Argentina y los Estados Unidos continúan ampliando su cooperación bilateral en seguridad mediante el lanzamiento del Centro Regional de Información y Análisis sobre Crimen Organizado (CRIACO), una nueva iniciativa orientada a fortalecer la coordinación regional frente a las redes criminales transnacionales que operan en el Cono Sur. Inaugurado en Buenos Aires el 24 de abril, el centro está diseñado para mejorar el intercambio de inteligencia, la coordinación operativa y la cooperación internacional contra amenazas como el narcotráfico, el lavado de dinero, la trata de personas y otras actividades ilícitas transfronterizas.
La ceremonia reunió a la ministra argentina de Seguridad, Alejandra Monteoliva; al subsecretario para Seguridad Internacional y Control de Armamento del Departamento de Estado de los EE. UU., Thomas G. DiNanno; al embajador de los Estados Unidos, Peter Lamelas; y al secretario argentino de Lucha contra el Narcotráfico y Criminalidad Organizada, Martín Verrier.
La iniciativa surge en medio de una creciente preocupación por la expansión de las redes de crimen organizado en todo el hemisferio. Mientras el mercado global de cocaína continúa creciendo, las drogas sintéticas ganan terreno en los mercados regionales y organizaciones criminales como el Primer Comando de la Capital (PCC), el Comando Vermelho (CV) y el Tren de Aragua continúan expandiendo sus operaciones más allá de las fronteras nacionales.
Según el experto argentino en relaciones internacionales y seguridad Luis Somoza, la iniciativa refleja el carácter cada vez más transnacional de las redes criminales modernas.
“Este tipo de iniciativa es fundamental en el combate contra el delito generalizado en el Cono Sur, teniendo en cuenta que el crimen organizado no tiene fronteras e interactúa con bandas de narcotraficantes, trata de personas, tráfico de armas y lavado de activos”, afirmó Somoza a Diálogo.
El CRIACO forma parte de una estrategia más amplia de Argentina para fortalecer las capacidades de inteligencia, interdicción y coordinación regional frente a las redes criminales transnacionales. Durante la inauguración, Monteoliva afirmó que Argentina registra actualmente la tasa de homicidios más baja de Latinoamérica.
Resultados operativos refuerzan la alianza
Las autoridades presentaron la iniciativa no como un gesto simbólico, sino como parte de una alianza operativa en expansión entre Buenos Aires y Washington.
Según el Ministerio de Seguridad argentino, las operaciones conjuntas entre Argentina y los Estados Unidos entre 2024 y 2025 permitieron decomisar cerca de seis toneladas métricas de cocaína y arrestar a más de 344 narcotraficantes.
Para Monteoliva, estos resultados evidencian la necesidad de profundizar la coordinación y mantener una cooperación sostenida. “Estos resultados imponen nuevos desafíos, que requieren más articulación, más coordinación y el fortalecimiento permanente de nuestras fuerzas federales”, afirmó durante la ceremonia de inauguración.
DiNanno también destacó el alineamiento político detrás de la iniciativa, señalando que tanto la administración del presidente argentino Javier Milei como la del presidente estadounidense Donald Trump comparten el compromiso de fortalecer la cooperación bilateral en seguridad. Según reportes de medios argentinos, el marco ampliado de cooperación incluirá más programas de entrenamiento, asistencia técnica y una coordinación más estrecha con agencias estadounidenses como el FBI y la DEA. El diario argentino Clarín también informó que la iniciativa podría ampliar los programas de apoyo en inteligencia y aplicación de la ley entre ambos países.
“Combatir el narcotráfico no es un problema de un solo país; es un desafío global que requiere una colaboración sólida para salvar vidas”, señaló el embajador Peter Lamelas durante el evento.
Para Somoza, la ampliación de esta alianza podría mejorar las capacidades operativas de Argentina en áreas que van desde la recopilación de inteligencia hasta la prevención y las investigaciones complejas. “Argentina aparece como un socio clave en la estrategia para elevar a otro nivel la seguridad en la región”, afirmó. “El incremento de recursos y entrenamiento mejorará la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad argentinas, y permitirá avanzar en inteligencia, prevención y combate del delito complejo”.
Una plataforma de coordinación regional
El papel de Argentina en la seguridad regional trasciende la cooperación bilateral con Washington. El país integra el Comando Tripartito junto a Brasil y Paraguay, un mecanismo histórico de coordinación enfocado en la Triple Frontera, una de las zonas más sensibles del Cono Sur frente al tráfico ilícito y la actividad del crimen organizado.
Argentina también participa en mecanismos regionales como el Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT) y el Comité Interamericano contra el Terrorismo (CICTE) de la Organización de los Estados Americanos (OEA), reforzando su papel en la cooperación multilateral en materia de seguridad.
En este marco, el CRIACO operará bajo la órbita de la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico y el Crimen Organizado y concentrará sus esfuerzos en tres áreas principales: producción e intercambio de inteligencia criminal; fortalecimiento de capacidades institucionales; y cooperación judicial y policial internacional.
A nivel interno, el centro coordinará acciones con fuerzas federales, fiscales, autoridades judiciales y organismos de control. A nivel internacional, recibirá apoyo de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) del Departamento de Estado de los EE. UU. y de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
Monteoliva definió al CRIACO como “la culminación de un momento de oportunidad y pertinencia para responder a la dinámica del crimen transnacional”.
Antiterrorismo y ciberseguridad
La creciente cooperación en seguridad entre Buenos Aires y Washington se extiende más allá de los esfuerzos antidrogas.
El 16 de abril, la Secretaría de Inteligencia de Argentina y el FBI inauguraron el Centro Nacional Antiterrorista, diseñado para mejorar el intercambio de inteligencia entre agencias argentinas y socios internacionales vinculados a defensa, seguridad, justicia, migración, aduanas y supervisión financiera.
La medida marcó la segunda iniciativa de seguridad de alto perfil lanzada conjuntamente por Argentina y los Estados Unidos en cuestión de semanas, reflejando la creciente amplitud de la cooperación bilateral.
Al mismo tiempo, Argentina negocia un acuerdo de cooperación en ciberseguridad con Washington orientado a fortalecer las capacidades de prevención, protección y respuesta frente a amenazas cibernéticas.
Para Somoza, estas iniciativas reflejan una tendencia estratégica más amplia en la relación bilateral. “Todo este tipo de acuerdos refleja el fortalecimiento del vínculo entre ambas naciones”, afirmó. “La seguridad se convierte en uno de los pilares centrales de la relación bilateral. En el escenario geopolítico, el papel de la Argentina resulta sustancial. Al día de hoy, Argentina es uno de los aliados más confiables de los Estados Unidos en la región latinoamericana”.
El lanzamiento del CRIACO, la inauguración del Centro Nacional Antiterrorista y las negociaciones en curso sobre ciberseguridad reflejan la rápida expansión de la cooperación en seguridad entre Buenos Aires y Washington en 2026. En conjunto, estas iniciativas evidencian el creciente papel de Argentina en los esfuerzos regionales para enfrentar el crimen organizado transnacional, el terrorismo y las amenazas emergentes en todo el Cono Sur.



