La Coalición Contra los Cárteles de las Américas avanza de los acuerdos a la acción. Durante su segundo encuentro, celebrado entre el 11 y el 12 de agosto en Panamá, autoridades de defensa y seguridad del hemisferio analizaron amenazas, rutas y estructuras logísticas del crimen organizado transnacional, y comenzaron a definir áreas de trabajo conjunto.
En ese contexto, Diálogo conversó con el ministro de Defensa Nacional del Ecuador, Gian Carlo Loffredo, sobre el papel de su país en esta nueva etapa de la coalición, la cooperación con los Estados Unidos, el fortalecimiento de la frontera con Colombia y las capacidades que Ecuador desarrolla para enfrentar al crimen organizado.
Diálogo: Señor ministro, muchas gracias por su tiempo. ¿Qué balance hace de este segundo encuentro de la Coalición Contra los Cárteles de las Américas?
Gian Carlo Loffredo, ministro de Defensa Nacional del Ecuador: Buenos días y muchas gracias por la invitación.
Definitivamente, muy contento con la reunión que mantuvimos ayer [el 11 de agosto] y muy optimista por todo lo que se ha logrado. La primera reunión que tuvimos en marzo fue para crear el marco y se firmaron los acuerdos. Esta ya fue una reunión de trabajo en la cual se especificó cuáles son las amenazas que estamos combatiendo como región, cuáles son los actores que generan estas amenazas, cuáles son las rutas, la logística que emplean y su modus operandi.
También se establecieron los nodos críticos en donde vamos a atacar a cada una de estas estructuras, en cada una de las cadenas logísticas que tienen de narcotráfico y, no solo de narcotráfico, sino también de crímenes conexos como la minería ilegal y el tráfico de hidrocarburos.
Diálogo: Ecuador se ha convertido en un socio estratégico de los Estados Unidos y en un referente regional en la lucha contra el crimen organizado. ¿Qué espera de esta nueva etapa de la Coalición y cuáles deberían ser las prioridades?
Ministro Loffredo: Ecuador lidera estas acciones. Tiene ya bastante tiempo enfrentando de manera firme al narcoterrorismo. Somos vistos en la región como un país con iniciativa, que está liderando. Somos vistos por los Estados Unidos como un país capaz de ser un aliado efectivo y eficaz en esta guerra contra el narcoterrorismo.
En cuanto a las acciones prioritarias ya vamos a conformar los primeros grupos de trabajo y, si todo sale como está planificado, para el mes de noviembre comenzarán las primeras acciones conjuntas como Coalición Contra los Cárteles de las Américas. Nosotros ya venimos realizando acciones conjuntas con los Estados Unidos, pero ahora sí como un equipo regional que enfrenta la amenaza.
Diálogo: La cooperación con los Estados Unidos se ha intensificado, con iniciativas como Frontera Segura y una relación cada vez más estrecha con el Comando Sur (SOUTHCOM). ¿Qué resultados concretos está produciendo este fortalecimiento?

Ministro Loffredo: Tenemos un acuerdo en el que también está trabajando la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) del Departamento de Estado de los EE. UU. Estamos trabajando con la Policía Nacional y con el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (SENAE) en este tema de Frontera Segura. Pero más allá de eso, estamos viendo un fortalecimiento del control fronterizo que va a tener inversión del Ecuador y también cooperación de los Estados Unidos.
Definitivamente, los Estados Unidos quieren un aliado que se preocupe también por fortalecer sus propias capacidades y, dentro de este marco, la cooperación estadounidense es cada vez más eficaz; y la del Comando Sur cada vez más rápida. Vamos hacia un intercambio de información más fluido, más en tiempo real, que nos permita contar con información para realizar operaciones de manera oportuna. Estamos hablando también de medios y capacidades que se incrementan cada vez más mediante la cooperación con el Comando Sur.
Diálogo: Con el ingreso de Colombia a la Coalición, un socio clave para Ecuador, ¿qué oportunidades se abren para fortalecer la seguridad en la frontera común?
Ministro Loffredo: En Panamá tuve una reunión bilateral con mi par de Colombia y hay mucho optimismo. Ya existe un acercamiento entre los presidentes y estamos hablando de tener los primeros gabinetes binacionales lo más pronto posible.
