Argentina atraviesa una de las transformaciones de defensa más significativas en décadas, adaptando una doctrina históricamente centrada en conflictos convencionales para responder a amenazas transnacionales, la protección de infraestructuras críticas, la ciberdefensa y la vigilancia marítima. En esta entrevista exclusiva con Diálogo, el ministro de Defensa de Argentina, Teniente General Carlos Alberto Presti, explica cómo el país está modernizando sus Fuerzas Armadas para responder a un entorno de seguridad regional cada vez más complejo.
En el centro de este esfuerzo se encuentra una creciente asociación en materia de defensa con Estados Unidos. Desde la adquisición de aviones de combate F-16, vehículos Stryker y aeronaves de patrullaje marítimo P-3C Orión, hasta ejercicios combinados, programas de capacitación militar profesional, cooperación en ciberdefensa e iniciativas de interoperabilidad, Presti describe una amplia estrategia de modernización orientada a fortalecer las capacidades operativas de Argentina en múltiples dominios.
El ministro también aborda los esfuerzos de Argentina para fortalecer el control fronterizo y marítimo, mejorar la coordinación de inteligencia, ampliar la cooperación regional y reforzar su presencia en el Atlántico Sur. Con una visión de largo plazo, Presti afirma que Argentina busca consolidarse como “el socio estratégico sudamericano más confiable” de Estados Unidos, mientras desarrolla unas Fuerzas Armadas modernas, ágiles y tecnológicamente avanzadas.
Diálogo: Latinoamérica enfrenta hoy un entorno de seguridad cada vez más dinámico, marcado por el crimen organizado transnacional, el tráfico ilícito y una creciente presión sobre las fronteras y las infraestructuras críticas. ¿Cómo evalúa Argentina estas amenazas en evolución y cómo están influyendo en sus prioridades y postura de defensa nacional?
Teniente General Carlos Alberto Presti, ministro de Defensa de Argentina: Es una pregunta muy interesante y muy actual en los tiempos geopolíticos que nos toca vivir hoy en día. Argentina ha estado históricamente muy enfocada en conflictos convencionales. Durante muchos años, toda nuestra legislación estuvo orientada a este tipo de conflictos, centrados en amenazas estatales externas. Hoy por hoy, y particularmente desde el año 2024, en el Gobierno del presidente Milei, se ha ido modificando la doctrina a través de distintos decretos, en los cuales se incorporan los objetivos de alto valor o de valor estratégico, es decir, infraestructuras críticas, que pasan a formar parte de esta nueva doctrina. Asimismo, en ese mismo año se emitió otro decreto en el que se incorporan las amenazas transnacionales, incluyendo las acciones terroristas y aquellas amenazas que afectan directamente los intereses de nuestros países.
Diálogo: A medida que estas organizaciones criminales transnacionales amplían su alcance y adoptan métodos más sofisticados, incluyendo el uso de tecnologías emergentes como drones, ¿cómo se está posicionando Argentina para contribuir a los esfuerzos regionales para contrarrestar estas amenazas? Y ¿qué papel desempeñan las alianzas internacionales con países como los Estados Unidos en el fortalecimiento de esa respuesta?
Ministro Presti: Argentina ya ha dado un paso y viene realizando un análisis de los distintos dominios, como el dominio cognitivo y el dominio espacial electromagnético, en los cuales las nuevas amenazas también forman parte de las acciones cotidianas. En este sentido, Argentina busca posicionarse dentro de Sudamérica como un socio con capacidad tecnológica que le permita ser vanguardia en el hemisferio occidental. Hemos adquirido material de Estados Unidos, puntualmente aviones F-16, así como capacidades de ciberdefensa y ciberseguridad, que apuntan a estar en condiciones de hacer frente a estas amenazas.
Diálogo: Para que esa respuesta sea efectiva en el entorno externo, es fundamental contar previamente con una sólida coordinación a nivel interno entre las instituciones de defensa, seguridad y aplicación de la ley. ¿Cómo está fortaleciendo Argentina la integración interinstitucional para mejorar la conciencia situacional, el intercambio de inteligencia y la eficacia operativa?
Ministro Presti: Ha habido un gran avance en la República Argentina desde el año 2024, con un cambio en el sistema de inteligencia. Anteriormente, este se regía por la Agencia Federal de Inteligencia; hoy ha dado paso a una nueva organización denominada SIDE, la Secretaría de Inteligencia del Estado.
