El nuevo comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, el Almirante Francisco Hernando Cubides Granados, conversó en exclusiva con Diálogo sobre los retos, objetivos y oportunidades que se derivan de su nuevo cargo al frente del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea de Colombia. El alto oficial enfatizó que dentro de sus prioridades está fortalecer la imagen y aumentar la visibilidad de las Fuerzas Militares, así como mantener la ofensiva y frenar la expansión de las organizaciones delictivas que se lucran del narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión.
De igual manera resaltó la importancia de hacer un trabajo conjunto entre las tres fuerzas y otras instituciones del país con el fin de ampliar las capacidades en defensa a la democracia y seguridad nacional.
Diálogo: ¿Cuáles son sus principales objetivos como nuevo comandante de las Fuerzas Militares? ¿Y cuáles los desafíos que tendrá que enfrentar para hacer cumplir esos objetivos?

Almirante Francisco Hernando Cubides Granados, comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia: He recibido unas Fuerzas Militares que están en la ofensiva contra los grupos armados ilegales, y ese será mi principal objetivo: mantener la ofensiva de las Fuerzas Militares, que son ante todo respetuosas de la democracia, que actúan en el marco de la Constitución Nacional, las leyes y la doctrina. Estamos ante una ofensiva en el norte, en el sur, en el oriente, y occidente del país, con una especial misión que es contrarrestar la presencia delictiva de los grupos armados ilegales que están provocando miedo y que están traficando. A través de estos esfuerzos de las Fuerzas Militares, junto con la Policía Nacional, vamos a garantizar la seguridad, pero sobre todo la libertad, la democracia y los derechos fundamentales de cada ciudadano. Queremos que el colombiano vuelva a su cotidiano, a que los colombianos se sientan seguros, que vean en sus Fuerzas Militares la institución que más los protege, que, más da todo de sí, porque al final uno como soldado, como marino o como aviador, hemos jurado hasta la vida por los colombianos.
El segundo objetivo es trabajar por las mismas Fuerzas Militares. Hay que trabajar por el bienestar de esos 220 000 hombres y mujeres que están operando en el dominio terrestre, en el marítimo, en el fluvial, en el aéreo y que deben estar concentrados en la misión todos los días. Pero para que eso funcione, para que un soldado esté enfocado en su misión, es primordial su bienestar. No solamente su buen dormir, su buena comida, su estado de recreación, de descanso, sino también su salud mental y entrenamiento. Esto me ha llevado a hablar con los comandantes de las fuerzas armadas y solicitar mayor cercanía con nuestros soldados, para que en la medida que nosotros entendamos sus problemas y les podamos ayudar a solucionarlos, él o ella podrá ir al combate en mejor condición. Este sería sin duda mi segundo objetivo, trabajar por el bienestar de la tropa.
Y el tercero, muy importante, es la integridad. Hay que seguir trabajando el concepto de principios y valores para que ese soldado, ese marino, ese aviador, tenga un marco donde actúe en todo su comportamiento en el servicio y fuera de servicio a quienes tienen, en la honestidad, en la lealtad, en la disciplina, en el compromiso, en la transparencia. Son temas que podrían sonar de cajón pero que son permanentemente vigentes en cada discurso para que esos hombres y mujeres actúen siempre de forma transparente, de forma acogida a los derechos humanos y aplicando el derecho internacional humanitario.
Y en cuanto a los desafíos, considero que uno de ellos es la seguridad de la información. Hay que trabajar para evitar que esos fake news que salen originados por grupos ilegales, por ejemplo, el ELN [Ejército Nacional de Liberación] que está hablando de paros armados y quieran minar la credibilidad de las Fuerzas Militares, no prosperen. Nuestro reto, es cómo visibilizar la verdad y sobre todo materializada en el trabajo, en los hombres y mujeres que hacen parte de las Fuerzas Militares de Colombia.
Diálogo: Dentro de los grupos armados que más se han extendido en el territorio nacional están el Tren de Aragua y el Clan del Golfo. ¿Qué medidas piensa aplicar para enfrentar la escalada terrorista y expansión de estos grupos criminales?
Almte. Cubides: La expansión va en dos dimensiones. Primero, en el territorio. Hemos encontrado que hay un aumento en la presencia delictiva de esos grupos en diferentes áreas del país, pero sobre todo en personas. Estos dos grupos se han dedicado a reclutar jovencitos para que sirvan de informantes y comuniquen cuando está la policía presente en las áreas rurales o urbanas de los municipios o cuando la Armada, por ejemplo, destaca una lancha o cuando sale un dispositivo. Esa modalidad ha aumentado muchísimo. Entonces, ¿qué vamos a hacer? Lo primero es que en la medida en que contrarrestemos el narcotráfico habrá menos recursos para pagar a esos informantes, a quienes hoy les pagan entre 300 000 COP [unos USD 70] y hasta 1 500 000 COP [unos USD 350].

