Para la audiencia habitual de la emisora pública polaca Polskie Radio, los titulares de su página web parecían extraños: “La inaceptable verdad: la UE se las arreglará sin Polonia”, y “Ucrania se quedará fuera de la UE”.
Las narrativas prorrusas y euroescépticas no coincidían con la cobertura habitual de la emisora. Pero a primera vista, el sitio web parecía legítimo.
Los que observaron de cerca vieron la trampa: El nombre del dominio del sitio era polskieradio.icu. El verdadero dominio de Polskie Radioes es polskieradio.pl. Estas narrativas prorrusas fueron publicadas en un sitio web clonado ruso, diseñado específicamente para engañar.
El incidente, registrado en abril, forma parte de un grupo más amplio de sitios web falsos, empleados en una “persistente” campaña de desinformación que tiene ya dos años, dice un artículo publicado en el sitio web del Instituto Internacional de Prensa (IPI), con sede en Austria, firmado por éste y otros tres grupos europeos de defensa de la libertad de prensa. Estos organismos de control afirman, que los agentes rusos, están creando sitios web de noticias falsas que imitan fuentes reputadas, publicando historias falsas en esos sitios falsos.
“Es muy difícil ver que se trata de un sitio web falso, así que el engaño casi siempre funciona”, afirma Camille Magnissalis, que supervisa las violaciones de la libertad de prensa para la Federación Europea de Periodistas (EFJ). “Si no lo sabes, te pueden engañar fácilmente”.
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos afirmó, en un comunicado de prensa de septiembre, que esos portales forman parte de “campañas extranjeras de influencia maligna, dirigidas por el Gobierno ruso”, conocidas informalmente como Doppelgänger, palabra alemana que designa a una persona que es casi idéntica a otra.
En aquel momento, el Departamento de Justicia anunció la “incautación en curso” de 32 dominios de Internet utilizados en campañas Doppelgänger.
Los sitios web pueden parecer medios de comunicación europeos de confianza, pero en realidad engañan a los lectores con historias maliciosas y propaganda. Ese contenido suele compartirse en las redes sociales a través de anuncios o cuentas de bots.
“A menudo están relacionados con intereses políticos, porque quieren influir en la gente”, explica Magnissalis a la VOA. “Al final, estas historias se integran en el paisaje mediático y tienen impacto”.
El consorcio Media Freedom Rapid Response (MFRR), describió la campaña de desinformación rusa en su informe bianual de seguimiento de los medios de comunicación, correspondiente al primer semestre de 2024. El consorcio está formado por organizaciones europeas de defensa de la libertad de prensa, como EFJ e IPI.
En 2023, los artículos falsos constituyeron la mayor parte del contenido de los sitios web falsos, según el informe del MFRR. Este año, en la mayoría de los ataques ha intervenido la inteligencia artificial, o IA, ya sea en forma de imágenes deepfake o de clips de audio falsos de periodistas conocidos.
Estos contenidos desestabilizan la confianza en las noticias, y crean un “clima de caos” para los europeos lectores de noticias, según el informe.
Los dominios de estos sitios web falsos se adquirían mediante transacciones en criptomoneda, ocultando la identidad del comprador. Las criptocarteras utilizadas estaban asociadas a Rusia, según el IPI.
“Utilizan técnicas realmente refinadas, para enmascarar el hecho de que están tratando de desinformar a alguien”, dijo Karol Luczka, responsable de vigilancia y defensa de Europa del Este del IPI. “Intentan que nadie se dé cuenta que Rusia está haciendo esto”.
La operación rusa está dirigida a Ucrania, Polonia y Alemania. El verano pasado, en vísperas de las elecciones presidenciales francesas, atacó al sitio web del diario Le Monde.
La embajada rusa en Washington, no respondió inmediatamente a la solicitud de comentarios de la VOA.
Aunque la campaña está extendida por toda Europa, los sitios web de imitadores empezaron a aparecer en Ucrania, intentando manipular la opinión pública sobre la guerra entre Rusia y Ucrania, dijo Luczka.
Según Luczka, las historias falsas de esos sitios impulsaban principalmente una de estas tres narrativas: que Ucrania está perdiendo la guerra; que Ucrania se está quedando sin recursos; o que el Gobierno ucraniano es corrupto.
Antes de 2022, Rusia publicaba principalmente desinformación en ruso. Sin embargo, la campaña más nueva de Doppelgänger adapta su lenguaje al país objetivo. Esta diferencia hace que las audiencias sean mucho más propensas a creer lo que leen, dijo Luczka a la VOA.
“Las tácticas de desinformación rusas son cada vez más sutiles y refinadas”, dijo. “Eso significa que también se vuelven más eficientes, desafortunadamente”.
Facebook ha sido crucial para la popularización de estos sitios web y su información falsa, dijo Luczka, añadiendo que es la principal plataforma de medios sociales donde los ucranianos reciben noticias.
Alrededor del 54 por ciento de la población ucraniana utiliza Facebook, según datos recogidos por World Population Review.
Esto supone un reto para las grandes empresas tecnológicas como Meta, propietaria de Facebook, señaló Magnissalis, de la EFJ. Estas plataformas tienen la responsabilidad de vigilar la desinformación publicada en su sitio web, dijo, incluida la procedente de actores rusos.
“Simplemente crean cuentas falsas y difunden enlaces a esos sitios web por todas partes”, explicó Magnissalis. “No es nuevo, pero es problemático”.