Asimismo, el año pasado se aprobó la Política de Inteligencia Nacional, un documento que rige todas las acciones de inteligencia. Puntualmente, en el ámbito del ministerio de Defensa y de las Fuerzas Armadas, incluido el Estado Mayor Conjunto, se han creado estructuras que permiten desarrollar inteligencia estratégica militar, aportando todos los insumos necesarios para la conducción del ministerio y del propio Estado Mayor Conjunto.
En este marco, existe una Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto, que es la encargada de proporcionar toda la información necesaria a estos dos niveles de coordinación.
Diálogo: La protección de las fronteras nacionales requiere una presencia sostenida y una mayor conciencia situacional en los entornos terrestre, aéreo y marítimo. ¿Qué medidas está adoptando específicamente Argentina para fortalecer sus capacidades de vigilancia, control y respuesta rápida en zonas fronterizas clave?
Ministro Presti: En primer lugar, como usted señalaba, el trabajo interagencial es fundamental. Argentina mantiene una muy buena integración entre el ministerio de Defensa, el ministerio de Seguridad Nacional y la secretaría de Inteligencia del Estado. Trabajamos de manera articulada, permanente y coordinada.
Con respecto al control de los distintos dominios, y particularmente en el espacio aéreo, Argentina ha adquirido 24 aviones F-16. No se trata solamente del material aéreo, sino también de toda la capacitación, el armamento, los sistemas y el software que nos permiten llegar a cualquier punto del país para realizar acciones de interceptación. Esto se complementa con el sistema de radarización nacional, que además estamos fortaleciendo con radares de fabricación argentina.
Por otro lado, en el dominio marítimo, especialmente la Armada Argentina ha incorporado aeronaves de reconocimiento P-3C Orión, que nos permiten ejercer un control efectivo sobre nuestro extenso mar y su plataforma marítima, además de obtener información actualizada sobre aquellos buques que apagan sus sistemas electrónicos o que operan en la milla 201, muy próximos a nuestra zona económica exclusiva.
Asimismo, el Ejército ha adquirido vehículos Stryker y también avanza en la búsqueda de nuevos helicópteros Black Hawk UH-60 con el objetivo de modernizar el control efectivo de nuestras fronteras.
Diálogo: Dentro de esas áreas críticas, el río Paraná se destaca como un corredor estratégico para el comercio, pero también vulnerable a actividades ilícitas. ¿Cómo está trabajando Argentina con sus socios regionales para fortalecer la seguridad fluvial, y de qué manera esta cooperación contribuye a la estabilidad regional?
Ministro Presti: Argentina mantiene muy buenos vínculos con todos sus vecinos, particularmente con Paraguay. Hemos firmado convenios tanto en materia de defensa como de seguridad. Puntualmente, en el ámbito de la defensa, contamos con acuerdos en Clorinda mediante los cuales compartimos información y datos para poder ejercer un control efectivo del cauce fluvial.
La Armada Argentina cuenta además con bases navales fluviales a lo largo del recorrido de los ríos, en condiciones de proyectar fuerzas cuando sea necesario. Asimismo, en nuestro país, por una cuestión de legislación, el control de los ríos también está a cargo de la Prefectura Naval, que forma parte del Ministerio de Seguridad Nacional. Ellos llevan adelante un plan de control que garantiza una presencia efectiva del Estado en esta vía estratégica tan importante.
Diálogo: Si nos trasladamos al dominio marítimo, el Atlántico Sur sigue siendo clave para la protección de los recursos nacionales de Argentina, particularmente frente a la presencia de cientos de embarcaciones pesqueras chinas que operan cerca de sus límites marítimos. Con la incorporación de aeronaves P-3C Orión en misiones de patrullaje, ¿cómo ha fortalecido esta capacidad la conciencia del dominio marítimo y la disuasión de actividades ilícitas por parte de las Fuerzas Armadas?
Ministro Presti: La Armada Argentina ejerce un control efectivo del Mar Austral. Tenemos ahora la adquisición de cuatro aviones de reconocimiento P-3C Orión, que nos permiten realizar operaciones de más de 12 horas de vuelo y mantener una vigilancia constante sobre el extenso espacio marítimo de la República Argentina.
Todo esto se coordina desde el Estado Mayor Conjunto, que cuenta con un comando conjunto de vigilancia al cual se transmite toda la información para mantener actualizada la carta de situación. Existen buques de otras naciones que operan en la milla 201 y que, en algunos casos, apagan sus sistemas automáticos de identificación para evitar ser detectados.
