China está intensificando su estrategia de influencia en el Caribe mediante una combinación de diplomacia, inversiones, cooperación mediática y campañas de información orientadas a ampliar su presencia estratégica en la región. Según expertos, Pekín está utilizando programas de capacitación periodística, acuerdos de intercambio de contenidos, vínculos con medios locales y recurriendo en algunos casos incluso a prácticas coercitivas para promover narrativas favorables a sus intereses geopolíticos, reducir el escrutinio sobre sus proyectos estratégicos y consolidar apoyo a posiciones clave como el principio de Una Sola China.
Analistas advierten que esta estrategia va más allá del ámbito mediático. En una región donde China ha expandido su presencia económica mediante infraestructura, puertos y telecomunicaciones, el creciente peso de Pekín en el ecosistema informativo genera preocupaciones sobre transparencia, independencia periodística y la capacidad de los países caribeños para preservar espacios informativos libres de influencia autoritaria.
En un informe de marzo de 2026, Reporteros Sin Fronteras (RSF), examinó los esfuerzos de influencia mediática de China en el Caribe, incluidos viajes de prensa y programas de capacitación financiados por el Gobierno chino en los que participaron periodistas caribeños. El informe describió visitas a Pekín durante las cuales los reporteros fueron expuestos a contenido alineado con la narrativa oficial del Partido Comunista Chino (PCCh) y, en algunos casos, privados temporalmente de sus pasaportes.
“China es uno de los países más represivos del mundo para la libertad de prensa y estas iniciativas corren el riesgo de transformar a los medios independientes locales en instrumentos de propaganda extranjera”, advierte RSF.
Según el World Press Freedom Index 2026 de RSF, China ocupa el puesto 178 de 180 países y es definida como “la mayor prisión del mundo para los periodistas”.
El aislamiento diplomático de Taiwán
El Caribe representa una región estratégica para China, tanto por su posición estratégica en el hemisferio como porque alberga a algunos de los últimos aliados diplomáticos de Taiwán. Entre ellos se encuentran Haití, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas. Fortalecer su influencia en la región permite a Pekín no solo expandir su peso económico y geopolítico, sino también aislar diplomáticamente a Taiwán.
Uno de los ejemplos más visibles es Granada, considerada junto con Jamaica, Guyana y Cuba entre los países caribeños más expuestos al poder blando chino. Pekín está aprovechando las fragilidades del sistema mediático local, como la escasez de financiamiento, los bajos salarios y la limitada formación profesional de los periodistas, para ampliar su influencia mediante programas de capacitación en China. Según RSF, casi el 90 por ciento de los periodistas granadinos participó en este tipo de cursos, descritos por algunos participantes como herramientas de propaganda y adoctrinamiento.
“Las redacciones locales también sufren presiones para publicar editoriales y artículos prefabricados producidos por las autoridades chinas, muchas veces sin supervisión editorial independiente”, explica a Diálogo Aleksandra Bielakowska, responsable de Incidencia del Área Asia-Pacífico de RSF.
Esta estrategia ha coincidido con un fortalecimiento de los vínculos políticos entre Pekín y algunos gobiernos caribeños. El primer ministro granadino Dickon Mitchell fue el primer líder extranjero recibido por Xi Jinping en 2025. Durante el encuentro, ampliamente cubierto por la prensa local, Mitchell reiteró “la firme adhesión” de Grenada al principio de Una Sola China, que considera a Taiwán parte integral del territorio chino, y pidió además “que se respeten la soberanía y la integridad territorial de China”.
Tras romper relaciones diplomáticas con Taiwán en 2005, Granada ha visto aumentar significativamente las inversiones chinas. Durante la visita del primer ministro a Pekín, el Gobierno chino anunció nuevas inversiones por USD 13,8 millones destinadas a cooperación económica y técnica con la isla.
La República Dominicana también registró un fuerte incremento de la presencia mediática china después de romper relaciones diplomáticas con Taiwán en 2018 para reconocer oficialmente a Pekín. Desde entonces aumentaron los programas televisivos chinos, los acuerdos de intercambio de contenidos y las iniciativas de capacitación para periodistas locales.
“A través de este enfoque, China está exportando de facto un modelo autoritario de control de la información, que socava los principios del periodismo independiente y, más ampliamente, los valores democráticos”, afirma Bielakowska.
La promoción de la Iniciativa de la Franja y la Ruta
La centralidad atribuida por Pekín al ámbito informativo también quedó en evidencia con la creación, en 2019, de la “Plataforma de Periodistas de la Franja y la Ruta”, lanzada en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, el proyecto global iniciado en 2013 mediante el cual China financia infraestructuras, puertos y telecomunicaciones para expandir su influencia internacional.
La red, liderada por el Diario del Pueblo, órgano oficial del PCCh, reúne también a medios y periodistas provenientes del Caribe con el objetivo declarado de promover una “cobertura positiva” de la iniciativa. A través de foros, seminarios y viajes de formación, Pekín ha construido una red local de comunicadores favorables a su agenda geopolítica.
Este ecosistema informativo favorable también acompaña la expansión económica y estratégica china en la región. En Jamaica, por ejemplo, el Gobierno otorgó a la estatal China Harbour Engineering Company una concesión de 50 años tras financiar en 2016 la autopista Norte-Sur entre la capital Kingston y Ocho Ríos, en la costa norte, por USD 730 millones. China también amplió su presencia en infraestructura portuaria y logística mediante acuerdos de concesión y operaciones vinculadas al puerto de Kingston.
Según analistas, la promoción de narrativas positivas sobre la cooperación china ayuda a reducir el escrutinio público y político sobre proyectos estratégicos, infraestructura crítica e inversiones de Pekín en la región.
Paralelamente, los contenidos de los medios estatales chinos ampliaron su presencia en el ecosistema informativo regional. CGTN suministra programas al canal dominicano Acento TV, mientras que los despachos de Xinhua News Agency son reproducidos por varios medios digitales de la región.
Uno de los casos más significativos es el de la agencia estatal cubana Prensa Latina, que ha mantenido acuerdos de cooperación e intercambio de contenidos con medios estatales chinos, incluidos Xinhua y CGTN. Estos acuerdos han incluido intercambio de contenido, cooperación en capacitación y colaboración audiovisual. Desde 2023, otro pilar del sistema de medios estatales de Cuba, Canal Caribe, coproduce el programa diario “Contextos” junto con CGTN. El periódico del Partido Comunista de Cuba, Granma, también reproduce regularmente contenidos y narrativas provenientes de medios estatales chinos.
Según analistas, este tipo de cooperación busca fortalecer al régimen cubano en el plano mediático y político, ampliando la difusión internacional de la narrativa oficial de La Habana y consolidando la alianza estratégica entre Cuba y China.
Según RSF, la influencia de China en el Caribe también se extiende al ámbito diplomático. “En algunos casos, las embajadas chinas han intentado convencer a periodistas para publicar artículos escritos directamente por sus diplomáticos, ejerciendo incluso presión sobre medios después de haber proporcionado apoyo, como equipos o asistencia financiera”, afirma Bielakowska.
El riesgo, advierte la experta, es que la creciente dependencia económica e informativa de los medios locales haga cada vez más difícil distinguir entre cooperación periodística y propaganda política.
Según Bielakowska, son necesarias medidas eficaces para contrarrestar esta influencia: “La sociedad civil y los gobiernos democráticos deben intensificar los esfuerzos para apoyar a los medios independientes. Esto incluye brindar apoyo continuo a organizaciones mediáticas frágiles, que muchas veces no cuentan con los recursos necesarios para operar de manera independiente frente a la influencia autoritaria”, concluye.



