Ecuador inició este mes operaciones de seguridad coordinada con países socios de la región y los Estados Unidos, en un intensificado esfuerzo contra las organizaciones criminales transnacionales (OCT). El anuncio se hizo el 2 de marzo, tras una reunión en Quito entre el presidente Daniel Noboa y el General Francis L. Donovan, comandante del Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM), en la que se destacó la creciente cooperación en materia de seguridad para hacer frente a las redes de narcoterrorismo. “En marzo realizaremos operaciones conjuntas con nuestros aliados de la región, incluidos los Estados Unidos. La seguridad de los ecuatorianos es nuestra prioridad y lucharemos para obtener la paz en cada rincón del país”, declaró el presidente Noboa a través de las redes sociales, tras su reunión con el Gral. Donovan.
El anuncio se basa en un nuevo plan de seguridad nacional presentado en enero, que combina una mayor inversión en equipamiento y tecnología con la ampliación de las operaciones militares y policiales, para hacer frente al crimen organizado, el tráfico de drogas y el terrorismo.
Fase intensificada de cooperación
Las operaciones de marzo marcan una fase reforzada de la colaboración entre Ecuador y los Estados Unidos.
Desde principios de 2025, Quito y Washington han profundizado la coordinación de intercambio de inteligencia, interdicción marítima, logística y capacitación. Los acuerdos bilaterales han fortalecido la correspondencia de información, mejorando la detección y la interrupción conjunta de los flujos ilícitos que transitan por los puertos y las aguas costeras de Ecuador. Los esfuerzos de planificación colaborativa se han enfocado en combatir a las organizaciones criminales transnacionales, que utilizan a Ecuador como punto de tránsito y consolidación para los envíos de narcóticos destinados a los mercados internacionales.
Por ejemplo, a finales de octubre de 2025, una operación marítima coordinada en la que participaron las fuerzas de seguridad ecuatorianas, la Guardia Costera de los EE. UU. y la Administración para el Control de Drogas de los EE. UU. (DEA), condujo a incautaciones de 10 toneladas de cocaína, valoradas en unos USD 300 millones. Las interceptaciones tuvieron lugar en el corredor del Pacífico al noreste de las Islas Galápagos y dieron lugar a múltiples detenciones, lo que representó un impacto contundente para las redes de tráfico que operan a lo largo de la ruta.
Más allá de las interceptaciones, la asociación también ha mejorado la capacidad operativa. En septiembre de 2025, los Estados Unidos anunciaron casi USD 20 millones en ayuda adicional para la seguridad de Ecuador, incluida la financiación de sistemas aéreos no tripulados para mejorar la vigilancia marítima y aérea.
A principios de año, la Guardia Costera de los EE. UU. completó la transferencia de dos lanchas patrulleras de clase Island a la Armada de Ecuador, ampliando el alcance de los patrullajes costeros y la interceptación de drogas en el Pacífico. El ministro de Defensa de Ecuador, Gian Carlo Loffredo, dijo que las embarcaciones “fortalecen el Bloque de Seguridad” para coordinar mejor las operaciones en alta mar para la interceptación de narcóticos y el control del espacio marítimo.
En julio, SOUTHCOM también proporcionó aproximadamente USD 8 millones en especializado equipo militar y de comunicaciones, para mejorar la coordinación marítima y las operaciones de seguridad fronteriza.
Durante su visita, la segunda a la región desde que asumió el mando de SOUTHCOM el 5 de febrero de 2026, el Gral. Donovan subrayó la importancia de Ecuador en la lucha regional contra las organizaciones terroristas designadas involucradas en el tráfico de drogas.
En septiembre de 2025, los Estados Unidos designaron oficialmente a los grupos criminales ecuatorianos Los Lobos y Los Choneros como organizaciones terroristas extranjeras, ampliando las herramientas legales y financieras para atacar a sus líderes, redes de financiamiento y operaciones transnacionales. La medida supuso una escalada significativa en el apoyo de Washington a la campaña de Ecuador contra las estructuras narcoterroristas.
