Con más de cuatro décadas de distinguido servicio, el Brigadier General Xavier Julián Isaac es una figura central en el panorama de la defensa de Argentina. Actualmente ocupa el cargo de jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Oficial de carrera y experto piloto de combate, su experiencia se extiende desde la cabina de mando hasta los más altos niveles de planificación estratégica. Su amplio servicio ha sido reconocido con honores por mandos militares de todo el mundo, y desempeña un papel crucial en la modernización de las Fuerzas Argentinas.
Diálogo tuvo la oportunidad de hablar con el Brig. Gral. Isaac durante la Conferencia Sudamericana de Defensa (SOUTHDEC) en Argentina, donde expuso su visión para fortalecer las capacidades militares de su país y reforzar la seguridad regional. El Brig. Gral. Isaac también informó sobre las históricas adquisiciones de aviones F-16 y vehículos de combate Stryker 8×8, y detalló la profundización de la cooperación en materia de seguridad de Argentina con las naciones amigas.
Diálogo: ¿Qué significó para Argentina, para las Fuerzas Armadas y para usted, organizar personalmente un evento como la Conferencia Sudamericana de Defensa?
Brigadier General Xavier Isaac, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Argentinas: Mi objetivo siempre ha sido reposicionar a Argentina y a sus Fuerzas Armadas como líder regional, como siempre lo ha sido. Esto implica muchas actividades, entre ellas el reequipamiento de nuestras fuerzas y también participar y liderar diferentes eventos como esta conferencia. Estas actividades fortalecen nuestras relaciones y proyectan nuestro compromiso. La 16.ª [conferencia de SOUTHDEC] fue un éxito, no solo en cuanto a la organización, logística y atención a los detalles, sino también en cuanto a la calidad de los temas tratados y el compromiso de todos los participantes de tomar acciones concretas, que es el objetivo principal de estas reuniones.
Diálogo: La participación de Argentina en el ejercicio Tradewinds 2025, llevado a cabo en Trinidad y Tobago con 26 socios y naciones amigas, arrojó excelentes resultados, tras la utilización del C-130 de la Fuerza Aérea, lo que llevó al reconocimiento de la tripulación por su contribución al fortalecimiento de la interoperabilidad regional. ¿Qué impacto tuvo esto para las Fuerzas Armadas?
Brig. Gral. Isaac: Cuando usted tiene un ofrecimiento para participar en ejercicios puede enviar personal; para el Estado Mayor esto es bastante sencillo y no requiere mucho esfuerzo. Mandar material y especialmente desde tan lejos y para un país que no nada en la abundancia, obviamente es un desafío. Sin embargo, la premisa es que esto fue una excelente oportunidad. Nos permitió, en particular a la Fuerza Aérea, mostrar nuestras capacidades y proveer a nuestro personal de experiencia en operaciones en diferentes entornos. Estamos geográficamente aislados en el Cono Sur, por lo que desplegar y volar largas distancias implica desafíos únicos. No recuerdo que hayamos enviado recursos a Centroamérica como lo hicimos esta vez. Fue una señal importante de parte nuestra.
Diálogo: Argentina ha dado pasos importantes en la modernización militar, sobre todo con la adquisición de aviones de combate F-16 y planes para adquirir vehículos blindados Stryker 8×8. ¿Cómo se seleccionaron estos activos y qué impacto tendrán para las Fuerzas Armadas?
Brig. Gral. Isaac: El impacto es tremendo. La selección del F-16 tuvo un gran componente operativo. Las Fuerzas Armadas presentaron una propuesta al poder político, tras llegar a la conclusión que el F-16 era la plataforma que más convenía para lo que quería Argentina. Muchas personas no se dan cuenta de lo que importa la calidad y el nivel de mantenimiento, así como las mejoras realizadas en un avión durante su vida útil, y no solo su antigüedad. Fue un proceso largo con muchos postulantes, con aviones rusos, chinos, indios y coreanos. Finalmente, propusimos el F-16 y el Gobierno actual puso la firma y ahí estamos.
