El Capitán de Navío Luis Kon Becerra, comandante del Cuerpo de Infantería de Marina del Ecuador, es un oficial con amplia experiencia, cuya carrera se ha caracterizado por su influencia estratégica tanto a nivel nacional como internacional. Entre sus funciones anteriores se incluyen importantes servicios diplomáticos como agregado naval en Santiago de Chile; y un papel significativo en la doctrina militar como exdirector de la Academia de Guerra Naval (AGUENA).
Diálogo tuvo la oportunidad de conversar con el Cap. de Nav. Kon Becerra durante su participación en la Conferencia de Líderes de Infantería de Marina de las Américas, en Washington D.C., donde analizó los desafíos de adaptar su Fuerza al conflicto armado interno contra el crimen organizado transnacional; y la necesidad crítica de la tecnología avanzada de drones y cooperación internacional, para asegurar las fronteras y ciudades de Ecuador.
Diálogo: Como comandante, ¿cuáles han sido los retos más importantes a los que se ha enfrentado en el Cuerpo de Infantería de Marina de Ecuador?
Capitán de Navío Luis Kon Becerra, comandante del Cuerpo de Infantería de Marina del Ecuador: El conflicto armado no internacional declarado por nuestro Gobierno tiene como único afán neutralizar y detener a los grupos armados organizados transnacionales. Estos grupos están explotando nuestros puertos, litorales y ciudades, utilizando a Ecuador como punto de lanzamiento para expandir sus operaciones ilegales de drogas.
Adaptar una fuerza para el combate para resolver un problema de seguridad interna ha sido desafiante, pero estamos seguros de que, en las Fuerzas Armadas, tenemos la capacidad suficiente de adaptarnos. Hemos tenido que adaptarnos, ya que enfrentarse a amenazas tradicionales no es lo mismo que enfrentarse a un tercer país. Actuar contra los integrantes de estos grupos armados delincuenciales que se aprovechan y se confunden entre la población, requiere de una gran discreción en el uso de las armas y de las fuerzas.
Ese es el principal desafío que hemos tenido. Sin embargo, creo que los resultados han sido buenos, porque no tenemos denuncias de violación de derechos humanos o de uso excesivo de la fuerza. Creo que hemos actuado en estricta conformidad con la norma nacional y respetando los derechos de nuestros ciudadanos.

Diálogo: ¿Qué cambios y adaptaciones han hecho en sus estrategias para combatir a las organizaciones criminales internacionales, que tienen mayor impacto en la seguridad nacional?
Cap. de Nav. Kon Becerra: Siempre hemos trabajado con información y capacidades de inteligencia tradicionales. Ahora estamos adaptando todo ese proceso para centrarnos en la inteligencia criminal, integrando información de la Policía Nacional y de nuestras propias agencias de inteligencia de fuentes abiertas. Transformamos esa inteligencia en objetivos legales para el uso de la fuerza, para que nuestras unidades puedan intervenir.
Hemos incrementado significativamente la capacitación relacionada con los derechos humanos, el derecho internacional humanitario y las reglas de enfrentamiento y normas de comportamiento. Esta capacitación garantiza que nuestras acciones no tengan consecuencias negativas, en particular al afectar a terceras personas civiles inocentes.
Considero que esta adaptación ha sido un éxito, porque no hemos aparecido en las noticias internacionales por el uso indiscriminado de la fuerza, uso de las armas o actividades ilegales. Controlamos cárceles, patrullamos los barrios y las ciudades las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Aunque siempre se puede iniciar algún tipo de investigación si alguien cuestiona nuestra conducta, el resultado hasta ahora es claro: las Fuerzas Armadas de Ecuador, que han integrado el bloque de seguridad junto con la Policía Nacional, hemos actuado de manera muy transparente y profesional.
Diálogo: De cara al futuro, ¿dónde ve las oportunidades más importantes para una asociación aún más profunda con el Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. y el Comando Sur de los EE. UU. [SOUTHCOM]? ¿Hay áreas específicas como el intercambio de tecnología, la educación militar profesional o el apoyo logístico que serían más beneficiosas para su Fuerza?
