A lo largo de 2025, Panamá consolidó su posición como líder estratégico en seguridad hemisférica. Mediante la integración de tecnología avanzada, liderazgo institucional y una sofisticada red de alianzas internacionales, las fuerzas de seguridad panameñas lograron victorias históricas contra las organizaciones criminales trasnacionales (OCT), en todas las dimensiones: aire, mar y tierra.
En el marco del Plan Firmeza 2025-2029, la Policía Nacional de Panamá (PNP), el Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT) y el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) asestaron un duro golpe al corazón financiero de las OCT. Según datos proporcionados a Diálogo por el Ministerio de Seguridad Pública de Panamá, las autoridades incautaron más de 118 toneladas de sustancias ilícitas en 2025, incluyendo cocaína, marihuana, metanfetamina, éxtasis y ketamina. El Ministerio de Seguridad Pública destacó que casi 80 toneladas de estos cargamentos correspondieron a cocaína, lo que subraya la magnitud del desafío.
Un año de victorias sin precedentes

En noviembre de 2025, se produjo un éxito destacado, cuando las fuerzas de seguridad panameñas llevaron a cabo una de las confiscaciones más significativas en aguas del Pacífico, interceptando 13,2 toneladas de cocaína destinadas al hemisferio norte. Esta operación, apoyada por inteligencia de los Estados Unidos, resultó en la detención de 10 individuos de Venezuela, Ecuador y Nicaragua, quienes estaban a bordo de una embarcación que provenía de Colombia y supuso una importante interrupción de las rutas de tráfico marítimo.
“Las autoridades panameñas han demostrado un compromiso firme y resultados concretos en la lucha frontal contra las drogas”, dijo a Diálogo en un comunicado el ministro de Seguridad Pública, Frank Alexis Ábrego, haciendo hincapié en que estos éxitos son el resultado de una estrategia nacional integral.
Más allá de esta importante incautación, el SENAN y el SENAFRONT mantuvieron un ritmo operativo implacable. En julio de 2025, por ejemplo, una operación conjunta en el archipiélago de Las Perlas descubrió un alijo estratégico en superficie que contenía 685 kilogramos de cocaína, desmantelando así un enclave clave de almacenamiento utilizado por las organizaciones de tráfico de drogas.
Sinergia internacional
El éxito de Panamá se ve amplificado por su capacidad para liderar y coordinarse con socios globales. En abril de 2025, la ciudad de Panamá fue el centro estratégico de la región al coorganizar la Conferencia Centroamericana de Seguridad (CENTSEC) 2025 junto con el Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM). La conferencia reunió a líderes de defensa y seguridad de todo el hemisferio para centrarse en las operaciones conjuntas y la ciberseguridad. Durante el evento, Panamá y los Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento para modernizar aún más la capacitación conjunta y proteger la infraestructura crítica del Canal de Panamá.
Un pilar fundamental de esta estrategia es la asociación de larga data con Estados Unidos. Esta colaboración proporciona a las fuerzas de seguridad panameñas acceso a capacitación de alto nivel, tecnología de vigilancia avanzada e intercambio de inteligencia en tiempo real.
“Gracias a esta cooperación se realizan patrullajes conjuntos, se mejora la inteligencia y se refuerza la vigilancia marítima y aérea”, afirmó Ábrego. La embajada de EE. UU. en Panamá subrayó que derrotar las redes de narcotráfico en el hemisferio occidental sigue siendo una prioridad fundamental para la estabilidad regional.
“Este desafío no es solo de Panamá; es un problema que afecta a toda la región”, afirmó Ábrego.
Este modelo de colaboración se extiende también al otro lado del Atlántico. En diciembre de 2025, Panamá firmó una histórica declaración conjunta con las autoridades aduaneras de Bélgica, Francia y los Países Bajos. Este acuerdo facilita el intercambio de datos operativos para proteger las rutas comerciales marítimas hacia Europa, lo que reduce eficazmente las oportunidades de las OCT para explotar el comercio legal.
Seguridad interna y triunfos
El liderazgo de Panamá es igualmente evidente en sus logros en materia de seguridad interna. El gobierno ha equilibrado una interdicción sólida con iniciativas de prevención social y humanitarias.
En un hito importante para la estabilidad regional, Panamá logró una reducción del 99.9 por ciento en la migración irregular a través de la selva del Darién. Esto se logró desmantelando las redes de tráfico de personas y llevando a cabo peligrosas operaciones para eliminar las minas antipersonales dejadas por los grupos criminales.
Al mismo tiempo, el programa “Armas por Alimentos” logró retirar de las calles 1142 armas y más de 100 000 municiones, lo que mejoró directamente la seguridad ciudadana. Para mantener este impulso, Panamá integró drones y sensores avanzados en la vigilancia de las fronteras y los centros penitenciarios, lo que garantiza que las fuerzas del orden mantengan una ventaja tecnológica constante.
Prevención y Rehabilitación
El ministro Ábrego también subrayó que la lucha contra las drogas requiere algo más que la interdicción; exige un profundo compromiso con el tejido social de la nación. Con este fin, las fuerzas del orden del país trabajan en conjunto con la Comisión Nacional para el Estudio y la Prevención de Delitos Relacionados con Drogas (CONAPRED) para implementar sólidos programas de prevención y rehabilitación. Estos programas están diseñados específicamente para mitigar el impacto social del consumo de drogas y ofrecer alternativas constructivas a los jóvenes en riesgo, garantizando que la seguridad interna se vea reforzada por la resiliencia social a largo plazo.
Al abordar las causas fundamentales de la vulnerabilidad, Panamá se asegura de que su postura firme contra el crimen organizado vaya acompañada de una inversión igualmente fuerte en sus ciudadanos.
Desafíos futuros y la frontera digital
A finales de 2025, el Centro Latinoamericano de Innovación en Políticas Públicas (CLIPP) organizó un foro en Ciudad de Panamá, para abordar la evolución digital del crimen organizado. Expertos de diversas instituciones destacaron que los grupos criminales se están trasladando cada vez más en entornos digitales, lo que obliga al Estado a modernizar sus marcos normativos y sus capacidades de ciberdefensa.
Ábrego advirtió que “las organizaciones criminales, al verse impactadas, ajustan continuamente sus métodos”.
El CLIPP 2025 reafirmó la importancia de la cooperación regional para anticipar, prevenir y responder al crimen transnacional.
El ministro Ábrego concluyó que “mantener la supremacía operativa requerirá no solo la continuidad de las interdicciones, sino también la sostenibilidad de los medios navales y la modernización tecnológica”.
Al combinar una gestión estratégica con una sólida red de aliados internacionales, Panamá entra en 2026 como un faro de seguridad para todo el hemisferio occidental.


