La colaboración en seguridad y defensa entre la República Dominicana y los Estados Unidos se desarrolla a partir de una agenda compartida ante amenazas comunes. Esta alianza se manifiesta en acciones conjuntas contra el crimen organizado y el narcotráfico, mejoras en la gestión de emergencias y la formación especializada para quienes protegen a la población, fortaleciendo la cooperación entre sus instituciones.
Con más de 140 años de relación bilateral, la República Dominicana se ha posicionado como un aliado relevante en temas de seguridad y migración. En 2024, incautó más de 30 toneladas de cocaína junto a agencias estadounidenses. También implementó medidas adicionales para frenar la migración irregular, fomentando la cooperación regional y reforzando la seguridad general. El creciente liderazgo regional del país centroamericano se ve aún más resaltado por el hecho de que será sede de la 10.a Cumbre de las Américas en noviembre.

Compromiso sin reservas
El presidente de la República, Luis Abinader, aseguró en febrero que su país mantendrá una colaboración “sin límites” con los EE. UU. el la lucha contra el narcotráfico y la criminalidad, reportó la agencia española EFE. Ese compromiso se vio reforzado con la detención en el aeropuerto de Punta Cana al mexicano Efraín Sánchez Cabanillas, alias Bala, integrante del Cártel de Sinaloa y requerido por los EE. UU. por tráfico de fentanilo.
“La cooperación de los Estados Unidos con los países del Caribe, especialmente con la República Dominicana, cobra una relevancia creciente ante el avance del crimen organizado”, afirmó Jorge Serrano, experto en seguridad y asesor de la Comisión de Inteligencia del Congreso de Perú, en una entrevista con Diálogo.
La ubicación geográfica de la República Dominicana la expone a dinámicas regionales complejas. “Su cercanía con regímenes como el de Venezuela, que opera como un narcoestado, lo coloca en una ruta clave para el traslado de drogas desde Colombia, Perú y Bolivia hacia los Estados Unidos”, precisó Serrano.
Los Estados Unidos también apoyan el primer grupo de trabajo contra el lavado de dinero de la República Dominicana, lo que contribuye a desarticular las redes financieras de las organizaciones delictivas transnacionales que operan en el Caribe. Este enfoque multifacético, que incluye tanto la interdicción como las medidas contra los delitos financieros, pone de relieve la profundidad de la agenda de seguridad compartida.
Un socio táctico
República Dominicana ejerce un rol importante dentro de la estrategia de seguridad del Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM), explicó Serrano. “Al igual que otros países de la región, enfrenta preocupaciones crecientes relacionadas con el incremento del narcotráfico y el crimen organizado”. Su proximidad a las rutas establecidas para el tráfico de drogas desde América del Sur hacia América del Norte y Europa lo convierte en un socio fundamental en la lucha contra estas amenazas transnacionales.
Según Serrano, la cooperación con SOUTHCOM responde a riesgos identificados. “La presencia estadounidense en la región tiene un propósito: responder a las amenazas concretas. En este contexto, la ubicación de la República Dominicana la convierte en un punto clave para contener estos desafíos”. Esta asociación estratégica se demuestra constantemente a través de diversas iniciativas conjuntas y apoyo material.
Por ejemplo, en febrero de 2024, el Gobierno de los EE. UU., a través del Departamento de Defensa, donó una aeronave valorada en más de USD 8 millones al Ministerio de Defensa de la República Dominicana. Este activo crucial, destinado a mejorar las capacidades de control aéreo y marítimo, apoya directamente la lucha conjunta contra el tráfico ilícito de estupefacientes por parte de organizaciones criminales transnacionales.
SOUTHCOM apoya activamente el desarrollo profesional de los líderes alistados en las Fuerzas Armadas de la República Dominicana, reconociendo el papel vital que desempeñan los suboficiales en una fuerza de combate moderna. A través de programas especializados e intercambios de expertos en la materia, los miembros de las Fuerzas Armadas de los EE. UU., incluidos los del Instituto para la Cooperación en Seguridad del Hemisferio Occidental (WHINSEC) y el Centro de Excelencia en Liderazgo para Suboficiales del Ejército de los EE. UU., colaboran directamente con los suboficiales dominicanos.
