Los puertos comerciales de Latinoamérica y el Caribe se han convertido en uno de los principales frentes de la lucha contra el crimen organizado transnacional. En Ecuador, esa disputa tiene hoy uno de sus escenarios más visibles: Puerto Bolívar, una terminal estratégica para las exportaciones bananeras que también se consolidó como uno de los principales puntos de salida de cocaína hacia Europa.
Para recuperar el control, el 14 de mayo de 2026 el Gobierno ecuatoriano lanzó una de las mayores operaciones de seguridad portuaria de su historia. Más de 1000 militares y cientos de policías desplegaron la Operación Limpieza Total, una ofensiva destinada a desarticular las estructuras criminales que operaban desde este enclave de la provincia de El Oro.
«Se les acabó el tiempo a las mafias», afirmó el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, al anunciar el despliegue.
Solo en 2025, las autoridades antinarcóticos incautaron 10,8 toneladas de droga vinculadas a cargamentos procedentes de Puerto Bolívar, equivalentes al 11,24 por ciento de toda la droga decomisada en los puertos marítimos del país.
Pero Puerto Bolívar es apenas una pieza de un fenómeno regional. El crecimiento del comercio marítimo y el aumento de la demanda de la cocaína en Europa han convertido a los puertos latinoamericanos en objetivos prioritarios para las organizaciones criminales transnacionales.
«Las organizaciones criminales buscan controlar los nodos logísticos del comercio internacional y han convertido a los puertos en activos estratégicos para ocultar actividades ilícitas dentro de flujos comerciales legítimos y proyectar sus operaciones mucho más allá de las fronteras nacionales», dijo a Diálogo Lea Giménez, asesora de Seguridad, Justicia y Gobernanza del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
Ecuador en la ruta de la cocaína
En poco más de una década, Ecuador pasó de ser un país de tránsito a convertirse en un centro estratégico para el crimen organizado transnacional. Según el presidente Daniel Noboa, cerca del 70 por ciento de la cocaína que circula en el mundo transita por puertos ecuatorianos.
“Estamos ante una transformación estructural. La combinación de una ubicación geográfica estratégica, puertos de alto tráfico y vulnerabilidades institucionales ha convertido a Ecuador en una plataforma logística clave para el narcotráfico transnacional”, dijo a Diálogo el Vicealmirante de la Armada del Ecuador Marcos Salinas, coordinador del Centro de Estudios Estratégicos de la Academia de Guerra Naval.
Al mismo tiempo, el mercado europeo registró niveles récord de consumo e incautaciones de cocaína. La Agencia de la Unión Europea sobre Drogas (EUDA) identifica a Bélgica, Países Bajos y España entre las principales puertas de entrada de la droga al continente.
Las cifras reflejan esa presión. Ecuador decomisó un récord de 294,6 toneladas en drogas en 2024 y otras 222 toneladas en 2025, manteniéndose entre los principales países de la región en materia de interdicción.
Los contenedores, nuevo campo de batalla
Las organizaciones criminales ya no dependen únicamente de lanchas rápidas o semisumergibles. Hoy aprovechan el sistema global de transporte de contenedores para ocultar mercancías ilícitas entre cargamentos legales.
Según la Organización Mundial de Aduanas (OMA), cerca del 85 por ciento de los casos detectados de tráfico de drogas involucra contenedores marítimos, responsables de aproximadamente el 80 por ciento del volumen mundial de incautaciones.
En Ecuador, los cargamentos de banano representan uno de los principales objetivos. La fruta constituye más del 66 por ciento de la carga movilizada por los puertos comerciales del país y alrededor del 30 por ciento de sus exportaciones tiene como destino la Unión Europea.
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) señala que más de la mitad de la cocaína incautada en Ecuador cuyo destino pudo identificarse estaba dirigida a Europa.
Cómo operan las redes criminales
Uno de los métodos más utilizados por las organizaciones criminales es el rip-on/rip-off, conocido también como gancho ciego. La modalidad consiste en introducir cocaína dentro de contenedores ya sellados mediante la manipulación o sustitución de los precintos de seguridad por réplicas casi idénticas.
“Los criminales contaminan la carga y sustituyen los sellos por copias prácticamente indistinguibles de los originales”, explicó el Valmte. Salinas.