En esa reunión bilateral establecimos trabajar de manera sostenida en la frontera y con una interoperabilidad mucho mayor, mucho más fluida. Esta coalición contra los cárteles nos da precisamente ese marco para el intercambio de información y para operaciones espejo o de yunque y martillo. La idea es sostener el control en este cordón fronterizo.
Diálogo: ¿Qué impresión le dejó esa primera reunión bilateral con su nuevo par colombiano?
Ministro Loffredo: De una apertura total, de intentar hacer las cosas lo menos burocráticas posibles e ir a la acción inmediatamente.
Diálogo: Además de las operaciones militares Ecuador ha impulsado iniciativas para involucrar a la ciudadanía, como la línea 131. ¿Qué resultados ha tenido y qué papel están jugando los ciudadanos en la lucha contra el crimen organizado?
Ministro Loffredo: Es una línea muy importante, con el apoyo de los Estados Unidos. Permite hacer denuncias de manera confidencial y puede llegar a dar una recompensa económica si esa denuncia nos lleva a la captura de un objetivo de intermedio o de alto valor. Ha sido de mucha utilidad.
Nosotros hacemos campañas en Ecuador para fomentar que la ciudadanía utilice esta línea. Hemos hecho campañas con cuñas publicitarias y también en el día a día. Hemos impreso billetes de dólar con el número 131 para que la gente se motive. La ciudadanía lo toma con mucho agrado, utilizan la línea y nos ha llevado a dar golpes efectivos. Es una iniciativa que aplaudo mucho y que tratamos de fortalecer día a día.
Diálogo: ¿Qué cree que ha cambiado en la percepción de seguridad de los ecuatorianos?
Ministro Loffredo: Poco a poco la percepción es que el miedo va pasando de la ciudadanía al delincuente, porque la calle es para el ciudadano y la cárcel para el delincuente. Eso es lo que estamos logrando.
Con la nueva cárcel del Encuentro, que es nuestra cárcel de máxima seguridad, los delincuentes le tienen tanto miedo que piden la extradición a los Estados Unidos porque no quieren estar ahí. Están totalmente incomunicados, pierden la capacidad de liderar sus organizaciones y son desechados por la misma organización una vez que ingresan.
Estamos por ir a una segunda cárcel de máxima seguridad, de mayor capacidad todavía, que probablemente va a causar el mismo miedo entre los criminales. Así que la sensación es de optimismo, de mejora, no solamente en cifras de seguridad sino también en números económicos. Sin seguridad no puede haber crecimiento económico.
Eso denota que Ecuador va hacia adelante en un esfuerzo sostenido liderado por el presidente Daniel Noboa, que es un presidente definitivamente muy valiente en las decisiones que toma para enfrentar al crimen organizado.
Diálogo: Ecuador continúa fortaleciendo las capacidades de sus Fuerzas Armadas. ¿Cómo se traduce este esfuerzo en una mayor seguridad para los ciudadanos?
Ministro Loffredo: Las capacidades de las Fuerzas Armadas son muy importantes. Nosotros tuvimos gobiernos en el pasado que deliberadamente quisieron disminuir las capacidades de las Fuerzas Armadas. ¿Para qué? Para que no hubiese un buen control fronterizo y esto favoreciera a los grupos narcoterroristas.
Es una misión fortalecer estas capacidades con un enfoque en el conflicto que estamos enfrentando. Estos son los conflictos modernos; estas son las amenazas modernas que atañen a toda la región de América. Así que ese es el objetivo: fortalecer capacidades en ese sentido y el presidente Noboa ha demostrado estar comprometido con ese fortalecimiento.
Diálogo: Mirando al futuro, ¿qué mensaje compartiría con los ministros de Defensa y líderes de seguridad del hemisferio sobre la cooperación necesaria para que estos grupos de trabajo sean cada vez más eficaces contra el crimen organizado transnacional?
Ministro Loffredo: Mi mensaje es que estamos viviendo una oportunidad histórica que no podemos desaprovechar. El crimen organizado ha estado organizado por mucho tiempo y ya era hora de que los buenos nos organicemos para enfrentar al mal.
Esta oportunidad no se puede desperdiciar. Hay países que todavía ven esto como algo un poco lejano, pero que no tengan la menor duda de que, si no aprenden de los países que ya estamos sufriendo este flagelo, les tocará enfrentarlo y no estarán preparados.
Así que este es el momento de acabar con este mal de una vez por todas.