Esto forma parte de un patrón más amplio de colaboración, que incluye la participación regular en ejercicios multilaterales como Tradewinds, en los que las fuerzas dominicanas participan en entrenamientos conjuntos con EE. UU. y otras naciones amigas en operaciones antinarcóticos, socorro en casos de desastre y mejora de la interoperabilidad regional. Estos esfuerzos sostenidos subrayan la naturaleza crítica y continua de la cooperación entre la República Dominicana y SOUTHCOM para salvaguardar la estabilidad regional y abordar los retos comunes en materia de seguridad.

Inversión sostenida en seguridad y desarrollo
Los Estados Unidos respaldan a la República Dominicana con recursos y asistencia técnica. En octubre de 2024, EE. UU. destinó USD 17,5 millones a través del Departamento de Estado para proyectos de seguridad pública, reportó Diario Libre en República Dominicana. Esta financiación subraya el compromiso de los EE. UU. con la mejora de la capacidad del país para combatir la delincuencia y promover la estabilidad.
A través de la Iniciativa de Seguridad de la Cuenca del Caribe (CBSI), la República Dominicana ha fortalecido su sistema de emergencias 911, profesionalizado su policía, mejorado los controles contra el lavado de activos y aumentado las incautaciones de drogas, precisó Diario Libre. “El apoyo de los EE. UU. es fundamental para desarticular redes criminales y mejorar sus capacidades”.
Más allá de la aplicación de la ley y la interdicción, el apoyo de los EE. UU. se extiende a medidas preventivas y al buen gobierno institucional. Se desarrollan programas con jóvenes para prevenir el uso de drogas y la delincuencia, asesoría legal para comunidades vulnerables y formación anticorrupción para funcionarios. Estos esfuerzos contribuyen a fortalecer las instituciones y a mejorar las condiciones de seguridad ciudadana, destacó Diario Libre.
Esta sólida alianza se reafirmó recientemente durante CENTSEC 2025, donde el Teniente General Carlos Antonio Fernández Onofre, ministro de Defensa dominicano, el secretario de Defensa de los EE. UU. Pete Hegseth, y el Almirante de la Marina de los EE. UU. Alvin Hosley, comandante de SOUTHCOM, reafirmaron la alianza contra amenazas comunes como el crimen organizado, la ciberseguridad y los desastres naturales, informó a la prensa la Presidencia dominicana.
La larga colaboración con la Guardia Nacional de Puerto Rico en el marco del Programa de Asociación Estatal consolida aún más los lazos entre ambas naciones. Esta colaboración facilita la cooperación continua en áreas críticas como la preparación ante desastres, la gestión de emergencias, la aviación, la logística y el desarrollo profesional.
Cooperación multidimensional
“La cooperación del Departamento de Defensa de los Estados Unidos con la República Dominicana y con otros países de la región es multidimensional”, afirmó Serrano. “No se limita al apoyo de las fuerzas del orden, sino que incluye asesoría para la resiliencia climática, gestión de desastres y fortalecimiento institucional”.
Como parte de esta asistencia, SOUTHCOM desplegará la misión Promesa Continua 2025 (del 5 al 12 de agosto). Esta misión de asistencia humanitaria y cívica, que utiliza el buque hospital de la Marina de los Estados Unidos USNS Comfort, proporcionará servicios médicos, dentales, veterinarios y de ingeniería. Profesionales militares y civiles estadounidenses colaborarán con aliados locales promoviendo la interoperabilidad y el trabajo conjunto, al tiempo que abordan directamente las necesidades de salud pública e infraestructura.
Serrano destacó que esta relación se mantiene gracias a una historia compartida de entrenamiento y cooperación constantes. “Oficiales dominicanos participan constantemente en programas de capacitación en los Estados Unidos. Esto no solo mejora sus capacidades, sino que consolida una relación basada en el trabajo coordinado y en la construcción de confianza”, concluyó.