Frente a esta situación, la Armada también ha desplegado su flota de mar, sus buques y patrulleros oceánicos, con el objetivo de mantener una presencia efectiva y reforzar el control de los límites de nuestro mar.
Diálogo: La cooperación con Estados Unidos ha sido un tema recurrente a lo largo de esta conversación. ¿Cómo está ampliando Argentina su asociación en materia de defensa con Washington y cuáles considera que han sido las actividades, ejercicios o acuerdos más relevantes para fortalecer la interoperabilidad y la preparación conjunta?
Ministro Presti: La República Argentina atraviesa un momento en el que la máxima autoridad política del país, el presidente Javier Milei, mantiene un alto grado de afinidad con los Estados Unidos y con el presidente Donald Trump. A partir de ello, también se ha fortalecido la relación entre el ministerio de Defensa y las autoridades estadounidenses, en un nivel de cercanía que no se veía desde hace décadas, particularmente con el Pentágono y el secretario de Defensa.
Este acercamiento se refleja en distintos ámbitos. Como mencioné anteriormente, incluye la incorporación de equipamiento como vehículos Stryker, aeronaves para la Armada y los aviones F-16 con todo su armamento y software asociado, además de proyectos vinculados a helicópteros. A esto se suma un mayor intercambio en materia de capacitación para oficiales y suboficiales, así como la realización de ejercicios combinados con tropas.
También damos una gran importancia a todas aquellas instancias que permiten a nuestros cuadros interoperar y desarrollar ejercicios y adiestramiento junto a tropas estadounidenses. Hace apenas unos días [el 30 de abril], por ejemplo, el presidente estuvo a bordo del portaaviones Nimitz junto a miembros de su gabinete. Asimismo, la Armada Argentina ha realizado actividades con destructores, aeronaves P-3, helicópteros y otros sistemas, incluyendo ejercicios de comunicaciones, ciberdefensa y apoyo logístico con material estadounidense. Creo que esos son algunos de los aspectos más destacados de esta cooperación.
Diálogo: En un contexto más amplio, Argentina ha sido reconocida durante mucho tiempo como un actor clave en operaciones de mantenimiento de la paz, ejercicios multinacionales y educación militar profesional en la región. ¿Cómo planea aprovechar esta experiencia para fortalecer su liderazgo en la promoción de la interoperabilidad, la confianza y la cooperación entre las fuerzas armadas de la región?
Ministro Presti: La Argentina cuenta con una vasta experiencia en operaciones de paz. Desde la década del 1950, el país ha desplegado observadores individuales y contingentes en distintas misiones, tanto en Europa como actualmente en la isla de Chipre y en Haití.
Hoy se despliegan fuerzas de tarea que rondan entre las 230 y 250 personas, hombres y mujeres de distintas jerarquías. Bajo el liderazgo de la República Argentina, además, invitamos a países vecinos a integrarse a estas fuerzas de tarea, participan Chile, Ecuador, Paraguay y Brasil. Y dentro de esta organización de operaciones de paz en Chipre, Argentina ha mantenido históricamente el liderazgo y la conducción de la fuerza.
Diálogo: Con una mirada hacia el futuro, ¿cómo visualiza el papel de las Fuerzas Armadas de Argentina en el apoyo a la defensa nacional, la contribución a la estabilidad regional y la respuesta a los desafíos de seguridad en evolución en el hemisferio occidental?
Ministro Presti: Visualizo a nuestro país, en primer lugar, como un país estable, con una economía creciente y pujante. En ese marco, nuestras Fuerzas Armadas deben estar en condiciones de acompañar ese crecimiento económico.
Visualizo unas Fuerzas Armadas modernas, ágiles y fuertes, capaces de proteger nuestras fronteras y también nuestros objetivos de valor estratégico, así como la vida y el estilo de vida de sus habitantes. Las veo con capacidad para ejercer un control efectivo de nuestro espacio aéreo, nuestro mar y nuestra tierra, y para proyectar una presencia importante desde Ushuaia, como principal puerta de acceso a la Antártida, con una participación relevante de la República Argentina en el Atlántico Sur.
Proyectando hacia los próximos 20 o 30 años, visualizo unas Fuerzas Armadas con un rol protagónico, con una inserción internacional significativa y con el objetivo de consolidarse como el socio estratégico sudamericano más confiable para Estados Unidos.