Pero más que eso, es trabajar también con el Gobierno para buscar mejores opciones de legalidad. Creemos que es un tema también de valores. Es importante que las familias trabajen en cómo cuidan a sus hijos, que los padres sepan qué están haciendo sus hijos, que las medidas de control social y las medidas de los jueces sean mucho más efectivas para que esos jóvenes que han sido capturados puedan pagar sus condenas y no vuelvan a delinquir. Es un complejo mecanismo para lograr que la gente se vuelva buena, pero para que eso funcione tiene que haber opciones de legalidad.
Diálogo: El éxito de la lucha contra la droga depende no sólo de los esfuerzos de una nación sino de un conjunto de operaciones entre países que permitan debilitar el narcotráfico a lo largo de las fronteras. Ejemplo de ello es el éxito de la Operación Orión que usted ha destacado en varias ocasiones. ¿Podría profundizar en que consiste esta operación y si ha considerado llevar esta estrategia a otras áreas para combatir otros delitos?
Almte. Cubides: Orión es una operación que nace en el 2018. Es la suma de esfuerzos de países de la región entre ellos Panamá, Colombia, Ecuador, Costa Rica, que decidieron unir esfuerzos durante 45 días, cada seis meses, para lograr una afiliación mucho más consolidada con la suma de capacidades de cada país en contra del narcotráfico. Orión fue dando resultados muy importantes y hoy ha logrado adicionar más países de la región, pero también países y organismos fuera del continente. Hoy Orión está próximo a la tabla número 14. En la número 13 tuvimos alrededor de 60 países y más de 105 organismos diferentes que están trabajando en forma consolidada en torno no solamente al narcotráfico, porque en Orión 12 aumentamos el alcance a migración irregular, pesca ilegal, tráfico de armas, contrabando, de tal forma de que eso interesó a otros países. Por ejemplo, encontramos interés de Singapur, interés también de Filipinas, de Indonesia para que hoy como observadores miren el modelo Orión, a ver cómo ellos se unen a ese esfuerzo que, si bien es liderado desde Colombia, pues tiene alcance hasta latitudes Pacífico. Cabe señalar que recientemente se unió también la Guardacostas de Corea con quien tenemos un intercambio de información oficializado a través de un memorando de entendimiento. En la última operación tuvimos incluso a la Policía Federal de Australia, pues encontramos semi sumergibles que estaban navegando hacia Australia con una gran cantidad de cocaína con cartas de navegación de Australia. Así que nos dimos cuenta de que el negocio está llegando hasta allá.
Hoy Orión es una operación que le da mucha visibilidad a Colombia y pone a la Armada de Colombia como la principal institución a nivel mundial en la lucha contra el narcotráfico. Son cerca de 2000 toneladas de cocaína que hemos incautado sumando cada Orión, eso sin decir que el resto del año no hacemos el combate contra el narcotráfico.
Similar a Orión hay otra operación que está siendo liderada por la Fuerza Aérea. Se trata de la operación Zeus, donde la Fuerza Aérea está siempre desde arriba mirando el ambiente aéreo. A través de esta operación la Fuerza Aérea apoya en temas de intervención marítima. Es un trabajo que además estamos adelantando con el apoyo del Ejército, porque el Ejército también aporta en su incautación a Orión. Lo que suman estos esfuerzos es que al final del día, es Colombia liderado por la Armada, que tiene la operación Orión a nivel mundial muy reconocida.
Diálogo: Dentro de las actividades ilícitas que más han aumentado en el país está la minería ilegal lo que ha llevado a un aumento de presencia y enriquecimiento ilícito ya no solo de grupos ilegales locales, sino internacionales. El ejemplo más reciente es la captura de el “Turco” miembro de Hezbolá y quien exportaba carbón ilícito al Líbano, entre otros países. ¿Qué estrategia va a implementar usted para reducir la minería ilegal y por ende la presencia de grupos criminales internacionales en el país?

Almte. Cubides: Debido a la afectación que las Fuerzas Militares y la Policía le hemos hecho al narcotráfico, mucha gente que antes raspaba coca hoy está dedicada a la minería. La minería como una forma de sacar lucro porque un gramo de oro hoy cuesta alrededor de 270 000 COP [USD 65], entonces esos dos factores han hecho que mucha gente se esté dedicando a esa minería y de forma inconsciente está afectando gravemente al medio ambiente. Hoy tenemos áreas totalmente devastadas por la minería ilegal, tenemos piscinas llenas de mercurio afectando a ríos donde antes se podía pescar y hoy eso ya no es posible. Entonces, el reto es cómo esa minería ilegal se vuelve legal, es un tema que estamos trabajando con el Gobierno, con el Ministerio de Minas, para que el campesino sea consciente de que, si bien tiene que buscar un sustento, también tiene que compensar al medio ambiente. Pero para que eso sea posible, volvemos al mismo tema sobre el problema social, de cómo el Estado, el Gobierno, va a lograr encontrar soluciones a la ilegalidad con opciones de legalidad.
