La República Dominicana desempeña un papel clave en la seguridad del Caribe y en los esfuerzos regionales para combatir el crimen organizado transnacional. Su ubicación estratégica, sus capacidades de interdicción marítima y la estrecha cooperación con los Estados Unidos y otros países aliados han posicionado al país como un importante socio de seguridad para enfrentar a organizaciones criminales que operan cada vez más a través de fronteras, rutas marítimas y redes internacionales.
En ese contexto, durante el segundo encuentro de la Coalición contra los Cárteles de las Américas, celebrado el 11 y 12 de agosto en Panamá, Diálogo tuvo la oportunidad de conversar con el Teniente General Carlos Antonio Fernández Onofre, ERD, ministro de Defensa de la República Dominicana, sobre el papel de su país en la Coalición, la cooperación regional contra el narcotráfico, el fortalecimiento de la seguridad marítima y la relación estratégica con los Estados Unidos.
Diálogo: Señor ministro, República Dominicana desempeña un papel cada vez más relevante en la seguridad del Caribe y en los esfuerzos regionales contra el crimen organizado transnacional. ¿Qué representa para su país pertenecer a la Coalición contra los Cárteles de las Américas?
Teniente General Carlos Antonio Fernández Onofre, ERD, ministro de Defensa de la República Dominicana: Para la República Dominicana, formar parte de la Coalición contra los Cárteles de las Américas representa, ante todo, un compromiso con la seguridad colectiva del hemisferio y una reafirmación de nuestra voluntad de enfrentar de manera coordinada las amenazas que plantea el crimen organizado transnacional.
Los cárteles y las organizaciones criminales transnacionales han demostrado una extraordinaria capacidad de adaptación. No reconocen fronteras, aprovechan las nuevas tecnologías, utilizan diferentes modalidades de transporte y procuran establecer conexiones entre distintos países y regiones.
Por eso, ninguna nación puede enfrentar este fenómeno de manera aislada.
Para la República Dominicana, esta Coalición constituye una plataforma para fortalecer la cooperación, compartir información, desarrollar capacidades y coordinar esfuerzos frente a amenazas comunes. Nuestro país está dispuesto a continuar aportando su experiencia, sus capacidades y su posición estratégica en el Caribe para contribuir a la seguridad regional.
La República Dominicana es una nación profundamente comprometida con la paz, la estabilidad y la seguridad del Caribe.
Nuestra participación refleja que entendemos la seguridad como una responsabilidad compartida y que estamos preparados para trabajar junto a nuestros socios hemisféricos con determinación, profesionalismo y respeto a la soberanía de cada Estado.
El mensaje es claro: frente a organizaciones criminales que operan de manera transnacional, nuestra respuesta también debe ser transnacional, coordinada y sostenida.
Diálogo: La República Dominicana continúa registrando importantes resultados en la lucha contra el narcotráfico, particularmente mediante operaciones de interdicción marítima desarrolladas junto con la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), las Fuerzas Armadas, los Estados Unidos y otros países socios. ¿Qué lecciones han dejado estos esfuerzos conjuntos para fortalecer la cooperación regional frente al crimen organizado transnacional?

Tte. Gral. Onofre: Una de las principales lecciones es que la cooperación funciona cuando existe confianza, intercambio oportuno de información, objetivos comunes y capacidad para transformar esa información en acciones concretas.
Los resultados alcanzados por la República Dominicana son producto del esfuerzo coordinado de nuestras instituciones, particularmente de la Dirección Nacional de Control de Drogas, las Fuerzas Armadas y el Ministerio Público, junto con el apoyo y la cooperación de nuestros países aliados.
En el ámbito marítimo hemos aprendido que la información compartida oportunamente puede marcar la diferencia entre detectar una amenaza y permitir que una organización criminal complete su operación. Por eso, debemos continuar fortaleciendo los mecanismos de intercambio de inteligencia, vigilancia y coordinación operacional.
También hemos comprobado que la cooperación debe ser permanente. Las organizaciones criminales modifican sus rutas, sus métodos y sus mecanismos de comunicación constantemente. Nuestra respuesta, por tanto, tiene que ser igualmente dinámica.
La República Dominicana ha asumido su responsabilidad como socio regional y continuará trabajando para que el Caribe sea un espacio cada vez más seguro. La lucha contra el narcotráfico requiere compartir responsabilidades, capacidades y conocimientos.
