Tres meses después de que Kenia enviara sus dos primeros contingentes de agentes de policía para dirigir la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) en Haití, el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), aprobó por unanimidad el 30 de septiembre una resolución con la que se renueva la misión de la MSS por un año.
Mientras el país caribeño sigue luchando por contener la violencia de las bandas y recuperar la estabilidad, la resolución de la ONU expresaba su “profunda preocupación por la situación en Haití, que incluye violencia, actividades delictivas y desplazamientos masivos”.
A pesar del duro desafío, la MSS prorrogada hasta el 2 de octubre de 2025, y dirigida por Kenia, que apoya a la Policía Nacional de Haití (PNH) para recuperar las zonas bajo control de las bandas, está ganando apoyos.
El 18 de octubre, un equipo de seis miembros de la Real Fuerza de Defensa de Bahamas se desplegó en Haití, en un esfuerzo encabezado por la Comunidad del Caribe (CARICOM). A mediados de octubre, Kenia declaró que desplegaría otros 600 policías de aquí a noviembre. El 3 de octubre, El Salvador firmó oficialmente el acuerdo para unirse a la Misión, para ayudar en las operaciones de seguridad de Haití. Aunque en el momento del anuncio se desconocía la fecha exacta del despliegue, las autoridades indicaron que las tropas salvadoreñas apoyarían a la PNH con vigilancia aérea, asistencia médica y patrullajes en las calles.
El presidente de Guatemala Bernardo Arévalo, declaró el 24 de septiembre, ante la Asamblea General de la ONU, que su país enviaría 150 policías militares, para apoyar a Haití en su lucha contra las violentas pandillas. Arévalo no dijo cuándo enviaría el contingente.

Brasil, que lideró toda la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití de 2004 a 2017, colaborará de forma diferente esta vez. La Oficina de Comunicación Social del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública informó, en una declaración a Diálogo, que durante la visita a Brasil del ministro de Relaciones Exteriores de Haití Dominique Dupuy, el 28 de agosto, el ministro de Justicia y Seguridad Pública de Brasil Ricardo Lewandowski, anunció la disposición del Gobierno brasileño, para ofrecer cursos de capacitación a los miembros de la PNH. Los cursos tendrán lugar en Brasil y serán impartidos por la Academia Nacional de Policía de la Policía Federal.
“El plan inicial era que los cursos comenzaran en la segunda quincena de octubre. En este momento, sin embargo, el Gobierno haitiano está priorizando mantener su capacidad de emplear tropas para combatir el crimen organizado en el país. Por esta razón, continúan las negociaciones entre ambos países para fijar una fecha”, añade el comunicado.
Crisis sin precedentes
Las bandas armadas de Haití controlan más del 80 por ciento de la capital Puerto Príncipe, y las principales carreteras del país. La ONU calcula que han sido desplazadas en el país casi 60 000 personas. Las bandas armadas están acusadas de asesinatos, violaciones, saqueos y secuestros. Desde enero hasta la primera quincena de agosto, más de 2400 personas fueron asesinadas y más de 950 secuestradas, informa la ONU.
En 2022, Haití solicitó ayuda internacional para combatir a estas bandas armadas. El 2 de octubre de 2023, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución que ordenaba el despliegue de fuerzas policiales internacionales por un periodo de al menos un año. La misión, dirigida por Kenia, a pesar de haber sido ratificada por el Consejo de Seguridad, no es una misión de mantenimiento de la paz de la ONU.
Dos meses después de su llegada, la MSS afirmó en un comunicado el 26 de agosto, que había realizado “progresos significativos” en la lucha contra la violencia de las bandas, ayudando a la policía haitiana a recuperar el control de “infraestructuras críticas, incluido el aeropuerto, bajo control de las bandas, y abierto carreteras estratégicas, que permitieron el regreso de miles de haitianos desplazados”. La policía keniana llegó a Haití el 25 de junio.
Apoyo inquebrantable
Los Estados Unidos son el mayor financiador del MSS. Han aportado más de USD 300 millones a un fondo fiduciario controlado por la ONU, y proporciona apoyo logístico. Ha llevado a cabo desde abril más de 150 misiones de transporte de personal civil contratado, equipos y suministros. Según datos del Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM), hasta el 7 de octubre de 2024, los EE. UU. han entregado 4465 toneladas de carga, incluyendo artículos de higiene y saneamiento, alimentos, equipos pesados, suministros médicos, materiales de construcción y equipos de protección para la PNH, entre otros.
El 5 de septiembre, el secretario de Estado de los EE. UU. Antony Blinken, anunció una nueva ayuda humanitaria por valor de USD 45 millones y pidió a otros países que contribuyeran para financiar la fuerza internacional de seguridad en el país caribeño. “En este momento crucial, necesitamos más fondos. Necesitamos más personal para apoyar y alcanzar los objetivos de esta misión”, declaró Blinken en una rueda de prensa, durante su visita a Puerto Príncipe.
A finales de agosto, SOUTHCOM completó la entrega a Haití de 34 vehículos M1224 MaxxPro, resistentes a las minas y protegidos contra emboscadas, a los que seguirán otros, según declaró el 19 de septiembre informó Janes, un sitio web de inteligencia de fuente abierta. El Departamento de Defensa de los EE. UU. “tiene la intención de proporcionar HMMWV [vehículos de ruedas multiuso de alta movilidad] y camiones de carga en los próximos meses”, dijo a Janes un portavoz de SOUTHCOM.
Del contingente keniano prometido de 1000 efectivos, al menos 400 ya se encuentran en Haití, junto con dos docenas de soldados y policías de Jamaica, y dos oficiales militares de alto rango de Belice. Se espera que en la misión participen un total de 2500 personas de Bahamas, Bangladesh, Barbados, Belice, Benín, Chad y Jamaica.
Godfrey Otunge, comandante de la MSS, declaró al Miami Herald, el 5 de septiembre, que la misión está bien situada para restaurar “la gloria perdida de la seguridad” en Haití, y que una vez que se les unan más policías y militares de otras naciones “y tengamos el equipo y la financiación”, los días de los líderes de las bandas estarán contados.