Cap. de Nav. Kon Becerra: Las Fuerzas Armadas han emprendido un proyecto para hacer uso de los drones y mejorar nuestras comunicaciones mediante el empleo de comunicaciones intersatelitales. Por ejemplo, queremos tener un mando y control en tiempo real, que permita al oficial táctico sobre el terreno recibir instantáneamente la información necesaria del asesor jurídico, las operaciones y la inteligencia sobre cómo actuar e identificar claramente la amenaza.
Si podemos utilizar toda esa tecnología para vigilar, detectar, ejecutar operaciones y perseguir la amenaza de manera más eficiente, lograremos ser mucho más contundentes. Hay un importante programa nacional de inversión en tecnología, especialmente para drones y comunicaciones.
En niveles superiores al mío, estamos discutiendo la posibilidad de recibir más apoyo por parte de los Estados Unidos en esta tecnología. Concretamente, necesitamos equipos que nos permitan mantener una vigilancia de larga duración sobre un gran espacio, como lo hacemos en los espacios acuáticos bajo jurisdicción nacional con los aviones no tripulados. Mantenemos largas horas de reconocimiento hasta detectar y perseguir la amenaza. Luego actuamos en forma coordinada con nuestro guardacostas y nuestra fuerza de superficie para capturarla. Ese mismo modelo queremos llevarlo a las ciudades para su implementación. Ya se están haciendo adquisiciones y creo que en poco tiempo contaremos con el equipo que necesitamos.
Diálogo: El Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. y el Cuerpo de Infantería de Marina de Ecuador tienen una larga historia de asociación y participación en ejercicios combinados como UNITAS. ¿Qué importancia tienen los entrenamientos conjuntos para mejorar la interoperabilidad, la preparación y el entendimiento entre el Cuerpo de Infantería de Marina del Ecuador, los Estados Unidos y sus pares regionales?
Cap. de Nav. Kon Becerra: Es absolutamente clave. Como se indicó en la sesión plenaria, la presencia física de las fuerzas es vital. Al juntar fuerzas de diferentes capacidades y complementarlas para cumplir una misión, comprendemos realmente en qué nivel estamos y qué necesitamos. En las conferencias podemos hablar de muchas cuestiones que están en los papeles, pero solamente cuando se llega al campo y se ejecutan, uno se da cuenta cómo funcionan las cosas en realidad.
Por eso, para nosotros son fundamentales estos ejercicios combinados, en este momento con los Estados Unidos y con otros países americanos. Nos permiten ver la capacidad real de interoperabilidad que tenemos, lo que nos falta y también lo que podemos ofrecer a los demás. No solo venimos a recibir, sino también a compartir nuestra experiencia, cosas que llevamos haciendo desde hace mucho tiempo y que otros países aún no han empezado a hacer, pero que van a tener que hacer en poco tiempo.
Diálogo: Dada la evolución del panorama de seguridad, ¿cuáles son las amenazas más apremiantes que ve en el horizonte para Ecuador y la región? ¿Qué importancia tienen las alianzas internacionales continuas para hacerles frente?
Cap. de Nav. Kon Becerra: Nuestras amenazas son muy claras: el narcotráfico, la minería ilegal, la pesca ilegal, el tráfico de armas y el tráfico de personas. En toda la región un país puede tener un poco más de una amenaza que otro, pero todas estas amenazas sobrepasan las capacidades de la autoridad policial y se convierten en una amenaza a la soberanía.
En ese momento las Fuerzas Armadas deben responder, porque defender la soberanía y el territorio interior es nuestro deber constitucional. Sin embargo, también sabemos que nuestras capacidades son limitadas; entonces necesitamos actuar con estrategias y políticas comunes.
Los grupos armados delincuenciales o transnacionales no respetan fronteras. Para ellos el territorio es su zona de operaciones. Aunque tenemos limitaciones en nuestras fronteras, si llegamos a acuerdos claros, con estrategias establecidas y políticas claras que definen los límites de la acción cooperativa, creo que con el apoyo de los Estados Unidos y los diferentes países latinoamericanos podemos lograr muchas cosas positivas. Podemos enfrentar y neutralizar estas amenazas, o al menos garantizar que vuelvan a ser un problema delincuencial que se puede atacar y eliminar con medios normales, en lugar de un problema de soberanía.