Nuestra experiencia demuestra que cuando las instituciones nacionales y los países aliados trabajan como una verdadera red de seguridad, se incrementa significativamente nuestra capacidad para detectar, interceptar y desarticular las estructuras criminales.
La reciente evolución de nuestras operaciones antidrogas confirma el valor de ese modelo de cooperación. Durante 2026, incluso se han registrado importantes operaciones marítimas conjuntas que reflejan el nivel de coordinación alcanzado entre nuestras instituciones y nuestros socios internacionales.
Diálogo: Las organizaciones criminales transnacionales aprovechan cada vez más las rutas marítimas del Caribe para mover drogas, armas y otros cargamentos ilícitos. ¿Qué capacidades considera esenciales para fortalecer la seguridad marítima y mantener la presión sobre estas redes criminales?
Tte. Gral. Onofre: La seguridad marítima exige una combinación de capacidades humanas, tecnológicas, operacionales e institucionales.
En primer lugar, necesitamos fortalecer permanentemente la vigilancia y el conocimiento del dominio marítimo. Esto implica contar con mejores sistemas de detección, monitoreo, análisis de información y coordinación entre las instituciones responsables de la seguridad nacional.
En segundo lugar, es fundamental continuar desarrollando nuestras capacidades de interdicción. La vigilancia por sí sola no es suficiente; debemos tener la capacidad de reaccionar oportunamente ante una amenaza y de integrar los medios navales, aéreos y terrestres necesarios para responder.
En tercer lugar, debemos fortalecer la inteligencia y el intercambio de información con nuestros socios. Las organizaciones criminales no trabajan de manera aislada y nosotros tampoco podemos hacerlo.
La tecnología tiene un papel fundamental, pero siempre estará acompañada por el factor humano. Necesitamos militares y funcionarios altamente capacitados, preparados para operar sistemas modernos, analizar información y tomar decisiones oportunas.
Finalmente, debemos fortalecer la cooperación internacional. El Caribe es un espacio compartido y su seguridad requiere una visión regional. La coordinación con países vecinos, Estados Unidos y otros socios estratégicos nos permite ampliar nuestra capacidad de vigilancia y respuesta.
La República Dominicana continuará invirtiendo en sus capacidades y fortaleciendo sus instituciones para evitar que nuestro territorio, nuestras aguas jurisdiccionales y nuestras rutas comerciales sean utilizadas por organizaciones criminales.
Nuestro objetivo es mantener una presión permanente sobre estas redes, anticiparnos a sus movimientos y dificultar cada vez más sus posibilidades de operación.
Diálogo: En los últimos meses, las Fuerzas Armadas de República Dominicana han participado en ejercicios multinacionales como DUNAS, CENTAM Guardian y otros entrenamientos con fuerzas aliadas. ¿Cómo contribuyen estos ejercicios a mejorar la interoperabilidad y la preparación para enfrentar amenazas compartidas?
Tte. Gral. Onofre: Los ejercicios multinacionales son una herramienta fundamental para fortalecer la preparación de nuestras Fuerzas Armadas porque nos permiten entrenar junto a nuestros aliados bajo procedimientos, estándares y escenarios que reflejan los desafíos actuales de seguridad.
La interoperabilidad no se alcanza únicamente mediante la adquisición de equipos. Se construye mediante el entrenamiento conjunto, el conocimiento mutuo, la confianza entre las instituciones y la capacidad de comunicarnos y operar coordinadamente.
Ejercicios como DUNAS, CENTAM Guardian y otros entrenamientos multinacionales permiten que nuestros soldados, pilotos, marinos y especialistas conozcan procedimientos de otras fuerzas, identifiquen oportunidades de mejora y fortalezcan sus capacidades para trabajar como parte de una respuesta multinacional.
Además, estos ejercicios nos permiten prepararnos para una amplia gama de amenazas, desde el crimen organizado transnacional hasta emergencias y desastres naturales.
La participación de la República Dominicana en este tipo de actividades también demuestra que nuestras Fuerzas Armadas están comprometidas con la profesionalización y la modernización permanente.
Un aspecto particularmente importante es que el conocimiento adquirido durante estos entrenamientos permanece en nuestras instituciones. Nuestros militares regresan al país con nuevas experiencias que pueden ser incorporadas a nuestros procesos de capacitación, planificación y empleo de las fuerzas.
En definitiva, cada ejercicio multinacional fortalece nuestra capacidad para actuar de manera coordinada cuando nuestros países tengan que enfrentar una amenaza común. La interoperabilidad que construimos durante el entrenamiento se convierte en capacidad real cuando llega el momento de responder.