Adicionalmente venimos realizando un esfuerzo importante con países vecinos, como por ejemplo Panamá haciendo operaciones y sumando capacidades de inteligencia que nos ha permitido detectar aquellos dueños del negocio y hemos venido fracturando a esos grupos criminales.
Diálogo: Ya hemos hablado del narcotráfico y la minería ilegal, ¿qué otros delitos están dentro de las prioridades para combatir de las Fuerzas Militares?
Almte. Cubides: Hoy en día estamos hablando de la extorsión. La extorsión es un delito que se trata de pedirle dinero a las personas para evitar afectarlas. Si bien es un delito que ha existido siempre, ha venido tomando auge en los últimos años en Colombia a raíz de que les hemos quitado poder económico a los grupos armados ilegales. Esto ha llevado a que esos grupos ilegales busquen otras maneras de financiarse y lo están haciendo a través de la extorsión.
Para combatir este delito existen unidades especializadas tanto en la Policía como en las Fuerzas Militares llamadas Gaula [Grupo de Acción Unificada], está Gaula policiales y Gaula militares. Estas Gaulas tiene presencia en los diferentes departamentos del país y tienen como misión recibir las denuncias de la gente para que, junto con un proceso investigativo que se adelanta con la Fiscalía General de la Nación y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) logremos llegar a esos individuos que están originando la extorción.
Y un tema importante también es la extorsión que se está llevando a cabo desde las cárceles, desde donde proviene el 41 por ciento de la extorsión. Es un trabajo que se ha venido adelantando con el Ministerio de Justicia y con el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) para que cada vez se restrinja más la disponibilidad de sistemas y equipos móviles en esos establecimientos penitenciarios desde donde se están adelantando muchas extorciones. Así que una vez más es un reto grande que obliga unir los esfuerzos tanto de las Fuerzas Militares, como en este caso el Ministerio de Justicia, la Policía y la Fiscalía General de la Nación.
Diálogo: Dentro de los grandes aliados de las Fuerzas Militares de Colombia está el Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM), importante socio en materia de seguridad y asistencia humanitaria. ¿Cómo ha beneficiado a Colombia esta cooperación con SOUTHCOM?

Almte. Cubides: La relación con los Estados Unidos históricamente ha sido muy buena, siempre ha habido muchos espejos de cooperación en diferentes dimensiones. Un ejemplo es la presencia de agencias de los EE. UU. presentes en Colombia para apoyar y dar gran soporte en temas sociales, en temas económicos, de promoción, también, en obras en diferentes áreas del país. Pero puntualmente el Comando Sur en temas militares ha sido muy clave. Tenemos intercambio de expertos en espacios académicos, aquí en Colombia como también en los Estados Unidos, tenemos también intercambio de control de inteligencia para temas específicos, estamos operando permanentemente con nuestros buques. En el caso de la Armada tenemos operaciones que estamos adelantando en el marco de UNITAS, Solidarex y PANAMAX. También, con la Fuerza Aérea tenemos presencia de instructores militares acá en Colombia para temas de Fuerzas Especiales, e igualmente mandamos gente hacia los Estados Unidos para que atiendan diferentes escenarios de capacitación y de formación. En general estamos hablando de una relación muy sólida que nos ha permitido aumentar capacidades y sobre todo la confianza, permitiendo mejorar no solamente las capacidades, sino sobre todo interoperar en espacios marítimos, aéreos y terrestres.
Y más allá de los temas militares, también ha habido una asistencia humanitaria. Por ejemplo, hemos tenido operaciones solidarias donde los Estados Unidos han apoyado mucho en la simulación de escenarios de afectación por desastres naturales como tsunamis y terremotos entre otros. Igualmente, desde hace mucho, hemos recibido el apoyo directamente del Comando Sur a través de las visitas de buques hospitales. Hemos tenido aquí la visita del Buque Hospital USNS Comfort y recientemente estuvo aquí el Buque Burlington que nos ha permitido traer una gran ayuda médica por parte de los Estados Unidos para atender unas comunidades que en realidad están muy, muy deprimidas, comunidades muy afectadas desde el punto de vista de salud y ahí hemos tenido importantes apoyos. Desde el 2007 hemos tenido muchas visitas por parte de unidades de los Estados Unidos y eso es clave, porque las comunidades necesitan de ese apoyo y junto con ayuda de la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea se complementan para que esas comunidades del Caribe o el Pacífico sean realmente atendidas y en alguna medida se refuerzan esas necesidades en temas de salud física y mental.
Diálogo: ¿Y cómo ve esta relación hacia el futuro?
Almte. Cubides: Muy optimista. La verdad que siempre hemos tenido una relación muy cercana y tenemos un apoyo permanente en ese caso del Comando Sur de los Estados Unidos. Por ejemplo, en estos momentos estamos atendiendo aquí en Colombia un seminario sobre la importancia de las operaciones de información, un tema muy de actualidad y que hemos reunido ocho países de la región. Es un espacio que nos permite no solamente consolidar teoría y práctica en esos temas, sino también lograr un acercamiento mucho más a nivel hemisférico con países como Argentina, Perú, Ecuador, Honduras.


