
Cincuenta y un soldados, aviadores e infantes de marina de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo (JTF-Bravo), llevaron a cabo la Fase 0 de PANAMAX Alfa en Panamá, del 24 de marzo al 4 de abril.
PANAMAX Alfa es un ejercicio bilateral entre Panamá y los Estados Unidos, llevado a cabo por la JTF-Bravo y apoyado por el Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM). El ejercicio permite a ambos países trabajar juntos para fortalecer las relaciones en los campos de seguridad, humanitario y logístico.
Miembros del Regimiento de Aviación 1-228, de la Compañía de Apoyo del Cuartel General; del Destacamento Médico; del Estado Mayor Conjunto y del Equipo de Evaluación Situacional, se unieron para trabajar con el Servicio Nacional de Fronteras de Panamá (SENAFRONT); el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN); el Ministerio de Salud (MINSA); el Ministerio de Seguridad Pública; el Ministerio de Educación y el Instituto de Comercialización de Alimentos de Panamá, en apoyo a PANAMAX Alfa.
“Las agencias panameñas fueron fundamentales para el éxito de PANAMAX Alfa”, dijo el Mayor del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. Andrew Ibos, planificador de operaciones J35 de la JTF-Bravo. “Desde las primeras reuniones de planificación, socios como el SENAN, el SENAFRONT y el MINSA, garantizaron el acceso a los aeródromos, coordinaron la logística y apoyaron la recepción y distribución de suministros en lugares remotos. Su colaboración permitió llevar a cabo operaciones humanitarias conjuntas, garantizó el buen funcionamiento de las operaciones de vuelo y permitió al personal de la JTF-Bravo operar eficazmente junto a sus homólogos panameños”.

La JTF-Bravo comenzó el ejercicio proporcionando cuatro días de servicios médicos, a más de 800 personas de Escobal y Sardinilla. Luego, a través de tres helicópteros HH-60 Blackhawks, transportaron más de 8 toneladas de alimentos, donados por el Instituto de Comercialización de Alimentos de Panamá a La Esmeralda, frente a la costa de Panamá.
Además, transportaron más de 455 kg de materiales de construcción, proporcionados a Mamitupu por el Ministerio de Educación, en la comarca de Guna Yala, para apoyar la construcción de una escuela local.
Por último, la JTF-Bravo transportó a los líderes del SOUTHCOM, la Embajada de los EE. UU. y el SENAN a Playón Chico, también en territorio Guna Yala, para apoyar una ceremonia de donación de una clínica de salud, valorada en USD 1,7 millones. La clínica fue donada por SOUTHCOM, en colaboración con MINSA y el Gobierno de Panamá.
“La verdad es que la ejecución, que solo dura de una semana y media a dos semanas, lleva todo un año de planificación”, dijo el General de División del Ejército de los EE. UU. Javier Reina, subcomandante de SOUTHCOM para Movilización y Asuntos de la Reserva. “Realmente agradezco a las fuerzas panameñas y a las fuerzas estadounidenses, que trabajaron duro para ejecutar esta ambiciosa misión”.
PANAMAX Alfa Fase 0 es solo la primera de las tres fases del ejercicio PANAMAX Alfa. La Fase 0 se enfoca en proporcionar asistencia humanitaria, a su vez, en el desarrollo de relaciones, confianza y habilidades operativas, necesarias para el éxito en las posteriores Fase I y Fase II.

“La Fase I incluirá la colaboración unilateral con las fuerzas panameñas, dirigida por miembros estadounidenses, con sesiones académicas, planificación de personal y simulaciones”, dijo el May. Ibos. “Esto dará paso a la Fase II, en la que las fuerzas estadounidenses y panameñas llevarán a cabo una planificación bilateral y un ejercicio de puesto de comando. Las fuerzas estadounidenses proporcionarán apoyo no bélico. Cada fase contribuye al objetivo general de mejorar la capacidad de Panamá para defender el canal, con los Estados Unidos operando como socio confiable y capaz”.
Al apoyar las prioridades de SOUTHCOM para promover la seguridad, la estabilidad y la asociación en toda Centroamérica, ejercicios como PANAMAX Alfa permiten a la JTF-Bravo perfeccionar sus capacidades de respuesta rápida en un entorno real. También refuerzan las asociaciones con naciones amigas como Panamá; al tiempo que mejoran la preparación para la respuesta humanitaria y ante desastres, y satisfacen las necesidades fundamentales de la población de la región.