Por el mismo camino vamos con los 8×8, que son vehículos fundamentales para las operaciones del Ejército. Esto no solo mejora nuestras capacidades, sino que también eleva la moral. Cuando los solados ven que sus líderes les proporcionan los recursos necesarios, se fomenta un mayor sentido de compromiso. Estamos muy contentos con este avance.
Diálogo: En abril de 2025 se puso en marcha la operación Roca, una operación inédita en las regiones fronterizas del norte, para apoyar a las fuerzas de seguridad en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. ¿Que nos puede compartir sobre los motivos estratégicos para llevar a cabo esta operación, y qué resultados se esperan de la misma?
Brig. Gral. Isaac: La conferencia [SOUTHDEC] habló de amenazas transnacionales híbridas. Nuestras fronteras son extensas, complejas y difíciles de controlar, y hay muchísimo tráfico ilegal. Las Fuerzas Armadas operan en lo que llamamos vacíos estratégicos, que son las zonas entre los puntos legales de cruce, que están a cargo de la Gendarmería. Estamos allí para disuadir el tráfico ilegal.
Esto garantiza que las funciones de seguridad interna y defensa sigan siendo distintas. Actuamos como una barrera de contención fuera de las zonas urbanas, para evitar confusiones con las facultades policiales. Nuestra misión es defender el territorio, lo que también incluye la prevención. Estas zonas del norte de Argentina son geográficamente muy difíciles de controlar. Nos estamos preparando, incorporando tecnología y entrenando a nuestro personal para esta tarea. Todo ello se lleva a cabo dentro de un marco legal claro y con normas de combate estrictas, para que nuestros soldados sepan exactamente qué hacer y qué no hacer. Esto garantiza nuestro pleno compromiso con la legalidad.
Diálogo: El año pasado hubo un notable fortalecimiento de cooperación en defensa entre Argentina y los Estados Unidos, que se vio reflejado en visitas de alto nivel y acuerdos estratégicos. Usted visitó la sede del Comando Sur (SOUTHCOM) en julio de 2024; y el Almirante de la Marina de los EE. UU. Alvin Holsey, comandante de SOUTHCOM, visitó Argentina entre finales de abril y principios de mayo de 2025. ¿Podría destacar los resultados o análisis más significativos de estos encuentros de alto nivel?
Brig. Gral. Isaac: Hemos incrementado muchísimo los intercambios y la cooperación. No se trata solo de aprender de los Estados Unidos; Argentina también tiene mucho que ofrecer. Hemos tenido importantes visitas recíprocas, ejercicios, simposios y seminarios. De hecho, a veces tenemos que frenarlos porque tenemos muchísimas actividades. Nuestra cooperación con el Comando Sur es amplia y abarca áreas cruciales como la ciberdefensa, las fuerzas especiales y el espacio. El incremento ha sido realmente significativo, productivo y beneficioso para ambas partes.
Diálogo: ¿Cuál es su visión de seguridad regional no solamente para Argentina, sino para toda la región sudamericana?
Brig. Gral. Isaac: Las Fuerzas Armadas latinoamericanas tienen una ventaja: compartimos objetivos comunes y una cultura muy parecida. Desde el punto de vista argentino, entendimos que para recuperar un papel de liderazgo teníamos que empezar por un reequipamiento. El profesionalismo o la capacitación nunca la perdimos, pero el equipamiento si, pues tuvimos muchos años de desinversión. Este es el camino que hemos iniciado. Llevamos mucho tiempo trabajando con los países de la región, pero ahora estamos en capacidad de hacerlo en mejores condiciones.
Esta conferencia fue un factor determinante, porque estamos empezando a ver amenazas que, por nuestra lejanía geográfica, antes pensábamos que no iban a llegar nunca hasta acá. Se empieza a visualizar que estas amenazas empiezan a mutar de un lado para el otro, y hemos encontrado un lugar común para trabajar contra ellas. Reconocemos y agradecemos la tutoría y la participación del Comando Sur, apoyando y compartiendo nuestros objetivos comunes. Lo más importante desde mi posición es poner Argentina First. Primero debemos fortificarnos y crecer. A partir de ahí, podemos seguir incrementando todas las relaciones que tenemos con Latinoamérica.


