Irán y Cuba empezaron el año comprometiéndose a mejorar su relación y a forjar una asociación estratégica a largo plazo, con un plan que abarca una década. A principios de enero, altos funcionarios de ambos países se reunieron en Teherán, para definir los términos de esta colaboración, informó el diario Jewish Breaking News (JBN).
El acercamiento ocurre en un momento crítico para ambas naciones. Irán enfrenta una severa crisis energética y un acelerado deterioro económico, mientras que Cuba vive su peor crisis en más de seis décadas bajo el régimen comunista, reporta la plataforma argentina Infobae.
Mohammad Hossein Niknam, director general de Cooperación Internacional del Ministerio de Salud y Educación Médica de Irán, quien asistió a la reunión, insistió que, a pesar de la distancia geográfica, Teherán y La Habana han mantenido un apoyo mutuo durante 40 años, según la Agencia de Noticias de la República Islámica.
“Irán es un aliado estratégico dentro del eje conformado por China, Rusia y Corea del Norte. En Latinoamérica, ese eje tiene como principal representante a Cuba, que pretende actuar como un centro de influencia en la región”, explicó en una entrevista con Diálogo Jorge A. Serrano Torres, técnico-asesor de la Comisión de Inteligencia del Congreso de Perú. “Por ello, no sorprenden sus reuniones o acuerdos, que buscan enviar mensajes al hemisferio”.
“Este acuerdo confirma una alianza que es perniciosa para el hemisferio”, agregó Serrano. “Más que una simple colaboración entre Irán y Cuba parece un mensaje político de Rusia, enviado a través de Teherán, en el contexto de su conflicto con Ucrania, territorio que Moscú sigue considerando parte de su esfera de influencia”.
A principios de febrero, ambos países celebraron en La Habana su XIX Comisión de Cooperación Económica Bilateral. Durante este evento, Irán manifestó su interés en expandir sus lazos con los países de Latinoamérica, como parte de su estrategia geopolítica, informó JBN.

Crisis y cooperación
Esta alianza crece en un momento de fragilidad para Teherán, cuya influencia en Medio Oriente disminuyó debido al debilitamiento del régimen sirio de Bashar al Asad, uno de sus principales aliados; y a los constantes ataques israelíes contra milicias proiraníes, señaló Infobae.
Aunque Cuba no participa directamente en el conflicto en Medio Oriente, su creciente alianza política, tecnológica y militar con Irán, representa un factor estratégico que no debe subestimarse en el actual panorama geopolítico, informa el diario estadounidense The Hill.
“Cuba cuenta con décadas de experiencia en operaciones clandestinas de inteligencia, al igual que Irán, cuya influencia trasciende fronteras”, expresó Serrano. “No podemos esperar que ambos países firmen abiertamente un acuerdo de cooperación en inteligencia o seguridad, porque estas acciones suelen realizarse de forma encubierta”.
Acuerdos en 2024
En un panorama marcado por sanciones internacionales, Irán y Cuba intensificaron su cooperación en diferentes frentes durante 2024.
En noviembre, el ministro de Comunicación y Tecnología de la Información de Irán Seyed Sattar Hashemi, encabezó una delegación iraní en la Feria Internacional de La Habana. Este evento fue una plataforma para promover el comercio y la colaboración económica con Cuba, destacando un enfoque especial en tecnología y telecomunicaciones, según indicó el régimen cubado en un comunicado.
En agosto, las principales instituciones de investigación biológica de ambos países se dieron cita en Ginebra, durante la Convención sobre Armas Biológicas. Durante el encuentro, ambas autocracias destacaron cómo las sanciones internacionales “dificultan la cooperación científica legítima”, señala Infobae.
En mayo, Teherán y La Habana firmaron acuerdos estratégicos para el uso de infraestructuras navales cubanas, “para satisfacer la demanda de los países sudamericanos”, con un énfasis en Venezuela, aliado clave de Irán. Además, Cuba firmó un contrato con la empresa iraní Wagon Pars, para la adquisición de piezas y la reparación de vagones en la isla, informó 14 y Medio.
Hasta mayo de 2024, firmaron seis acuerdos en telecomunicaciones, tecnología de la información y servicios portuarios, además de promover intercambios en justicia y aduanas, reportó The Hill. En la última década, Irán ha respaldado a Cuba con líneas de crédito anuales de USD 200 millones a 500 millones, consolidando una cooperación política y estratégica.
“Estas colaboraciones no son nuevas; llevan años trabajando juntos”, enfatizó Serrano. “Un ejemplo claro es cómo Cuba estructuró el sistema de inteligencia de Venezuela, usándolo como plataforma para facilitar la infiltración en la región del grupo terrorista Hezbolá y de Irán”.
Enfrentar el terrorismo en la región
“Latinoamérica debe adoptar una postura más firme ante esta amenaza, comenzando por reconocer a Irán como un patrocinador del terrorismo. Es momento de abandonar la inacción por temor a represalias de Teherán o sus grupos terroristas, bajo la falsa premisa de que ello garantiza seguridad”, advirtió Serrano. “Ellos operan con códigos propios y sin respetar reglas convencionales”.
“Un acercamiento estratégico permitiría coordinar acciones contra el eje pernicioso promovido por los regímenes de Cuba y Venezuela, estableciendo un frente eficaz contra estas amenazas”, concluyó.



