La primera mujer Sargento Mayor de la Fuerza de Jamaica ingresa al Salón de la Fama de WHINSEC

La primera mujer Sargento Mayor de la Fuerza de Jamaica ingresa al Salón de la Fama de WHINSEC

Por Marcos Ommati/Diálogo
octubre 26, 2020

La Oficial Técnico Audrey Christie se convirtió en la primera mujer Sargento Mayor de la Fuerza (FSM, en inglés) en la Fuerza de Defensa de Jamaica (JDF, en inglés), el 1.º de agosto de 2020. Durante su carrera militar, la OT Christie asistió y concluyó varios cursos, incluyendo el curso de Desarrollo Profesional para Suboficiales de la Academia de Suboficiales del Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica (WHINSEC, en inglés), ubicado en Fort Benning, Georgia. El 16 de septiembre, la OT Christie ingresó al Salón de la Fama de WHINSEC. Para coconer su vida en Jamaica y sus logros militares, Diálogo habló con la OT Christie sobre su liderazgo y orientación que brinda a sus subordinados en la JDF, mientras enfrenta una pandemia global.

Diálogo: ¿Podría describir brevemente su vida en Jamaica?

Oficial Técnico Audrey Christie, Sargento Mayor de la Fuerza en la Fuerza de Defensa de Jamaica: Mi vida en Jamaica puede describirse mejor como una experiencia dinámica y humilde. Nací y me crié en un pequeño distrito conocido como Albion en Manchester, Jamaica. No éramos ricos, ni estábamos cerca de serlo, pero sin importar lo que se me proporcionara, siempre estuve agradecida. Tengo el privilegio de ser la séptima de los nueve hijos de mi madre, Alice McClymont, y la segunda de los cuatro hijos de mi padre, Collin McClymont.

Mi madre, una ama de casa fuerte y dedicada y vendedora de pescado, lo apostó todo por sus hijos. Mi padre, un granjero y un obrero de la construcción, creía que mis hermanos y yo éramos su preciadas posesiones.

Aunque mi padre no terminó la escuela secundaria, se aseguró de que completar al menos ese nivel de educación fuera una prioridad para sus hijos. Hizo todo lo posible y despertó nuestro deseo por aprender, enseñándonos a leer desde una edad temprana. Se aseguraba de que leyéramos y explicáramos cada parte cuidadosamente, siendo muy analíticos durante nuestro discurso.

Mis hermanos y yo compartíamos todo, y rara vez nos quejábamos por algo. Todos aprendimos a ser responsables desde pequeños, y las tareas domésticas tuvieron un papel importante en ello. La tarea de ir a buscar leña y agua a kilómetros de distancia no siempre era una cuestión de género. Me encantaba realizar estas tareas, incluso antes de que algunos de mis hermanos menores se despertaran en las mañanas. Luego, tenía que prepararme y preparar a mis hermanos menores para ir a la escuela.

Mi comunidad era mi refugio, porque todos me cuidaban y hacían mucho para protegerme, ya que mi casa, la escuela y la iglesia estaban en los distritos vecinos. En aquel entonces, se necesitaba un pueblo para criar a un niño.

Asistí a la Escuela Secundaria May Day, donde corría carreras a campo traviesa. Mi perseverancia aumentaba al competir por igual contra niños y niñas; la mayoría de ellos eran mayores y más fuertes que yo por entonces. No me sentía intimidada en lo absoluto, porque crecí acostumbrada a este nivel de competencia por tener cuatro hermanos varones mayores en casa.

La humildad y el altruismo son cualidades sólidas que, en aquellos días y en la actualidad, mi madre manifesta constantemente. En un particular acto de altruismo, compartía nuestras comidas, pero nunca se servía un plato hasta estar segura de que nosotros estuviéramos satisfechos.

Mi padre nos mostró el verdadero significado y valor del trabajo arduo y la dedicación, junto con el amor por la familia. Al hacer esto, mientras trabajaba con dolor y en condiciones incómodas, demostró que las metas pueden lograrse con esas sólidas bases. Naturalmente, estas fueron las cualidades que fui adoptando con el paso del tiempo. Ese entorno me preparó muy bien para mi vida militar.

Diálogo: ¿Cuál fue su primer contacto con la JDF?

OT Christie: Podría decirse que conocí a la JDF como la mayoría de los niños de la isla: al ver pasar a los soldados en mi distrito a bordo de vehículos de la Fuerza. Durante mis caminatas desde y hacia la escuela, veía a los soldados realizar sus rutinas en Foster Barracks, en Manchester, comúnmente llamado “campo de solja”, que era una base de la Reserva Nacional. Eso siempre fue un espectáculo para la vista, y me ha marcado mucho.

Diálogo: ¿Cuándo y por qué decidió enlistarse?

OT Christie: Luego de terminar mi educación secundaria, comencé a buscar empleo. Pero era difícil conseguir empleo sin experiencia laboral previa. Entonces, un excompañero de clase y amigo de la familia, Calvin McKenzie, que era recluta de la JDF, me animó a unirme a la JDF. Me intrigaba la idea, así que, siguiendo su consejo, me puse a investigar más acerca del procedimiento que debía seguir. En febrero de 1998 me inscribí en el Entrenamiento Básico, que finalicé ese mismo año en agosto.

Diálogo: ¿Qué características la ayudaron a convertirse en la primera mujer Sargento Mayor de la Fuerza en la JDF? ¿Se considera usted una precursora?

