Los infantes del marina estadounidenses del 2.º Batallón de Ingenieros de Combate (2nd CEB) llevaron a cabo un entrenamiento bilateral junto con las fuerzas de seguridad panameñas durante la Asociación Panameña 26-3A, del 10 de enero al 26 de febrero. El objetivo de la asociación y el entrenamiento fue reforzar la preparación y la interoperabilidad mediante un entrenamiento combinado en terrenos selváticos densos y campos de tiro austeros.
El entrenamiento, de 45 días de duración, contó con cuatro cursos diferentes organizados por el 2.º CEB junto con el Grupo Conjunto de Cooperación en Seguridad de Panamá: un curso preliminar de infantería, un curso básico de ingeniería, un curso de operadores de radio y un curso de entrenamiento en operaciones en la selva.
A lo largo de los períodos de instrucción los infantes de marina estadounidenses, los soldados del Ejército de los Estados Unidos y los socios panameños llevaron a cabo un entrenamiento en pequeñas unidades, diseñado para mejorar la coordinación, la comunicación y la ejecución en entrenamiento combinado.
“La Asociación Panameña es un evento de entrenamiento bilateral diseñado para fortalecer la preparación para el combate y, al mismo tiempo, fomentar la confianza profesional con nuestros socios panameños”, dijo el Sargento Primero del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. Lonnie D. Stowers, líder sénior alistado de la Compañía Charlie, 2.º Batallón de Ingenieros de Combate, 2.ª División de Infantería de Marina. “En esencia, se trata de que los infantes de marina perfeccionen sus habilidades y mejoren la forma en que operamos como fuerza combinada”.
Los infantes de marina estadounidenses realizaron ejercicios de ataque con fuego real y maniobras repetidas junto con las fuerzas panameñas, haciendo hincapié en el liderazgo de pequeñas unidades y la ejecución disciplinada.
El Teniente del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. Paul Brown, oficial ejecutivo de la Compañía Charlie, 2.º CEB, y oficial del Destacamento de Infantería de Marina a cargo de la Asociación Panameña 26-3A, dijo que el entrenamiento reforzó los principios fundamentales de liderazgo en condiciones difíciles.
“Me hace valorar el énfasis que ponemos en el líder de la unidad pequeña y el énfasis del Cuerpo de Infantería de Marina en el mando descentralizado”, dijo el Tte. Brown.
Para los ingenieros de combate, el entrenamiento se centró en la aplicación de tareas básicas de ingeniería mientras operaban junto a las fuerzas asociadas. El Cabo del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. Thomas J. Timberlake Jr., líder de escuadrón del 2.º CEB, dijo que el evento permitió a los infantes de marina instruir y ejecutar una serie de habilidades tácticas y de ingeniería.
“En general, hemos estado trabajando en ingeniería básica, demoliciones básicas, demoliciones avanzadas y demoliciones expeditas”, dijo el Cabo Timberlake. “También tenemos mucho trabajo de despeje de rutas para evaluar qué hacer en caso de que nos encontremos con diferentes tipos de explosivos y minas, así como practicas de demoliciones urbanas”.
El Cabo Timberlake señaló que el entrenamiento con las fuerzas panameñas puso de relieve las similitudes en las tácticas, al tiempo que requirió una adaptación en la instrucción y la comunicación.
“Cuando llegamos a la parte táctica como el despeje de habitaciones y las tácticas en campo abierto, fue cuando realmente empezamos a ver que sus métodos son muy similares a los nuestros”, dijo el Cabo Timberlake.
Desde la perspectiva de Panamá, el Teniente Jezith Ramos, oficial de enlace extranjero del Servicio Nacional Aeronaval de Panamá, dijo que el entrenamiento conjunto fomenta el entendimiento mutuo entre las fuerzas de ambos países.
“El entrenamiento con los infantes de marina estadounidenses nos ayuda a unificar la forma en que planificamos y llevamos a cabo las operaciones, tanto en entornos rurales como urbanos, lo que facilita las operaciones conjuntas entre nuestras fuerzas”, dijo el Tte. Ramos.
A medida que avanzaba el entrenamiento en terreno más espeso, los infantes de marina ajustaron sus métodos para maniobrar y comunicarse en condiciones de visibilidad limitada, reforzando la adaptabilidad y la disciplina.
“La interoperabilidad no se construye durante una crisis, se construye a través de la repetición, las dificultades compartidas y la confianza”, dijo el Sgto. 1.o Stowers. “La confianza comienza con la profesionalidad”.
La Asociación Panameña 26-3A concluyó cuando los infantes de marina estadounidenses y las fuerzas de seguridad panameñas completaron iteraciones de entrenamiento combinado diseñadas para fortalecer la preparación y la capacidad para operar juntos.
“Mi mayor conclusión es que la preparación y las relaciones van de la mano”, afirmó el Sgto. 1.o Stowers. “La excelencia táctica genera credibilidad, y la credibilidad genera confianza”.



