Militares del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea de Ecuador entrenaron con miembros de la Guardia Nacional del Ejército de Kentucky durante el ejercicio EL GATO, en Salinas, Ecuador, del 10 al 19 de mayo, conmemorando el 30.º aniversario de la asociación entre Ecuador y Kentucky en el marco del Programa de Asociación Estatal (SPP).
El ejercicio reunió a la policía militar y al personal de seguridad de ambos países socios para fortalecer la interoperabilidad, intercambiar experiencias operativas y profundizar la relación de cooperación militar forjada a lo largo de tres décadas. La asociación de Kentucky con Ecuador comenzó en 1996 y ha crecido a través de intercambios recurrentes, eventos de entrenamiento y compromisos de liderazgo diseñados para fortalecer los lazos profesionales y la preparación operativa.
Para el Capitán del Ejército de los EE. UU. Demitri Ray, comandante de la 940.ª Compañía de Policía Militar de la Guardia Nacional de Kentucky, EL GATO representa un paso importante en la evolución de la asociación.
“Hacemos esto con la perspectiva de fortalecer nuestra asociación, porque queremos traer no solo 10 o 12 personas en una misión del SPP”, dijo el Cap. Ray. “Queremos llegar al punto en que sea un elemento ecuatoriano y un elemento de la Guardia Nacional de Kentucky capacitándose juntos”.

El entrenamiento comenzó con una ceremonia de apertura antes de que los participantes se dividieran en grupos de adiestramiento a nivel de pelotón. El 1.er Pelotón de la 940.ª se asoció con el Ejército ecuatoriano; el 2.º Pelotón con la Fuerza Aérea ecuatoriana y el 3.er Pelotón con la Armada ecuatoriana.
Los intercambios de entrenamiento enfocaron los fundamentos de la policía militar antes de ampliarse a la comunicación interpersonal, la desescalada de conflictos, los procedimientos de búsqueda y detención, y las formaciones y evoluciones de control de disturbios.
A lo largo del ejercicio los participantes compararon técnicas y analizaron cómo cada fuerza aborda misiones similares. Los intercambios permitieron a ambos socios reforzar sus habilidades al tiempo que fomentaban la familiaridad y la confianza a través de un entrenamiento práctico y conjunto.
El ejercicio culminó con un escenario simulado en el que el personal ecuatoriano y los soldados de Kentucky tuvieron que trabajar juntos para defender una instalación gubernamental de un disturbio. Los equipos combinados aplicaron las técnicas de comunicación, desescalada, movimiento y control de multitudes, practicadas a lo largo del ejercicio.
El entrenamiento en Ecuador también brindó la oportunidad de operar en un entorno diferente y superar las diferencias lingüísticas y culturales, mientras las fuerzas asociadas se integraban en tiempo real.
“Cuando los soldados se calzan las botas en el terreno de otro país, realmente adquieren la confianza de que podemos desplegarnos y llevar a cabo una operación”, dijo el Cap. Ray.
Para la Sargento Aide Figueroa, funcionaria de la sección G-3 (Operaciones) del Cuartel General de la Fuerza Conjunta de la Guardia Nacional de Kentucky, el ejercicio destacó la importancia de la comunicación y la comprensión cultural. Habiendo crecido hablando español como su primera lengua, ella ayudó a facilitar la interacción entre los soldados de Kentucky y sus contrapartes ecuatorianos.
“Cuando digo comunicarnos no me refiero solo a las palabras”, dijo la Sgto. Figueroa. “Se trata del tono, las expresiones faciales, los movimientos corporales. Todo eso ayuda a entender lo que alguien está tratando de decirle a la otra persona”.
Una de las etapas memorables para la Sgto. Figueroa se produjo durante el entrenamiento de control de disturbios, cuando los participantes compararon técnicas y analizaron cómo cada fuerza aborda desafíos similares.
“Intentaban comunicarse, cotejar y contrastar”, dijo la Sgto. Figueroa. “Aprendimos unos de otros las diferentes técnicas que utilizamos para el control de disturbios”.
El Cap. Ray también destacó el papel que desempeñaron los soldados bilingües en el fortalecimiento de la cooperación a lo largo del ejercicio.
“Cuando llegamos por primera vez me preguntaba si íbamos a poder hacer esto sin intérpretes”, dijo el Cap. Ray. “Pero nuestros soldados bilingües me impresionaron tanto que cambiaron mi perspectiva al respecto. Creo que funcionó mejor que contar con intérpretes profesionales privados, porque esos soldados están con nosotros las 24 horas del día, los siete días de la semana, y entienden el entrenamiento”.
Para la Sgto. Figueroa, el idioma común ayudó a establecer conexiones inmediatas entre los participantes.
“Cuando hablamos el mismo idioma es como si ya nos conociéramos”, dijo la Sgto. Figueroa. “Es como platicar con una familia lejana”.
El Cap. Ray destacó la importancia de mantener una asociación que ha perdurado durante tres décadas.
“Es difícil mantener las relaciones”, dijo el Cap. Ray. “Algunos matrimonios no duran tanto, pero nuestra asociación sigue siendo sólida, y esperamos con ansias más entrenamientos juntos en el futuro”.
Añadió que llevar a Ecuador una compañía completa de policía militar abre oportunidades para futuros entrenamientos en diferentes entornos operativos en todo el país, incluyendo la región amazónica y las tierras altas. La experiencia también podría crear oportunidades para que unidades ecuatorianas más grandes entrenen en los Estados Unidos junto al personal de la Guardia Nacional de Kentucky.
“Traer una unidad tan grande como esta nos abre la puerta a muchas posibilidades”, dijo el Cap. Ray.
El Sargento de Primera Clase Joshua Webb, suboficial de preparación de la 940.ª, dijo que uno de los resultados más importantes del ejercicio fueron las relaciones establecidas entre los participantes.
“Espero que se lleven alguna enseñanza del entrenamiento, pero lo más importante es la construcción de relaciones en todos los niveles”, dijo el Sgto. 1.a Cl. Webb. “Cada uno de nuestros soldados ha entablado una rápida y duradera amistad con sus compañeros de las ramas ecuatorianas. Me gusta pensar que hemos cimentado una buena base para ello en nuestros tres pelotones y en los suyos”.
Mientras Ecuador y Kentucky celebran 30 años de asociación, el ejercicio EL GATO demostró cómo la cooperación militar sostenida puede evolucionar desde pequeños intercambios hasta un entrenamiento combinado, en el que participan unidades operativas de múltiples servicios. Los líderes de ambos países socios expresaron su interés en ampliar los ejercicios futuros y continuar fortaleciendo la interoperabilidad a través de una colaboración práctica y centrada en las misiones.



