A medida que la última edición del Curso de Entrenamiento en Operaciones en la Selva-Panamá (JOTC-P) se acerca a su fase final en la Base Aeronaval Cristóbal Colón, este programa se posiciona como un ejemplo destacado de interoperabilidad multinacional. Con una duración de 18 días, el curso, que se lleva a cabo del 3 al 20 de febrero, simboliza un sólido intercambio entre las fuerzas estadounidenses y panameñas, desde la revitalización del programa en agosto de 2025.
Bajo la coordinación del Grupo Conjunto de Cooperación en Seguridad-Panamá, el curso reúne a soldados del Ejército de los Estados Unidos incluyendo al Grupo de Cooperación en Seguridad del Ejército-Sur y la 82.ª División Aerotransportada, con el apoyo de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo (JTF-Bravo) e infantes de marina, que entrenan hombro a hombro con sus homólogos del Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT), el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) y la Policía Nacional de Panamá (PNP).
Esta edición del programa destaca por un crecimiento significativo en su alcance, con un aumento en el número de alumnos y equipos equilibrados, que incluyen tanto a participantes estadounidenses como panameños. Los equipos mixtos no solo fortalecen la colaboración, sino que también promueven la interoperabilidad y la resolución conjunta de problemas en condiciones adversas.
El JOTC-P integra recursos de múltiples servicios y naciones, combinando tácticas de combate a pie y apoyo aéreo, con el objetivo de preparar a las fuerzas para operar en terrenos selváticos densos, caracterizados por su triple cubierta vegetal. El entrenamiento se desarrolla en tres fases bien diferenciadas.
La primera fase se enfoca en los fundamentos de la supervivencia en la selva. Los participantes aprenden habilidades esenciales como el uso del machete, el manejo del fuego, la purificación del agua y la construcción de refugios primitivos. Esta etapa, dirigida en gran parte por instructores panameños, pone un fuerte énfasis en la adaptabilidad, la resistencia y el ingenio necesarios para desenvolverse en ambientes austeros.
En la segunda fase, los participantes desarrollan tácticas de unidades pequeñas, incluyendo técnicas de movimiento, emboscadas, evacuación de heridos y operaciones acuáticas. Este segmento del entrenamiento, liderado principalmente por instructores estadounidenses, desafía la toma de decisiones bajo estrés y fortalece la comunicación en equipos multinacionales.
La tercera y última fase es la más exigente. Los equipos ejecutan cinco misiones combinadas, las cuales incluyen el ataque a un punto de fuego de mortero, emboscadas y misiones de reconocimiento. Esta etapa culmina con la agotadora prueba de resistencia Green Mile, seguida de la ceremonia de graduación. Durante esta fase, los instructores evalúan el trabajo en equipo, el liderazgo y el rendimiento sostenido en las exigentes condiciones de la selva.
En conjunto, el JOTC-P no solo refuerza las capacidades individuales de los soldados e infantes de marina, sino que también fomenta una colaboración internacional más sólida, preparando a las fuerzas para enfrentar desafíos en algunos de los entornos más extremos del planeta.



