La estrategia multinacional Zeus, liderada por la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), se ha consolidado desde 2019 como una de las iniciativas regionales más amplias de cooperación contra el crimen organizado transnacional, articulando los esfuerzos de decenas de países y agencias de las Américas y el Caribe.
Zeus Caribe I, una de sus operaciones más recientes en la cuenca del Caribe, integró capacidades aéreas, marítimas y de inteligencia con el objetivo de interceptar tráficos ilícitos, golpear la logística de las redes criminales y fortalecer la seguridad regional mediante misiones coordinadas de interdicción. La operación también marcó un hito operativo: fue la primera vez que Colombia integró directamente sus centros de comando y control de defensa aérea con sus contrapartes en República Dominicana y otros países del Caribe para ejecutar operaciones multinacionales de interdicción antidrogas a gran escala.
“La Estrategia Zeus, liderada por la Fuerza Aeroespacial Colombiana, ha evolucionado desde una respuesta táctica a rutas ilícitas hacia un programa multinacional con claro enfoque operacional”, declaró la FAC a Diálogo.
Más allá de las interdicciones y decomisos, Zeus se ha convertido en un modelo de seguridad cooperativa regional basado en la interoperabilidad, el intercambio permanente de inteligencia y la construcción de capacidades compartidas entre los países participantes. La estrategia se apoya en tres pilares: cooperación nacional e internacional, capacitación y estandarización operativa, y operaciones aéreas con apoyo a misiones marítimas. Este enfoque ha permitido fortalecer capacidades sostenibles en el tiempo y desarrollar una red multinacional más preparada para responder de forma coordinada a amenazas transnacionales cada vez más dinámicas y sofisticadas.
Resultados sólidos
Entre los resultados más recientes de la Estrategia Zeus figura la interceptación, a finales de marzo, de dos embarcaciones tipo go-fast que transportaban 851 kilogramos de clorhidrato de cocaína, valorados en USD 28 millones, en aguas cercanas a la República Dominicana. La operación, que también condujo a la captura de los siete tripulantes, fue realizada en el marco de Zeus Caribe I, demostrando el creciente nivel de interoperabilidad alcanzado entre las fuerzas regionales involucradas en la lucha contra el narcotráfico.
“Colombia y República Dominicana desplegaron aeronaves, tripulaciones y capacidades de defensa aérea, integradas a sistemas de vigilancia, comando y control”, dijo la FAC en su comunicado de prensa.
La operación reunió las habilidades aéreas, marítimas y de inteligencia de varios países en un solo sistema coordinado, permitiendo una respuesta más rápida contra las redes criminales que aprovechan la dispersión geográfica del Caribe para transportar droga, combustible y dinero ilegal.
Además de Guyana, Guayana Francesa, Surinam y Trinidad y Tobago, la operación contó con el apoyo de 12 agencias de inteligencia del continente americano. La participación de estos países amplió la cobertura sobre rutas marítimas y aéreas utilizadas por organizaciones criminales entre Sudamérica y el Caribe oriental, reduciendo espacios no monitoreados y facilitando el intercambio inmediato de información de vigilancia.
Zeus Caribe I también fortaleció la transferencia de capacidades operacionales entre los socios regionales. La operación aunó los esfuerzos de la FAC, la Fuerza Aérea y la Armada de la República Dominicana para realizar operaciones de interdicción aérea y marítima, que ayudan a contrarrestar el narcotráfico y afectar la economía de las organizaciones ilícitas en la región, explicó el Teniente Coronel Luis Carlos Segura, subdirector de Operaciones de Defensa Aérea y Antimisil de la FAC.
“De la misma manera, la FAC ha realizado capacitaciones a controladores de armas, oficiales de vigilancia, lo cual ha permitido que la República Dominicana realice operaciones autónomas de interdicción, tanto marítima como aérea, logrando muy buenos resultados en la región”, dijo.
Una alianza con trayectoria
A diferencia de muchas iniciativas tradicionales de cooperación antidrogas, Zeus ha desarrollado con el tiempo una estructura permanente de interoperabilidad entre fuerzas armadas, agencias de seguridad y centros de comando. Este modelo permite a los países participantes operar con protocolos comunes, comunicaciones seguras y sistemas de vigilancia integrados, reduciendo los tiempos de decisión y aumentando la capacidad de respuesta frente a amenazas transnacionales cada vez más móviles y descentralizadas.
“Su fortaleza radica en la suma de voluntades y capacidades de los países y agencias que se integraron bajo una idea visionaria para enfrentar amenazas transnacionales, especialmente el narcotráfico”, indicó la FAC a Diálogo.
Según la fuerza colombiana, la red involucra actualmente a 42 países y 23 agencias, integrando capacidades aéreas y navales dentro de una arquitectura multinacional cada vez más sofisticada. Esta evolución también muestra un cambio más amplio en la seguridad regional: además de interrumpir rutas ilícitas, Zeus busca fortalecer capacidades compartidas y estandarizar procedimientos operacionales entre los socios participantes.
Los resultados obtenidos desde 2019 muestran el alcance de este enfoque. Según la FAC, entre los resultados operacionales y estructurales de la estrategia figuran “incautaciones de bienes vinculados al narcotráfico; neutralización de aeronaves y embarcaciones empleadas por organizaciones criminales; inutilización de pistas no autorizadas; inmovilizaciones administrativas de aeronaves”, negando al crimen organizado aproximadamente USD 9764 millones.
Uno de los aspectos más relevantes de la estrategia ha sido institucionalizar canales de cooperación y una cultura de trabajo multinacional destinada a mantenerse en el tiempo. Para la FAC, Zeus demuestra cómo una estrategia operacional sostenida en la cooperación internacional, la capacitación y la interoperabilidad puede fortalecer la capacidad regional frente al crimen organizado transnacional.
“El reto futuro es consolidar recursos, modernizar capacidades y continuar profundizando la inclusión regional para que la estrategia siga siendo un referente de seguridad cooperativa en el hemisferio con proyección global”, concluyó la FAC.



