La creciente dependencia de las organizaciones criminales transnacionales (OCT) en el uso de rutas marítimas para el tráfico de drogas desde Latinoamérica hacia el mundo ha desencadenado una respuesta contundente y coordinada entre Ecuador y los Estados Unidos. Ambas naciones han intensificado su lucha conjunta contra el narcotráfico en el océano Pacífico, con resultados que ya marcan un hito importante en la región.
Golpe histórico en aguas del Pacífico
A finales de octubre de 2025, una operación que combinó la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas del Ecuador, junto con la Guardia Costera de los Estados Unidos y la Administración para el Control de Drogas (DEA), resultó en un duro golpe a las OCT. En una operación sin precedentes, se logró la incautación de 10 toneladas de cocaína, valoradas en USD 300 millones, según informó el Ministerio del Interior ecuatoriano.
La investigación detectó inicialmente nueve movimientos sospechosos de embarcaciones rápidas en el corredor marítimo del Pacífico, naves que no realizaban actividades pesqueras legales y que habrían sido utilizadas para el tráfico de sustancias sujetas a fiscalización.
Compartida la información con las autoridades estadounidenses, se ejecutaron nueve interdicciones marítimas al noreste de las Islas Galápagos, en aguas internacionales. La operación condujo a la incautación de la droga, la detención de 18 personas —varias con antecedentes por narcotráfico en los Estados Unidos— y la desarticulación de una red que pretendía abastecer los mercados de Centroamérica y Norteamérica. También se decomisaron equipos de comunicación, teléfonos satelitales, GPS y radio boyas, herramientas fundamentales para la coordinación de rutas marítimas ilícitas.
Avance de las rutas y perfeccionamiento criminal
“El auge en el empleo de embarcaciones de superficie y sumergibles por parte de organizaciones criminales, particularmente en el norte de Sudamérica, el Caribe y México, es innegable”, explicó a Diálogo el consultor argentino en defensa y seguridad José Javier Díaz. “Los puertos ecuatorianos de Guayaquil, Manta y Esmeraldas se han convertido en puntos logísticos clave para el tráfico de cocaína hacia Europa, donde los cargamentos han sido descubiertos en puertos como Amberes, en Bélgica; Rotterdam, en Países Bajos; y varias terminales de España”.
Díaz destacó la evolución criminal: “La interdicción con captura de lanchas rápidas y sumergibles con cada vez mayor nivel de sofisticación técnica demuestra que los cárteles del narcotráfico asentados en México, Colombia, Venezuela, Ecuador y Perú están perfeccionando sus capacidades logísticas y afectando la seguridad portuaria y de tráfico marítimo, especialmente en el océano Pacífico”.
Victorias de inteligencia: más allá de alta mar
Más allá de la interceptación directa en alta mar, la alianza está demostrando su eficacia en el desmantelamiento de estructuras criminales mediante el uso de inteligencia sobre el terreno. En la ciudad portuaria de Machala, a principios de noviembre de 2025 se llevó a cabo una importante incautación gracias a la información recopilada a través del Plan de Recompensas 131 de Ecuador.
Esta operación selectiva, impulsada por una denuncia, interceptó con éxito un envío de contenedores —el principal método utilizado para sacar drogas de contrabando de los puertos del país— y condujo a la incautación de más de 2 toneladas de cocaína ocultas entre mercancías de exportación.
El Plan de Recompensas 131 es un programa de inteligencia fundamental que ofrece importantes incentivos económicos por las denuncias que conduzcan a detenciones o incautaciones de alto perfil, y está financiado directamente por el Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM). El éxito de este mecanismo demuestra el alcance cada vez mayor de la estrategia bilateral, que se extiende hacia el interior del país y a centros logísticos críticos para desarticular las operaciones de las OCT en el punto de origen.
Alianzas estratégicas y presencia internacional
Si bien la cooperación bilateral entre Ecuador y los EE. UU. es de larga data, en 2023, se formalizó un nuevo marco legal para la acción conjunta mediante el Acuerdo de Operaciones contra Actividades Marítimas Transnacionales Ilícitas. Este acuerdo histórico, fue diseñado para fortalecer la seguridad frente a actividades marítimas transnacionales ilícitas, centrándose en la interceptación y prevención de delitos relacionados con el narcotráfico, el crimen organizado, el tráfico de migrantes y la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).
Díaz subraya que “la contundente decisión de los EE. UU. de desplegar y emplear efectivamente medios aéreos y marítimos para combatir el narcotráfico en el Caribe y regiones del océano Pacífico ha neutralizado cargamentos de droga con vinculación al grupo criminal venezolano Cártel de los Soles”.
El analista también destaca la presencia de escuadrones de aviones de combate y del portaaviones USS Gerald Ford, que “potenciará el efecto disuasivo y el combate efectivo contra el accionar de las organizaciones narcoterroristas”.
Operativos contra el tráfico de armas
Los esfuerzos conjuntos también dieron lugar a otra victoria a finales de octubre de 2025, con la interceptación de embarcaciones que transportaban armas de fuego destinadas a ingresar ilegalmente al país.
La Armada del Ecuador precisó que el armamento se encontraba en ocho bultos flotando cerca de las Galápagos, junto a dos embarcaciones sin documentos de navegación. Ambos barcos y sus 50 tripulantes fueron detenidos, reportó la agencia de noticias alemana DW.
Compromiso renovado en defensa y seguridad
“Ecuador ha reforzado sus lazos con los Estados Unidos en los ámbitos de seguridad y defensa”, afirmó Díaz. Este fortalecimiento se traduce en el apoyo concreto del Comando Sur, la Guardia Costera y el Departamento de Seguridad Nacional de los EE. UU., a través de programas especializados.
Este apoyo incluye el suministro de equipos sofisticados, como sistemas de radar para la vigilancia marítima y aeronaves especializadas como el C-130 Hércules. Además, los Estados Unidos aprobaron recientemente una venta militar al extranjero de rifles M4A1 por valor de USD 64 millones. Es fundamental señalar que la cooperación se sustenta en marcos operativos clave, como el Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas (SOFA), que entró en vigor a principios de 2024 para facilitar la presencia de personal militar estadounidense, y el desarrollo de capacidades específicas, que incluye la formación de miles de funcionarios ecuatorianos en la persecución del crimen organizado, la ciberdefensa y el intercambio seguro de inteligencia.
“Garantizar la vigilancia permanente y la alerta estratégica necesaria en los espacios marítimos jurisdiccionales entre las agencias de seguridad de Ecuador y los EE. UU. es primordial para dar batalla al accionar del narcotráfico en nuestra región”, afirmó Díaz, quien destacó que varios funcionarios de alto rango del régimen de Maduro facilitan y hasta forman parte de las organizaciones criminales, entre ellas el Cártel de los Soles.
La alianza marítima entre Ecuador y los Estados Unidos se consolida como un frente esencial en la defensa regional, reafirmando el compromiso de ambos países en la lucha contra el crimen organizado transnacional.