OT Christie: Trabajo arduo y dedicación, como lo demostró mi padre, profesionalismo, atención al detalle y pasión por cualquier área en la que trabaje. Guiar mediante el ejemplo e incorporar las habilidades de liderazgo aprendidas durante los diversos cursos de liderazgo a los que he asistido, además de defender los valores fundamentales de la JDF. Es muy importante destacar que no podría haber logrado nada de esto sin el apoyo de los hombres y mujeres de esta Fuerza. No me consideraría una precursora, ya que las mujeres se han desempeñado muy bien en la fuerza y han sentado las bases para que pudiera darme cuenta de que soy capaz de alcanzar todo mi potencial. Y esto se vuelve muy evidente con el ascenso y nombramiento de una brigadista como oficial ejecutiva de la Fuerza.

Diálogo: ¿Qué significa para las jóvenes de Jamaica, e incluso en todo el mundo, que usted sea la primera mujer FSM de la JDF?

OT Christie: A las mujeres les ha ido bien en varias esferas de la sociedad.  En la JDF, las mujeres empoderadas son las que muestran aptitud y actitud para el liderazgo al más alto nivel. Ser la primera mujer FSM significa que el género ya no define los puestos y nombramientos, que anteriormente estaban reservados para los hombres. Esto prueba que la Fuerza está evolucionando y que el Jefe del Estado Mayor de la Defensa es un líder visionario que trasciende su época. Sinceramente, espero que mis logros inspiren a las mujeres a tener motivos para alcanzar la grandeza, sobre todo las mujeres aquí en la JDF.

Diálogo: ¿Siente que la Fuerza ha cambiado desde su designación como FSM? ¿De qué modo?

OT Christie: Actualmente, la Fuerza está atravesando cierto grado de cambios en todos los niveles, y al haber estado en este puesto por tan poco tiempo, es demasiado pronto para saberlo.

No obstante, puedo decir que he estado representado a mis soldados en el nivel estratégico, que es una de mis principales responsabilidades como FSM, y eso tendrá un impacto en las vidas de mis compañeros enlistados y en sus carreras de aquí en adelante.

Diálogo: Desde que asumió este puesto, ¿ha realizado algún cambio para aprovechar el conjunto de talentos en general, independientemente del género?

OT Christie: El lema del Jefe del Estado Mayor de la Defensa, “Misión, Hombres, Mérito”, habla por sí mismo. Basándome en su lema, identifiqué a las personas enlistadas, independientemente de su género, y me aseguré de que se las reconociera en función del nivel de profesionalismo y dedicación que demostraran, algo que fue aceptado.

Diálogo: ¿Qué talentos singulares brindan las mujeres a las fuerzas de seguridad?

OT Christie: Las mujeres tienen un instinto natural para cuidar y pensar de manera creativa. Cualidades como la amabilidad, la empatía, la sensibilidad y la humildad son atributos que las mujeres desarrollan con facilidad. Esto no significa que los hombres no tengan esas capacidades, sino que una mujer que se comporta así naturalmente obtendrá mucho más de un soldado que siente que alguien se preocupa por él.

Diálogo: ¿Cómo definiría el éxito en su caso, o qué talentos se necesitan para ser exitoso, independientemente del género?

OT Christie: Coincido con la profunda declaración de Michelle Obama, que postula: “El éxito no tiene que ver con cuánto dinero ganas. Es la diferencia que haces en la vida de las personas”. Mi verdadero éxito estará en la diferencia que marque al servir y representar con orgullo a los hombres y mujeres de la Fuerza, de forma continua.

Diálogo: Usted ingresó al Salón de la Fama de WHINSEC. ¿Qué representa eso para usted y para la JDF? ¿Qué se necesita para merecer este honor?

OT Christie: Mi inducción al Salón de la Fama del Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica es un logro importante, tanto para mí como para la JDF. Ser de origen humilde y pertenecer a la fuerza de un pequeño estado insular, y que una nación amiga, líder mundial, me ascienda y reconozca de esta manera es una sensación asombrosa. Este reconocimiento no hubiera sido posible sin el liderazgo visionario que estamos experimentando ahora en la JDF. Recuerdo un comentario que hizo el Coronel del Ejército de los EE. UU. John Dee Suggs, Jr. durante su discurso en la ceremonia de inducción, de que a pesar de que la Fuerza de Defensa de Jamaica es tan pequeña, estamos liderando el mundo. Esa es una característica innata de Jamaica y de la mayoría de los jamaiquinos, de la cual estoy muy orgullosa. 

Diálogo: ¿Qué lineamientos transmite a sus subordinados durante la pandemia de COVID-19? ¿Se está preparando la JDF para una nueva normalidad?

OT Christie: He alentado a mis subordinados, y lo seguiré haciendo, a seguir los protocolos de prevención de COVID-19 pertinentes que establece la Fuerza para su propia protección, y también las medidas necesarias para proteger a sus familias. Somos la primera y la última línea de defensa del país. Tenemos que minimizar la exposición innecesaria para estar a salvo. Como tenemos el deber de proteger a los ciudadanos de Jamaica, también tenemos que estar preparados operativamente para cumplir con nuestros deberes.

Yo diría que esto ya se ha convertido en nuestra nueva normalidad y permanecer a salvo requerirá cierto grado de sacrificio y disciplina para protegernos de contraer el virus. Significa un cambio en nuestro estilo de vida. La Fuerza, en general, continúa operando en el entorno del COVID, a la vez que nuestros ciudadanos siguen confiando en nosotros para brindarles un entorno seguro.

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