Un equipo de miembros del Ejército de los Estados Unidos llevó a cabo una misión humanitaria de tres días en Azuero, Panamá, del 19 al 21 de mayo de 2026, prestando asistencia médica a las comunidades locales de la provincia panameña.
La misión tuvo como objetivo mejorar el acceso a la atención médica de las comunidades remotas, al tiempo que proporcionaba al personal estadounidense una valiosa experiencia en operaciones en entornos aislados.
“El Gobierno panameño seleccionó la península de Azuero debido a sus comunidades remotas en las provincias de Herrera y Los Santos, incluidas las zonas cercanas a la ciudad de Chitré”, dijo la Capitana del Ejército de los EE. UU. Courtney Moss, comandante de la misión asignada a la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo (JTF-B). “Esta misión mejora el entrenamiento médico y de preparación para el despliegue en entornos remotos”.
La misión también tuvo como objetivo mejorar el acceso a los recursos médicos en áreas donde las principales instalaciones sanitarias se encuentran a varias horas de distancia, al tiempo que fortaleció las relaciones entre las fuerzas estadounidenses y panameñas.
“Estamos prestando apoyo tanto a la localidad de Bayano como a la de Pesé”, dijo la Cp. Moss. “Estamos brindando servicios médicos y odontológicos generales, incluida atención ginecológica”.
Durante los tres días de la iniciativa, los miembros del servicio de los EE. UU. operaron desde la escuela local Carlos Espino y del centro de salud pública MINSA CAPSI Luis José Varela.
El personal proporcionó una amplia gama de servicios y procedimientos médicos gratuitos a los residentes de la zona.
Los lugares se seleccionaron en función de la variedad de casos médicos, para ayudar a abordar el acceso limitado a los recursos de salud en comunidades remotas.
“Misiones como esta brindan atención médica a las comunidades locales que tal vez no puedan recibirla regularmente debido al acceso limitado”, dijo la Cap. Moss.
Además de los tratamientos durante la misión, los profesionales de la salud hicieron hincapié en la educación sanitaria preventiva.
“También brindamos educación preventiva, como técnicas adecuadas para lavarse las manos y los beneficios de cepillarse los dientes”, agregó la Cap. Moss.
Pacientes de todas las edades hicieron fila para recibir atención durante la misión, y muchos viajaron largas distancias desde las regiones circundantes con la ayuda de los servicios de seguridad panameños. Más de 500 civiles panameños fueron beneficiados a lo largo de la misión.
“Participaron en la ayuda más de 50 miembros del personal ”, dijo la Cap. Moss. “Cada día atendimos aproximadamente entre 100 y 200 pacientes”.
Los miembros del servicio de los EE. UU. y el personal médico panameño trabajaron codo a codo durante toda la misión, combinando recursos y compartiendo conocimientos para garantizar que los civiles recibieran la atención adecuada.
“Espero continuar con estas misiones porque son importantes para la gente, quien necesita la ayuda y la solidaridad de las organizaciones”, dijo Rubieric Barrios, doctor del Centro de Salud de Valle Rico. “Como médicos, necesitamos ver específicamente todo lo que se necesita; todo es importante para nosotros”.
Para muchos residentes, la visita a las dos comunidades les brindó la oportunidad única de recibir atención médica integral. “Esto es más que una misión médica. Son ambos países trabajando juntos para ayudar a la gente”, agregó Barrios. “En esta zona viene un médico cada 15 días. Esta misión brindó la oportunidad a más de 500 personas de obtener los medicamentos y la atención que necesitan”.
Estas misiones forman parte de un esfuerzo continuo no solo para fortalecer las alianzas, sino también para mejorar la eficacia operativa y sentar las bases para futuras misiones humanitarias en toda la región.
Aunque la misión duró solo tres días, su impacto perdurará mucho después de que el personal se retire. Para muchos residentes, la atención médica que recibieron mejorará directamente su calidad de vida en los años venideros.



