la DEA. “Nuestra colaboración con la DNCD, la JIATF Sur y las fuerzas de seguridad dominicanas demuestra cómo los esfuerzos coordinados de aplicación de la ley pueden identificar y desmantelar con éxito las redes criminales transnacionales que operan en el Caribe”.
En mayo, la coordinación se repitió al sur de Santo Domingo, donde la DNCD, con apoyo de la Armada, la Fuerza Aérea, la DEA, la JIATF Sur y la fragata francesa FS Germinal, interceptó una lancha rápida que transportaba 978 paquetes de cocaína y detuvo a tres ciudadanos venezolanos, según Infobae. La interdicción puso de relieve cómo la estrecha coordinación entre socios nacionales e internacionales fortalece la capacidad de la República Dominicana para interrumpir las rutas marítimas del narcotráfico.
Para Devers, el impacto de esta coordinación entre las instituciones dominicanas y sus socios internacionales ha sido determinante. “El fortalecimiento de la información en tiempo real, entre países y agencias permite cerrar espacios operativos a las redes criminales, proteger los corredores marítimos y reforzar la seguridad de manera permanente, entre el Caribe, Norteamérica y Europa.”.
Mayor presión sobre las rutas del narcotráfico en el Caribe
Las operaciones en Pedernales y al sur de Santo Domingo no son incidentes aislados, sino evidencia de la evolución de República Dominicana, de un importante punto de tránsito a uno de los socios operativos más activos del Caribe en la lucha contra el narcotráfico. La creciente integración con JIATF Sur y la DEA, sumada a la ampliación de la cooperación operativa bilateral, ha reducido los vacíos jurisdiccionales que las organizaciones criminales han explotado durante años en el Caribe.
La experiencia de la República Dominicana demuestra cómo la reforma institucional, el intercambio de inteligencia y la cooperación multinacional pueden ayudar a superar limitaciones estructurales y fortalecer la lucha regional contra las organizaciones criminales transnacionales.