“Ecuador es uno de los socios más fuertes de los Estados Unidos en la lucha contra las organizaciones terroristas designadas en la región”, afirmó el Gral. Donovan. “El pueblo ecuatoriano ha sido testigo de primera mano del terror, la violencia y la corrupción que estos narcoterroristas infligen a las comunidades de toda la región”.
Añadió que para derrotar la amenaza es necesario un esfuerzo colectivo. “La forma más eficaz de derrotar la amenaza del narcoterrorismo es mediante la responsabilidad compartida y la colaboración entre los aliados y socios regionales”.
Seguridad marítima en primera línea
La posición geográfica de Ecuador a lo largo de los principales corredores de tráfico del Pacífico lo sitúa en el centro de los esfuerzos de seguridad marítima en el hemisferio. Las redes criminales explotan las rutas comerciales marítimas, los barcos pesqueros y la infraestructura de contenedores para transportar narcóticos hacia el norte, generando ganancias ilícitas que financian la violencia y la corrupción.
Las patrullas coordinadas y los esfuerzos de interdicción han ampliado la capacidad de Ecuador para monitorear los movimientos sospechosos de embarcaciones más allá de sus aguas territoriales. En una operación realizada a finales de octubre de 2025 cerca de las Islas Galápagos, las autoridades también desarticularon actividades de tráfico de armas, detuvieron a dos embarcaciones que operaban sin documentación de navegación y confiscaron paquetes de armas vinculados a redes ilícitas.
El marco operativo que permite estas acciones se ve reforzado por el Acuerdo de Operaciones contra la Actividad Marítima Transnacional Ilícita entre Ecuador y los Estados Unidos, que facilita la cooperación contra delitos como el tráfico de drogas, el tráfico ilícito de migrantes y la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.
Al alinear la inteligencia y la planificación operativa, Ecuador y sus socios pretenden aumentar la eficacia de la interceptación e interrumpir las cadenas de suministro que financian a las organizaciones criminales.
Fortalecimiento de las instituciones y estabilidad regional
La estrategia de seguridad de Ecuador combina el fortalecimiento institucional interno con el apoyo internacional. El Gobierno ha ampliado el papel de sus Fuerzas Armadas en apoyo de la aplicación de la ley y ha dado prioridad al desmantelamiento de los grupos terroristas responsables de la escalada de violencia.
“Seguiremos luchando contra el crimen organizado, la minería ilegal y contra la gente que aterroriza nuestros barrios”, declaró el presidente Noboa recientemente, reiterando la determinación de su administración.
Ecuador también ha intensificado la coordinación con sus vecinos a lo largo de la frontera compartida. Según una declaración de finales de enero de 2026 del Ministerio de Defensa de Colombia, los esfuerzos a través de la Comisión Binacional de Fronteras han contribuido a un aumento significativo de las incautaciones de drogas en la región fronteriza en los últimos años, lo que refleja el fortalecimiento del intercambio de información y la coordinación de la lucha contra las redes de tráfico que operan en ambos territorios.
Más allá de la región, las autoridades ecuatorianas han colaborado con socios europeos para perseguir a los líderes criminales en el extranjero. A finales de 2025, la policía española, en coordinación con funcionarios ecuatorianos, detuvo en España a Wilmer Chavarría, alias Pipo, una figura clave vinculada a Los Lobos. La captura puso de relieve la capacidad de Ecuador para colaborar a nivel internacional, con el fin de perseguir las estructuras delictivas que operan más allá de sus fronteras.
Para Ecuador, estas alianzas mejoran la eficacia operativa y la capacidad institucional, para hacer frente a las organizaciones delictivas transnacionales. En todo el hemisferio y más allá, los esfuerzos coordinados con socios regionales e internacionales reflejan el compromiso compartido para combatir al tráfico de drogas, la minería ilegal y el contrabando de armas; amenazas que socavan la estabilidad transfronteriza.
A medida que continúan los esfuerzos conjuntos, la alianza fortalecida entre Quito y Washington, junto con la cooperación con las naciones aliadas, destaca un principio central de la seguridad regional: la lucha contra el narcoterrorismo exige una acción coordinada, alianzas de confianza y un compromiso colectivo para proteger a los ciudadanos y defender el Estado de derecho.



