Roger Mojica Rivera, un veterano con más de tres décadas de experiencia en relaciones internacionales, gestión administrativa y seguridad pública, es el actual director del Servicio Nacional de Migración de Panamá. Su amplia trayectoria incluye una importante participación en asuntos de inmigración.
Tras haber ocupado cargos clave como subdirector general del Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT) y secretario general del Servicio Nacional de Migración, Mojica aporta a su cargo actual un profundo conocimiento de la gestión migratoria. Sus cualificaciones se ven reforzadas por una licenciatura en Derecho y diplomas en seguridad y derechos humanos. Diálogo tuvo la oportunidad de conversar con el director Mojica en una entrevista en exclusiva.
Diálogo:¿Cuáles han sido los principales retos a los que se ha enfrentado el Servicio Nacional de Migración, desde que asumió su cargo en julio de 2024?
Roger Mojica Rivera, director del Servicio Nacional de Migración de Panamá: El principal reto que tuvimos como administración, a partir del 1.º de julio, fue el de la migración irregular; ese flujo que venía del sur hacia el norte, donde años atrás tuvimos un flujo de arriba del medio millón de personas, que pasaron en tránsito por Panamá hacia el sueño americano, hacia los Estados Unidos.
El control y manejo del flujo migratorio para todos nosotros fue sin duda el principal reto. El presidente de la República Raúl Mulino dio instrucciones claras y precisas de cerrar las fronteras con Colombia. Obviamente de una manera hipotética, porque sabemos que es una selva densa y tropical y es imposible cerrarla físicamente.
Establecimos, junto con el Servicio Nacional de Fronteras, una serie de controles donde había diferentes rutas que estaban utilizando los migrantes irregulares. Bloqueamos una serie de caminos. Se dejó un solo paso, no es el más seguro pero sí el menos peligroso; en eso el Servicio Nacional de Fronteras enfocó sus patrullajes constantes, para brindar seguridad a los migrantes. Esa fue una de las primeras acciones.
También en las costas reforzamos la parte marítima. Estamos hablando a nivel operativo, a nivel de información. También empezamos a difundir campañas como “El Darién no es una ruta”, resaltando los peligros que conllevan hacer esa travesía.
Firmamos también un memorando de entendimiento con los Estados Unidos, que nos permitió relacionar una serie de fondos para hacer una serie de deportaciones.
Ese conjunto de un todo y también el cambio de las políticas de los Estados Unidos, es lo que nos ha permitido decir que el flujo migratorio se ha reducido en un 97 por ciento en las comparativas anuales. En las comparativas mensuales, llevamos un 99 por ciento de disminución.
Ya es casi nada lo que está llegando por nuestras fronteras. Recientemente el presidente Raúl Mulino y el ministro de Seguridad Pública Frank Ábrego, anunciaron el cierre de algunos de los campamentos. A todas aquellas personas que están llegando les hacemos el proceso de admisión y los estamos retornando a los puestos de Colombia, que es de dónde vienen.
Diálogo: Cerrar la ruta del tapón del Darién era una misión clave del Servicio Nacional de Migración y de los demás estamentos de seguridad, para la protección de los panameños y de los mismos migrantes. ¿Cuál es su meta principal ahora?
Roger Mojica: La divido en dos metas: una parte operativa y otra administrativa.
En la parte operativa, obviamente mantener el control efectivo de nuestra frontera, establecer los mecanismos para que la migración sea ordenada, segura y regular, en el sentido de que también vamos a reforzar nuestra presencia física en las calles por parte del Servicio Nacional de Migración, constatando que toda aquella persona extranjera que se mantenga en nuestro territorio, cumpla con las leyes migratorias.
En la parte administrativa, el principal proyecto es una nueva sede del servicio de Migración. En el edificio donde estamos tenemos más de 700 empleados. Estamos saturados, tenemos problemas de filtraciones, problemas de infraestructura, no hay estacionamientos. Esto causa incomodidad para los vecinos, porque definitivamente venir a migración causa enorme dificultad.
Así que fue uno de los principales proyectos que le presentamos al presidente de la República. Estamos tratando de dejar ese legado, para que en tres o cuatro años haya una nueva sede hecha y diseñada para nosotros, que cubra todas las necesidades, que contemos con estacionamiento y con los servicios que se requieren. Por ejemplo, una oficina del Ministerio del Trabajo; una oficina del Banco Nacional. Es decir, que cuando tú vengas al edificio, salgas con todo lo que necesitabas hacer y no tengas que ir a distintos lugares.
Paralelamente tenemos también otro proyecto de sistematización, digitalización de los procesos y un nuevo sistema de carnet, que puede ser verificado a través de un código QR que ya empezamos a hacer.
Diálogo: ¿Cuáles son los objetivos de Migración para el resto de 2025 bajo el plan Firmeza, del Ministerio de Seguridad Pública?
Roger Mojica: Con el plan de seguridad del presidente de la República estamos alineados como institución subordinada al Ministerio de Seguridad. Estamos enfocados precisamente a esa lucha contra el tráfico y la trata de personas. El objetivo es de coordinar con diferentes agencias a nivel internacional y nacional, para concatenar y coordinar las acciones y hacer más efectivo el ejercicio o la práctica de estas operaciones. Todo esto está alineado al plan Firmeza, que fue la norma propuesta por el ministro de Seguridad.