Diálogo: En junio de 2026 usted recibió al Teniente General de la Fuerza Aérea de los EE. UU. Evan Pettus, comandante adjunto del Comando Sur (SOUTHCOM), y abordaron temas como el desarrollo de capacidades, la interoperabilidad y la cooperación bilateral. ¿Qué áreas considera prioritarias para continuar fortaleciendo la relación entre la República Dominicana y los Estados Unidos?
Tte. Gral. Onofre: La relación entre la República Dominicana y los Estados Unidos en materia de defensa es una relación estratégica, sustentada en la confianza, el respeto mutuo y en la existencia de intereses comunes en materia de seguridad regional.
Consideramos prioritario continuar fortaleciendo cinco grandes áreas: el intercambio de información e inteligencia; la seguridad marítima y aérea; el desarrollo de capacidades; la interoperabilidad de nuestras fuerzas; y la formación y capacitación de nuestro personal.
También debemos continuar trabajando en ámbitos emergentes como la ciberseguridad, las nuevas tecnologías y la protección de infraestructuras críticas.
La cooperación con Estados Unidos nos permite acceder a experiencias, conocimientos y capacidades que contribuyen significativamente al proceso de modernización de nuestras Fuerzas Armadas. Al mismo tiempo, la República Dominicana ha demostrado que es un socio responsable, comprometido y dispuesto a asumir su parte de la responsabilidad en la seguridad regional.
Nuestra posición geográfica convierte al país en un punto estratégico del Caribe. Por eso, fortalecer nuestras capacidades no tiene únicamente un beneficio nacional; también contribuye a la seguridad de nuestros vecinos y de toda la región.
Valoramos profundamente el apoyo de los Estados Unidos y, particularmente, la relación que hemos construido con el Comando Sur. Queremos continuar avanzando hacia una cooperación cada vez más efectiva, basada en objetivos comunes y en el fortalecimiento de las capacidades de nuestros países.
La seguridad del hemisferio requiere socios capaces, confiables e interoperables. La República Dominicana está comprometida con seguir siendo uno de ellos.
Diálogo: Señor ministro, de cara al futuro y considerando los desafíos que enfrenta el hemisferio, ¿qué mensaje compartiría con los ministros de Defensa y líderes de seguridad de la región sobre el compromiso y la cooperación necesarios para fortalecer la lucha contra los cárteles y las organizaciones criminales transnacionales?
Tte. Gral. Onofre: Mi mensaje a los ministros de Defensa y a los líderes de seguridad del hemisferio es que debemos mantenernos unidos, compartir información y asumir la seguridad regional como una responsabilidad colectiva.
Las organizaciones criminales transnacionales evolucionan constantemente. Aprovechan las fronteras, las nuevas tecnologías, las diferencias entre legislaciones y cualquier espacio que encuentren para expandir sus operaciones. Nosotros tenemos que ser capaces de evolucionar con mayor rapidez que ellas.
La respuesta debe comenzar con instituciones fuertes, profesionales y comprometidas. Debemos invertir en nuestros hombres y mujeres, en tecnología, inteligencia, capacitación y capacidades operacionales. Pero, sobre todo, debemos fortalecer la confianza entre nuestros países.
La República Dominicana está convencida de que la cooperación regional no es una opción, sino una necesidad. Los desafíos que enfrentamos son compartidos y requieren respuestas coordinadas.
Debemos continuar construyendo mecanismos que permitan compartir información de manera oportuna, realizar operaciones coordinadas, fortalecer nuestras fronteras y espacios marítimos y aéreos, y cerrar los espacios que las organizaciones criminales utilizan para operar.
También debemos reconocer que la lucha contra el crimen organizado no se limita a las incautaciones de drogas. Debemos atacar las estructuras financieras, las redes logísticas, el tráfico de armas, el lavado de activos y todos los mecanismos que permiten a estas organizaciones sostenerse y expandirse.
La República Dominicana seguirá haciendo su parte. Nuestra nación está comprometida con la defensa de su soberanía, la protección de su población y la seguridad del Caribe.
A nuestros socios del hemisferio les digo: los desafíos no reconocen fronteras; nuestra respuesta tampoco debe tenerlas. Unidos, coordinados y decididos, podemos hacer del Caribe y de nuestro hemisferio una región más segura, estable y resiliente.
Ese es el compromiso de la República Dominicana.