Más de tres décadas de carrera militar han llevado al Almirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare desde el comando de unidades de la Armada Argentina y operaciones navales internacionales hasta los niveles más altos de la conducción conjunta. Esa trayectoria, que incluye experiencia en inteligencia, operaciones combinadas y cooperación internacional, ha reforzado una convicción que atraviesa su visión de las amenazas transnacionales: ningún país puede enfrentarlas de manera aislada.
Como jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Argentinas, el Almte. Dalle Nogare impulsa una mayor integración entre las fuerzas, el intercambio de inteligencia, la incorporación de nuevas tecnologías y la cooperación con países socios. Su experiencia incluye la participación en las operaciones navales de la Guerra del Golfo, el comando de unidades y del Área Naval Austral, funciones como agregado de Defensa en Sudáfrica y cargos superiores en inteligencia y conducción conjunta.
Durante el segundo encuentro de la Coalición contra los Cárteles de las Américas, celebrado en agosto en Ciudad de Panamá, Diálogo conversó con el Almte. Dalle Nogare sobre el papel de Argentina frente a las amenazas transnacionales, la importancia de los ejercicios combinados, los desafíos tecnológicos y las oportunidades para profundizar la cooperación con los Estados Unidos y otros socios del hemisferio.
Diálogo: Argentina participa activamente en la Coalición contra los Cárteles de las Américas en diferentes frentes. ¿Qué valor tiene una iniciativa como esta para enfrentar a organizaciones transnacionales que operan a través de múltiples fronteras y cómo puede fortalecer la cooperación entre las fuerzas armadas?
Almirante de la Armada Argentina Marcelo Dalle Nogaro, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas: Esto es algo que está naciendo. Recién vengo de saludar a la gente que estaba trabajando en el ejercicio PANAMAX 2026 y les comentaba que a mí me tocó participar del ejercicio PANAMAX 2003. Uno va viendo con el tiempo cómo iniciativas que comienzan con algo chico terminan con algo grande.
Creo que lo mismo va a ser esto. Está recién comenzando por iniciativa del Comando Sur y para mí es sumamente relevante. Con nuestro actual Gobierno nos consideramos socios estratégicos del Gobierno de los Estados Unidos y tenemos una excelente relación con sus Fuerzas Armadas; siempre las tuvimos. Nosotros pensamos liderar en este tema y nos parece excelente la iniciativa de seguridad hemisférica.
Me agarraría de una frase que se usa acá: Local Action, Regional Impact, and Hemispheric Defense. Creo que todo nace con una iniciativa local. En todo momento se dice que esta iniciativa no puede ser invasiva de las limitaciones legales que tiene cada Estado que la conforma. Somos 19 Estados. Logrando un control local y extendiéndolo a lo regional vamos a tener una mayor seguridad regional y hemisférica, que es en realidad a lo que queremos llegar con todo este acuerdo.
Esto está comenzando. Creo que tenemos amplias expectativas. El Comando Sur está abierto a nuestras necesidades y a nuestras limitaciones. En el caso específico de Argentina, para eso están la ministra de Seguridad y el ministro de Defensa [en la conferencia de Panamá]. Al igual que en muchos países de América, están muy definidas las acciones de las fuerzas de seguridad, que en nuestro país son cuatro, y de las Fuerzas Armadas, que son tres, esencialmente dentro y fuera de las fronteras.
Así que podemos seguir coordinando las actividades para lograr la seguridad local, regional y hemisférica, que es el fin ulterior.
Diálogo: Uno de los pilares de esta nueva coalición es fortalecer el intercambio de información entre los países miembros. Desde su perspectiva, ¿qué papel desempeñan la inteligencia y la confianza entre los socios para anticipar y desarticular redes criminales?
Almte. Dalle Nogare: Lo primero, y es fundamental, es la confianza mutua. En nuestro caso específico la tenemos con todos nuestros vecinos.
Tenemos permanentemente ejercicios con Chile, Brasil, Bolivia, Paraguay y Perú, ya sean ejercicios navales o ejercicios combinados y conjuntos, algunos más relacionados con temas de seguridad y otros con emergencias; y la inteligencia es vital. Las fuerzas armadas antes estaban orientadas, y siguen estando orientadas, a lo que es una inteligencia militar extrafronteriza.
Toda la inteligencia interna, sobre todo lo relacionado con cárteles u organizaciones delictivas, la llevan las fuerzas de seguridad. En eso Argentina ha hecho un gran cambio, ya que se ha conformado la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto, encabezada por el Contralmirante Pablo Javier Barbich, que es quien me acompaña acá. Él pasa a ser la cabeza de las tres direcciones de inteligencia de las Fuerzas Armadas.
Tenemos una excelente relación, tanto con países limítrofes como con el Comando Sur, para intercambiar inteligencia, intercambiar opiniones y también reequiparnos y estar más al nivel, en todo lo que se refiere a inteligencia de las capacidades que manejan estas organizaciones.