Las investigaciones indican que estas operaciones suelen involucrar a distintos actores de la cadena logística, desde transportistas y conductores hasta estibadores y personal portuario, ya sea mediante corrupción, amenazas o coerción.
“El uso de contenedores evidencia una vulnerabilidad sistémica. El enorme volumen de carga, sumado a las limitadas capacidades de inspección portuaria, dificulta detectar los cargamentos contaminados, por lo que resulta indispensable fortalecer la cooperación entre los puertos de origen y destino para anticipar las alertas”, señaló el Valmte. Salinas.
Recuperar Puerto Bolívar
La convergencia entre el comercio internacional y el crimen organizado encuentra en Puerto Bolívar uno de sus ejemplos más evidentes.
Actualmente es la terminal con mayor volumen de incautaciones de droga del país, después de los complejos de Guayaquil y Posorja. “Se trata de proteger un punto crítico del comercio internacional y cerrar uno de los principales corredores utilizados por organizaciones criminales que operan en el hemisferio”, dijo el Valmte. Salinas.
Las investigaciones apuntan al surgimiento de redes criminales híbridas en las que pandillas locales y organizaciones criminales internacionales explotan la infraestructura comercial de Puerto Bolívar mediante el soborno, la intimidación o las amenazas contra trabajadores del sector logístico y otros actores, obligándolos a facilitar el envío de cargamentos ilícitos a través de las cadenas mundiales de suministro.
La Operación Limpieza Total
Durante 96 horas continuas, la Operación Limpieza Total movilizó a la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y el Centro Nacional de Inteligencia en acciones coordinadas por aire, mar y tierra, incluyendo allanamientos en más de 1600 viviendas distribuidas en unas 85 manzanas de Puerto Bolívar.
“El mensaje del Estado ha sido contundente: existe presencia estatal, voluntad política y una estrategia definida”, afirmó el Valmte. Salinas.
Entre los principales resultados de la intervención destacan la captura de uno de los líderes más buscados de la banda Sao Box y el desmantelamiento de varios centros utilizados para contaminar cargamentos destinados a la exportación.
Las operaciones también permitieron recuperar espacios que durante años habían permanecido bajo influencia del crimen organizado y restablecer la presencia permanente de las fuerzas de seguridad en sectores considerados críticos.
Un desafío hemisférico
La experiencia de Puerto Bolívar refleja un desafío que trasciende a Ecuador. En toda la región, el comercio marítimo se ha convertido en un espacio estratégico para las organizaciones criminales transnacionales.
“Hoy Ecuador no enfrenta únicamente un problema de narcotráfico con dimensión marítima; enfrenta un problema de seguridad marítima con dimensión de crimen organizado transnacional”, sostuvo el Valmte. Salinas.
Estas redes explotan vacíos legales, diferencias regulatorias y fallas de coordinación para adaptarse y evadir los controles. Por ello, reforzar la vigilancia en los puertos ya no es suficiente.
“Resulta indispensable integrar inteligencia, seguridad, justicia y cooperación internacional para anticiparse a la evolución de estas redes”, advirtió Giménez.
El respaldo de socios internacionales, especialmente de los Estados Unidos, refleja ese esfuerzo. Como signatario de la Coalición de las Américas contra los Cárteles, Ecuador contribuye al fortalecimiento de un marco regional para coordinar capacidades militares, de inteligencia y de aplicación de la ley contra los cárteles y las organizaciones narcoterroristas que operan más allá de las fronteras nacionales. Esta iniciativa fortalece la capacidad del país para intercambiar información, coordinar operaciones y proteger infraestructuras estratégicas como Puerto Bolívar, al tiempo que contribuye a la seguridad del hemisferio.
“Ecuador se ha consolidado como un socio estratégico dentro del denominado Escudo de las Américas, una prioridad para la seguridad hemisférica que ya muestra resultados concretos en materia de cooperación”, afirmó el Valmte. Salinas.
Para los expertos, la respuesta deberá mantenerse en el tiempo. Frente a organizaciones que operan sin fronteras, proteger los puertos y las cadenas logísticas internacionales dependerá de una cooperación cada vez más estrecha entre los países del hemisferio.
“Mientras el crimen organizado siga operando como una red transnacional, la respuesta también deberá ser transnacional. Esa será la clave para recuperar el control de los puertos y proteger la seguridad hemisférica”, concluyó Giménez.