Guatemala ha intensificado su estrategia de seguridad fronteriza con México, marcando un momento crucial en su lucha contra el crimen transnacional. La estrategia se centra en la construcción de una nueva base militar en Petén, la creación del Comando Estratégico Contra Amenazas Transnacionales (CECAT) y una cooperación sin precedentes con México y los Estados Unidos. Estas acciones decisivas buscan frenar el avance de organizaciones criminales transnacionales (OCT), fortalecer la vigilancia y responder a la creciente sofisticación de las amenazas en la región
Un pilar en la selva: la nueva base militar de Petén
A inicios de octubre de 2025, el presidente guatemalteco Bernardo Arévalo viajó al departamento de Petén para supervisar la construcción de una base militar que promete transformar la seguridad a lo largo de la frontera norte. Ubicada en el área oeste de Petén, la base de la Brigada Especial de Operaciones de Selva está prevista que se inaugure a principios de 2026 y está diseñada para apoyar operaciones contra las OCT, controlando tanto las zonas fluviales como terrestres de la frontera.
“La base militar de la Brigada Especial de Operaciones de Selva, en el poblado El Subín, es un pilar esencial para combatir las actividades ilícitas que afectan el departamento del Petén”, publicó Arévalo en X. Esta nueva infraestructura permitirá la vigilancia permanente de más de 1000 kilómetros de frontera compartida, una región históricamente explotada por grupos criminales debido a sus numerosos puntos ciegos.
Corredores vulnerables y la geografía del crimen

La nueva base se integra en la estrategia nacional para cerrar los corredores más vulnerables a la penetración de las OCT. Las zonas críticas han sido identificadas en Huehuetenango y San Marcos, fronterizos con Chiapas, y en Petén, que limita con Tabasco y Campeche. Petén, el departamento más extenso del país, destaca por sus selvas densas y ríos como el Usumacinta y el Río Azul, que facilitan rutas clandestinas para el tráfico de drogas, armas y personas.
iniciada a principios de 2024, la Operación Cinturón de Fuego del Ejército de Guatemala recibió un importante refuerzo a partir de julio del mismo año, con el despliegue de miles de soldados en Petén, San Marcos y Huehuetenango, el establecimiento de puestos de control y el aumento de la vigilancia aérea y terrestre. En el primer mes del refuerzo, se realizaron más de 4200 operativos terrestres y 69 marítimos. Estos primeros esfuerzos contribuyeron a los excelentes resultados generales de la Operación Cinturón de Fuego, que contabilizó la incautación de casi 20 toneladas de drogas y 13.8 toneladas de precursores químicos hasta septiembre de 2025, informa EFE.
El avance de las OCT
El Departamento de Estado de los EE. UU. ha identificado a los cárteles mexicanos y sus redes locales aliadas como las principales amenazas en la frontera, enfocadas en el tráfico de cocaína, metanfetaminas y heroína hacia el norte.
El Cártel de Sinaloa, designado como Organización Terrorista Extranjera (OTE) a principios de 2025, mantiene su hegemonía mediante alianzas con familias guatemaltecas como los Lorenzana y Mendoza, quienes han sido objeto de extradiciones clave en 2025. Steven Ovaldino Lorenzana Alvarenga y Allan Mendoza fueron extraditados a los EE. UU. por importar cocaína y uso ilegal de armas de fuego, mientras que Haroldo Waldemar Lorenzana Terraza sigue prófugo, con una recompensa de USD 5 millones.
El Cártel Jalisco Nueva Generación, también designado como OTE en 2025, ha expandido su presencia en al menos 10 departamentos, incluyendo Petén y Huehuetenango, y ha sido objeto de sanciones por su implicación en el robo de combustible y tráfico de drogas.
Además, han surgido nuevas redes criminales como los Huistas y los Pochos, evidenciando la fragmentación y adaptación de las estructuras delincuenciales.
Pandillas transnacionales: MS-13 y Barrio 18 bajo la lupa
En una importante medida política, el 21 de octubre de 2025, Arévalo declaró a las pandillas MS-13 y Barrio 18 como organizaciones terroristas, permitiendo la asignación de mayores recursos, penas más severas y la construcción de una prisión especializada. Esta decisión sigue la designación de ambas pandillas como OTE en 2025 por parte de los EE. UU.: la MS-13 en febrero y Barrio 18 en septiembre.