Diálogo: En 2026 Argentina lideró el ejercicio combinado Daga Atlántica, el primero de este tipo que se realizó en el país. ¿Qué capacidades permiten desarrollar estos ejercicios y por qué son importantes para fortalecer la cooperación y la interoperabilidad entre las fuerzas participantes?
Almte. Dalle Nogare: Voy a ir un poquitito más atrás. El Estado Mayor Conjunto tiene un comandante operacional conjunto, que es algo que no tienen todos los países. De él dependen todos los comandos conjuntos.
Considero que nuestro Estado Mayor Conjunto está un poco más avanzado que muchos de los países de la región, ya que todos los comandos conjuntos que realizan operaciones aéreas, terrestres y marítimas dependen de nosotros, del Estado Mayor Conjunto. Y dentro de esos comandos tenemos el Comando Conjunto de Fuerzas Especiales.
Si bien cada Fuerza Armada tiene sus fuerzas especiales —el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea—, este Comando Conjunto integra todos los requerimientos. Tratamos de unificar todo lo relacionado con el equipamiento, desde un paracaídas hasta un chaleco o un casco, y hacer que las fuerzas sean cada vez más interoperables entre ellas.
Dentro de este marco, el Comando Conjunto de Fuerzas Especiales, que es el que participó en PANAMAX 2026, realizó el Daga Atlántica. Es el primer ejercicio grande que se realiza, netamente de fuerzas especiales. Tuvo una parte con el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, y después se integró todo en un ejercicio muy grande que se hizo en Córdoba.
Es el primero de una serie de ejercicios que vamos a realizar y, gracias a la profesionalidad y la capacidad de nuestro comandante conjunto de Fuerzas Especiales, fue Argentina la que lideró este ejercicio, algo que no es normal que los Estados Unidos entreguen: el comando de un ejercicio.
Ya estamos planificando el próximo que será, estimo, dentro de dos años. Y lo más importante es que fue un ejercicio combinado, trabajando en conjunto con diferentes países y con todas nuestras fuerzas especiales de las distintas Fuerzas Armadas.
Diálogo: ¿Qué representa para las Fuerzas Armadas Argentinas asumir el comando de ejercicios multinacionales complejos como PANAMAX?
Almte. Dalle Nogare: Primero, como integrante de las Fuerzas Armadas, es un orgullo, porque al entregarnos el comando de un ejercicio tan complejo como son los de Fuerzas Especiales, valoran nuestro profesionalismo y nuestra capacidad. Estamos recuperando medios, actualizándonos, orientándonos hacia las nuevas tecnologías; y que reconozcan nuestra capacidad para comandar este tipo de ejercicios es sumamente relevante para nosotros.
Yo diría que todo habitante del pueblo argentino debería estar orgulloso de que podamos comandar este ejercicio. Los ejercicios de Fuerzas Especiales se pueden realizar en cualquier lugar, con una gran movilidad. Al igual que hicimos Daga Atlántica en Córdoba o el ejercicio PANAMAX en Ciudad de Panamá, estos ejercicios son rápidamente trasladables a cualquier parte del mundo donde una fuerza internacional nos requiera.
Y, por lo que me comentaba el comandante de Operaciones Conjuntas estamos en un excelente nivel, no solo profesional, sino también de integración de medios, comunicaciones y toda la parte organizacional, con las fuerzas del Comando Sur.
Diálogo: Las organizaciones criminales transnacionales han incorporado nuevas tecnologías y diversificado sus fuentes de financiamiento. ¿Cuáles considera que son hoy los principales desafíos que representan para las fuerzas armadas del hemisferio?
Almte. Dalle Nogare: Para las Fuerzas Armadas del hemisferio es fundamental la integración, la cooperación y empezar a unificar sistemas de transmisión de información, tanto en la parte marítima como aérea, y también la información de inteligencia terrestre.
Como dije antes, mucha de esta información pasa por las fuerzas de seguridad, mientras que mucha de la información marítima y aérea nos llega a través de nuestro Comando Conjunto Aeroespacial y del Comando Conjunto Marítimo. Creo que algo muy importante en una primera etapa es la integración de las fuerzas de seguridad con las fuerzas armadas.
Otra cuestión muy importante de la que se habló en estas reuniones es toda la parte legal. Acá hay una cadena: poder detectar la anomalía, detectar la organización terrorista o la organización transnacional; poder intervenir y capturar; poder detener, y finalmente poder retener, que ahí entra la parte penitenciaria.
Si cualquier eslabón de esa cadena falla, se pierde el sentido. Si falla toda la parte legal, que es donde tenemos dificultades en más de un país, no tiene sentido invertir en el resto. Es algo muy integral y que nos va a afectar a todos.
Esencialmente, cuando venimos a estas conferencias, vemos que los escenarios no son los mismos en Centroamérica, el Pacífico, el Atlántico, el sur o el norte de Sudamérica. También está nuestra compleja zona, que podemos abarcar desde Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay hasta Brasil.
Cada zona tiene un problema distinto. Lo que se está tratando de ver —y va a haber una próxima reunión en noviembre— es proponer nodos de intercambio de información en cada uno de estos lugares para que podamos integrar nuestras fuerzas de seguridad, nuestras fuerzas armadas y, sobre todo, la inteligencia.
