Guatemala intensificó las patrullas a lo largo de sus fronteras con México al norte y Honduras y El Salvador al sur, como parte de un esfuerzo regional para frenar el crimen transnacional y la migración irregular. Los soldados guatemaltecos coordinan con sus homólogos fronterizos para detener el tráfico de armas, drogas y personas. La colaboración multinacional, y el apoyo de los Estados Unidos, son clave para reforzar la seguridad fronteriza, promover la coordinación entre organismos y mitigar los efectos de la violencia en todos los lados de las fronteras.
Varias brigadas, incluida la Brigada de Fuerzas Especiales Kaibil, fuerza élite de Guatemala, se desplegaron en las fronteras nacionales para centrarse en la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales y recuperar la seguridad. La Fuerza Aérea Guatemalteca también apoya las patrullas, realizando vuelos de reconocimiento con drones y permitiendo un tiempo de respuesta más rápido, informó la agencia de noticias del Gobierno guatemalteco Agencia Guatemalteca de Noticias (AGN).

A principios de marzo, Guatemala puso en marcha la Operación Cinturón de Fuego Occidente en la frontera con México, con el objetivo de cubrir los casi 1000 kilómetros de frontera entre ambos países. Una semana antes, el país centroamericano había iniciado la misma operación, denominada Operación Cinturón de Fuego Oriente, en la frontera con Honduras y El Salvador.
Ambas operaciones están dirigidas por la recién creada Fuerza de Tarea Control Territorial y Fronteras, que el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, anunció a inicios de febrero. Con este plan de seguridad integral, que incluye al Ejército de Guatemala y a la Policía Nacional Civil, el Gobierno busca consolidar un escudo protector para las comunidades locales.
“El Ejército (…), emplea a la Fuerza de Tarea para mantener la soberanía e integridad del territorio nacional, fortalecer el control y asegurar las rutas, para combatir todas las formas del crimen organizado transnacional”, detalló a Prensa Libre el General de Brigada del Ejército Miguel Ángel Orozco, comandante de las Fuerzas de Tierra. Estos esfuerzos se complementan con ayuda humanitaria para generar confianza y promover la convivencia con los ciudadanos, explicó el Gral. de Brig. Orozco.
El departamento de Chiquimula, que limita con Honduras y El Salvador, fue el punto de partida de estos despliegues, con puntos de vigilancia estratégica establecidos a lo largo de los límites fronterizos. Desde esos lugares, se recopilan datos de inteligencia e identifican amenazas, para ejecutar medidas preventivas que debiliten las redes de tráfico de drogas y contrabando, reportó la AGN.
“La Fuerza de Tarea tiene jurisdicción en los departamentos fronterizos de Izabal, Zacapa, Chiquimula y Jutiapa, puntos sensibles utilizados por las organizaciones delictivas”, informó a Diálogo la Mayor de Infantería Ann Marie Argueta, vocera del Ejército de Guatemala, sobre la Operación Cinturón de Fuego Oriente. “Realizamos operaciones de cooperación integral, velando por la protección de la ciudadanía y el combate a todas las formas del crimen organizado transnacional, para mantener una frontera fortalecida, garantizando la paz y la seguridad de la población guatemalteca en esta región”.
La Operación Cinturón de Fuego se inició originalmente en febrero de 2024, en la frontera con México, cuando grupos criminales, incluidos los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, avivaron la violencia como parte de su guerra territorial, informó France24.
Zona de despliegue

El reporte Mitigar la violencia en los centros de narcotráfico en América Latina, publicado por la ONG International Crisis Group (ICG), señala que los grupos criminales evolucionan, atomizándose y diversificándose en redes descentralizadas, que subcontratan cada etapa del tráfico de drogas.
En lugar de estructuras jerárquicas fáciles de desmantelar, ahora el narcotráfico opera con financistas de alto nivel, que contratan traficantes internacionales para coordinar sus actividades, mientras estos se asocian con grupos locales para garantizar el flujo de la droga. Así se expanden hacia otros delitos como la extorsión, para consolidar su control sobre las economías ilícitas, dice el reporte.
“Hoy tenemos un ecosistema de crimen organizado en la región que es más resiliente que nunca y por su fragmentación es muy difícil controlarlo”, explicó a Diálogo Elizabeth Dickinson, analista senior de ICG. “Cada vez hay más grupos involucrados en eslabones más pequeños de la cadena de producción y suministro. Eso complica realmente los esfuerzos para combatir la droga”.
En su informe Estrategia Internacional de Fiscalización de Estupefacientes 2025, el departamento de Estado de los EE. UU. destaca los avances de Guatemala, entre ellos que triplicó sus incautaciones de drogas en 2024, en comparación con las cifras de 2023. Por su parte, el Ministerio del Interior de Guatemala afirmó que el apoyo de los EE. UU. ha sido clave para combatir el narcotráfico y destacó otras acciones conjuntas en la lucha contra el crimen transnacional en la región, como la creación del Grupo Interinstitucional para el Control e Inspección de Precursores y Sustancias Químicas, y el primer Diálogo de Alto Nivel sobre Seguridad, como un paso crucial hacia una estrategia compartida para contrarrestar las amenazas transnacionales a la seguridad.
Guatemala ha sido un líder estratégico en el apoyo a los esfuerzos regionales más amplios en materia de seguridad. En enero, desplegó 150 soldados para apoyar la Misión de Estabilización en Haití. “La seguridad nacional está constantemente amenazada por conflictos, terrorismo, ciberdelincuencia y el crimen organizado, entre otros. Pone en peligro la estabilidad de Guatemala, afectando su economía y socavando la seguridad de sus ciudadanos”, añadió el Gral. de Bda. Orozco. “Por ello, el Gobierno adopta medidas efectivas para prevenir y mitigar estos riesgos, fortaleciendo las capacidades de las diferentes instituciones, en este caso de la defensa; cooperando a nivel internacional. Solo a través de la colaboración y la solidaridad entre los países, será posible garantizar la seguridad y el bienestar de todos”.