Diálogo: ¿Cuál es el rol de la Unidad para Asuntos del Tráfico Ilícito de Migrantes (UATIN)?
Roger Mojica: La UATIN es una unidad relativamente nueva. Surge de la necesidad que teníamos de coordinar o enmarcar todo el proceso de la lucha contra el tráfico y la trata de personas con las distintas autoridades nacionales e internacionales, inclusive la atención para aquellas víctimas de trata. Una vez identificadas, esas personas son atendidas por el Servicio Nacional de Migración, por personal idóneo entre el que se incluyen psicólogos y trabajadores sociales. Brindamos la protección a todas estas personas que son víctimas de este tipo de delitos.
Esta es una unidad esencial para orientar la estrategia en la lucha contra esas organizaciones criminales, ya que se dedican a lucrar con la miseria y la necesidad humana.
Diálogo: ¿Cómo atiende su compromiso de velar por la seguridad de los ciudadanos y de los extranjeros en Panamá?
Roger Mojica: Soy un oficial de carrera con 30 años en la Fuerza Pública. Después de mi jubilación fui llamado a ejercer esta dirección. Estamos convencidos que nuestra labor se centra en el servicio, en brindar un mejor servicio en todos los sentidos.
Como director del Servicio Nacional de Migración quisiera dejar una huella positiva. Con todo lo que hacemos y todo lo que deseamos hacer queremos dejar una institución con una imagen limpia, con una imagen renovada, con mejores procesos, mejores sistemas, transparentes, donde el usuario pueda acudir con confianza de que no será ni maltratado ni ultrajado; mucho menos obtener provecho de esa necesidad de regularizar su situación como extranjero.
Hemos podido ayudar a muchas personas que hoy testifican que “les hemos cambiado la vida”; muchas personas nos dicen eso.
Ese es mi trabajo; es lo que corresponde, lo que se debe hacer como servidor público. Es también lo que queremos transmitir, empoderar a nuestros subalternos. Esta es la línea de trabajo alineada con la estrategia nacional del plan Firmeza, pero al final con esa vocación de servicio que brindamos a nuestros clientes, que son los extranjeros, siempre en el marco del cumplimiento de la ley, que para mí es lo más fundamental.
Diálogo: ¿Qué tan importante es la colaboración con los Estados Unidos, para frenar la migración irregular y luchar contra las organizaciones criminales transnacionales, que se aprovechan de los migrantes vulnerables y contribuyen a la inseguridad regional?
Roger Mojica: Panamá y los Estados Unidos llevan una relación de hermandad, de camaradería, de colaboración histórica y esto no cambia. La colaboración con los Estados Unidos y sus diferentes agencias es muy armónica.
Con la firma del memorando de entendimiento, se nos adjudican los fondos para realizar vuelos de deportación, tal como lo exige la ley. Esto nos permite enviar un mensaje alto y claro a los países que enviaban personas aquí.
Panamá está haciendo su parte, siguiendo las directrices del presidente de la República de hacer cumplir la ley. No permitir, junto con nuestros aliados, que sigamos siendo utilizados como país de tránsito.
Creo sinceramente que la suma de todos estos esfuerzos es lo que nos ha dado los resultados que tenemos, con una disminución en un 97 por ciento en la migración. La verdad es que la colaboración es extraordinaria.
Diálogo: ¿Qué tipos de acuerdos existen entre Panamá y los países fronterizos Costa Rica y Colombia, para gestionar la migración irregular?
Roger Mojica: Nosotros nos reunimos constantemente con ambos países. Con Costa Rica mantenemos un programa que le llamamos “flujo controlado”, donde la migración irregular es canalizada. Nosotros entregamos a ellos las personas y ellos las trasladan a hasta sus fronteras. En todo este proceso, tanto Panamá como Costa Rica realizamos verificaciones biométricas de las personas que transitan. De ahí nos han salido muchos resultados positivos de gente que pertenece al crimen organizado.
Con Colombia también hemos solicitado ese intercambio de información; pero realmente para Colombia es un poco más difícil por la particularidad que conlleva el terreno, el territorio colombiano de donde sale la migración irregular.
La verdad es que conversamos con las autoridades. Se trata de coordinar, pero efectivamente no hemos logrado resultados efectivos en ese sentido, a diferencia de Costa Rica con quien sí hay una relación completamente armónica de intercambios; nos hablamos directamente y llevamos operaciones concretas en la lucha contra la trata y el tráfico de personas.
En ese sentido, los resultados operativos y el intercambio de información son mucho más fluidos con Costa Rica que con Colombia.
Diálogo: ¿Qué proyectos de colaboración conjunta existen o están programados entre los Estados Unidos y Panamá en temas migratorios?
Roger Mojica: Mantenemos un memorando de entendimiento. Supe que nos iban a asignar más fondos para continuar con los vuelos de deportaciones y exclusiones.
También paralelamente a eso, por ejemplo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE. UU. (CBP) y el Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional de los EE. UU. (HSI), mantenemos coordinaciones de capacitaciones constantes de nuestro personal. Estamos esperando la oficialidad de las propuestas para poder continuar con este proceso.
Pienso que es algo que históricamente lo hemos llevado y no creo que se suspenda por el momento.