Diálogo: Durante la Conferencia de Jefes de Defensa del Hemisferio Occidental, realizada en febrero, usted señaló que “la seguridad es multidimensional”. ¿Cómo influye esa visión en la manera en que las fuerzas armadas de la región deben cooperar para enfrentar amenazas como el crimen organizado transnacional?
Almte. Dalle Nogare: Hoy en día las amenazas que conocemos como transnacionales o las amenazas de organizaciones son todas amenazas transnacionales. Son amenazas que van recorriendo toda Sudamérica: cuando se aprieta en un lugar, aparece por otro.
Hoy no son solo organizaciones delictivas vinculadas al narcotráfico. Han pasado también al tráfico de personas, al contrabando y al robo de minerales y combustibles. Es algo muy complejo y por eso las fuerzas armadas tienen que trabajar primero en forma conjunta. Por esa razón acá están los jefes de Estado Mayor Conjunto y no los jefes de cada fuerza.
Y dentro de cada país debemos trabajar de forma multidimensional con organizaciones de fronteras, seguridad, el sector legal, migraciones y también el sector bancario, para ver el movimiento y hacer seguimiento de las transacciones. Es un tema muy complejo.
Las fuerzas son las que tienen mayor capacidad de acción y más capacidades. En el caso específico de nuestro país, por ejemplo en la frontera terrestre, somos quienes brindamos apoyo logístico a las fuerzas de seguridad, porque por ley no podemos participar directamente frente a este tipo de amenazas dentro del territorio.
Es muy distinto en los ámbitos marítimo y aéreo. A través del Comando Conjunto Aeroespacial y del Comando Conjunto Marítimo tenemos radarizado todo el norte de Argentina, tenemos medianamente controlada toda aeronave que entra y lo mismo sucede en nuestro mar hasta la zona económica exclusiva, que son 200 millas.
Allí lo complementamos con operaciones marítimas denominadas Mare Nostrum, que realizamos junto con la Prefectura. Nosotros tenemos divididas la Armada y la Prefectura y estamos en todo momento en las 200 millas controlando nuestro mar, además del control que realizamos por medios electrónicos.
Diálogo: ¿Qué papel desempeña la tecnología en este trabajo de protección y vigilancia, particularmente en un espacio tan complejo como el ámbito marítimo del sur del hemisferio?
Almte. Dalle Nogare: La tecnología hoy en día es sumamente relevante. Y dentro de la tecnología está todo lo que es la ciberdefensa. Tenemos también el Comando Conjunto de Ciberdefensa, que hoy en día es vital.
En el futuro, los medios van a ser mucho más tecnológicos. Algunos ya hablan de que en 20 o 30 años va a estar todo automatizado y hasta habrá robots en los campos de batalla. Es todo muy tecnológico.
Se necesita otro tipo de preparación y de gente que integre a las Fuerzas Armadas y, sin ninguna duda, una fuerte inversión, aunque en el futuro esto pueda representar un menor gasto en defensa.
Lo que vislumbro hoy en día es que hay una línea muy fina entre lo que es seguridad y defensa. Podemos decir que en el hemisferio no tenemos grandes amenazas de Estados, como sí está pasando en Europa, pero tenemos grandes amenazas de organizaciones transnacionales y organizaciones delictivas que encuentran acá un caldo de cultivo para poder exportar mucho de lo que produce Sudamérica al resto del mundo.
Tenemos que estar atentos a eso, lo que implica, quizás en el futuro, una reconversión o un reanálisis de nuestras leyes de defensa y nuestras leyes de seguridad.
Diálogo: ¿En qué áreas considera que Argentina puede ampliar la cooperación con los Estados Unidos y otros socios del hemisferio para fortalecer la seguridad, incrementar capacidades y enfrentar estas amenazas transnacionales?
Almte. Dalle Nogare: Lo que estamos proponiendo y lo que hemos propuesto al Comando Sur es intensificar todo lo relacionado con el control aéreo por medio del Comando Conjunto Aeroespacial e intensificar también el control marítimo.
Si bien tenemos un control de nuestro espacio marítimo, nuestra principal amenaza relativa es todo lo relacionado con la pesca ilegal fuera de las 200 millas. Toda la pesca ilegal implica también una serie de delitos o ilícitos que se producen dentro de los buques y eso tenemos que tratar de tenerlo bastante controlado.
Una de las cosas que ofrecimos como algo distinto es un centro de control de todo lo que sería el Atlántico Sur, principalmente de control marítimo.
También pensamos en algo que, si bien no estamos analizando ahora, tiene que ver con el despliegue o la proyección hacia la Antártida. Y justo donde estamos ahora, si el Canal de Panamá en algún momento sufriera algún tipo de desperfecto o anomalía, pasaría a ser fundamental todo el tráfico que circule tanto por el estrecho de Magallanes, que tiene Chile, como por todos los pasos del sur, que controlamos junto con Chile mediante diferentes tipos de patrullas.