En 2025, Moisés Humberto Rivera Luna, líder internacional de la MS-13, fue extraditado a los EE. UU. por cargos de crimen organizado, mientras que Barrio 18 protagonizó la fuga de 20 líderes de la prisión Fraijanes II, lo que llevó a la detención de 23 guardias y al refuerzo de la seguridad fronteriza.
CECAT: un nuevo modelo de cooperación multinacional
La creación del Comando Estratégico Contra Amenazas Transnacionales (CECAT) en junio de 2025 marca un hito en la estrategia de seguridad guatemalteca. El CECAT, establecido mediante el Acuerdo Gubernativo 110-2025, coordina operaciones de defensa contra amenazas como narcotráfico, tráfico de armas, trata de personas, lavado de dinero y cibercrimen, integrando recursos del Ejército, Fuerza Aérea y Marina.
El General (R) hondureño Luis Armando Galeas, analista en Seguridad, afirmó a Diálogo que el CECAT “es un mecanismo conveniente, oportuno y pertinente a la inseguridad regional que genera el crimen organizado transnacional”. Destacó su “enfoque holístico, integral y multilateral”, que permite el empleo articulado del poder disuasivo, preventivo y de control de los Estados participantes.
Desde su creación, el CECAT ha coordinado operaciones conjuntas con México y los EE. UU., logrando la destrucción de más de 1.6 millones de arbustos de coca, 1.3 millones de plantas de marihuana y 4 582 de amapola, así como el desmantelamiento de narcopistas y laboratorios clandestinos. Además, se han incautado 7.56 toneladas métricas de precursores químicos, más de 6 toneladas de cocaína, y se han realizado más de 410 arrestos y 355 condenas vinculadas a redes criminales.
Apoyo de Estados Unidos y la cooperación internacional
El Comando Sur (SOUTHCOM) y el Departamento de Estado de los EE. UU. han sido pilares en la asistencia a Guatemala, proporcionando apoyo logístico, técnico y de equipamiento para fortalecer a la policía y las fuerzas armadas.
En 2024, los EE. UU. destinaron USD 164.5 millones en asistencia para Guatemala, incluyendo fondos para operaciones antinarcóticos, entrenamiento militar y modernización institucional. SOUTHCOM ha coordinado ejercicios conjuntos, facilitado la interoperabilidad y donado vehículos y embarcaciones para reforzar la capacidad de interdicción marítima y terrestre.
La cooperación también abarca programas comunitarios para prevenir el reclutamiento de jóvenes en pandillas, con el apoyo del Gobierno de los EE. UU. a través de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) y otras agencias. Este apoyo se complementa con reformas institucionales como la iniciativa “Guatemala Se Transforma” y programas de entrenamiento en gestión aduanera y fronteriza.
Desafíos persistentes y el futuro de la seguridad fronteriza
A pesar de los avances tangibles, como el éxito en la interceptación de drogas y la captura de líderes criminales, la fragmentación de los grupos criminales y la aparición de nuevas redes subrayan la necesidad de una estrategia integral y sostenida. El Gral. Galeas advierte que “Guatemala debe actualizar su doctrina y especialización en Ciberseguridad. Esto, con apoyo de los Estados relacionados u otros aliados extracontinentales, debe revisar y actualizar su marco jurídico en función de las amenazas citadas, ampliar los convenios internacionales, fortalecer la institucionalidad y definir políticas públicas y estrategias que enfrenten decididamente las nuevas amenazas”.
La presión constante de las OCT, la sofisticación de sus operaciones y la complejidad de la geografía fronteriza exigen una respuesta coordinada, flexible y respaldada por la cooperación internacional. El fortalecimiento de la frontera Guatemala-México representa una nueva era en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
La combinación de infraestructura militar, estrategias multinacionales como CECAT y el respaldo de los Estados Unidos ha permitido avances tangibles en la interdicción de drogas, la captura de líderes criminales y la protección de la soberanía nacional. Sin embargo, el entorno criminal sigue evolucionando, y el éxito a largo plazo dependerá de la capacidad de adaptación, la profesionalización de las fuerzas de seguridad y la consolidación de alianzas regionales.


