Panamá continúa fortaleciendo las capacidades de sus fuerzas de seguridad para vigilar de manera más coordinada sus fronteras terrestres, espacios marítimos y redes digitales, frente a amenazas del crimen organizado transnacional.
Como parte de ese esfuerzo, los Estados Unidos entregaron en junio más de USD 5 millones en equipos de seguridad marítima, fronteriza y cibernética al Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT) y al Servicio Nacional Aeronaval (SENAN), confirmó la Embajada estadounidense.
La entrega incluyó cinco camiones refrigerados, dos vehículos de mantenimiento móvil, dos embarcaciones inflables de casco rígido, un sistema especializado de navegación, repuestos para generadores, 400 equipos de comunicación para operaciones especiales y Centros de Operaciones de Ciberseguridad para el SENAFRONT y el SENAN, según el medio local Telemetro.
“Bajo el liderazgo del presidente Trump y en colaboración con el presidente Mulino, los Estados Unidos entregan un apoyo decisivo para derrotar a los cárteles criminales y reforzar la seguridad”, dijo el embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera. “Cada dólar invertido aquí evita que los cárteles obtengan ganancias invadiendo a nuestros países amigos”.
Estos equipos refuerzan las capacidades para combatir el tráfico ilícito de drogas, armas y personas, además de mejorar la movilidad, las comunicaciones y el sostenimiento logístico de las unidades desplegadas en zonas de difícil acceso, donde las condiciones geográficas representan desafíos para las fuerzas de seguridad.
La COANT amplía la vigilancia fronteriza con sistemas no tripulados

El 3 de julio, el Ministerio de Seguridad Pública creó la Compañía de Operaciones Aéreas No Tripuladas (COANT) del SENAFRONT; una unidad especializada que ampliará la vigilancia estratégica, obtendrá inteligencia aérea en tiempo real y reforzará el control de las zonas fronterizas mediante el empleo de sistemas aéreos no tripulados. El ministro Frank Alexis Ábrego la presentó como una capacidad del Plan Firmeza, la estrategia con la que el Gobierno busca fortalecer la seguridad en áreas fronterizas de difícil acceso y enfrentar con mayor eficacia a las redes criminales transnacionales.
La cooperación estadounidense también incluyó capacidades aéreas no tripuladas para el SENAN. En julio, el ministro Ábrego informó que cuatro sistemas aéreos no tripulados, donados por el Gobierno de los EE. UU., ya se encontraban en Panamá y que los operadores recibían capacitación especializada.
Interdicción marítima y protección de la vía interoceánica
Para el SENAN, las embarcaciones y el sistema de navegación fortalecen las capacidades de vigilancia e interdicción marítima, así como la protección de áreas estratégicas y las operaciones contra el narcotráfico que utilizan las costas panameñas para movilizar cargamentos ilícitos.
En enero de 2026, el SENAN ya había recibido de los EE. UU. cuatro lanchas inflables semirrígidas valoradas en USD 1,5 millones. Esa donación fortaleció su capacidad de patrullaje, interdicción y respuesta frente al narcotráfico, además de apoyar la seguridad del Canal de Panamá.
Para Luis Carlos Trejos, exsubdirector del SENAFRONT, la convergencia de capacidades fronterizas, marítimas, aéreas y cibernéticas resulta determinante para neutralizar al crimen organizado transnacional híbrido, porque unifica la inteligencia para alertas tempranas y maximiza la eficiencia de los recursos en el terreno.
“Articular recursos tácticos y de inteligencia para interrumpir el desarrollo económico de los cárteles demuestra que la seguridad cooperativa funciona cuando los intereses se orientan hacia la paz y el desarrollo”, dijo a Diálogo Trejos. “La cooperación con los Estados Unidos constituye un pilar estratégico para transformar la seguridad marítima panameña”.
Cooperación bilateral fortalece capacidades
El memorando de entendimiento en materia de seguridad suscrito en 2025 entre Panamá y los Estados Unidos amplió la cooperación bilateral mediante entrenamientos, ejercicios e intercambio de capacidades para enfrentar amenazas comunes y fortalecer la seguridad nacional.
“La seguridad del país genera la paz necesaria para que el progreso y la democracia existan”, expresó Trejos. “Por ello resulta indispensable fortalecer continuamente sus capacidades, porque Panamá ocupa una posición geopolítica de gran importancia para el desarrollo económico regional y mundial. El sistema criminal también reconoce esa condición y busca explotarla en su beneficio”.
La entrega de este equipamiento forma parte de la cooperación ampliada entre Panamá y los Estados Unidos. Según la Embajada estadounidense, esa cooperación alcanzará durante 2026 un valor estimado de USD 100 millones e incluye equipos de seguridad y otros programas de apoyo.
Más allá de la incorporación de nuevos equipos, el fortalecimiento de las capacidades marítimas, fronterizas, aéreas y cibernéticas refleja el esfuerzo de Panamá por responder de manera más coordinada a amenazas que operan en múltiples dominios. Para otros países de la región que enfrentan desafíos similares, la experiencia panameña pone de relieve la importancia de combinar tecnología, capacitación y cooperación internacional para ampliar la capacidad de vigilancia y respuesta del Estado.