La densa copa de la selva, el calor agobiante y el terreno implacable pusieron a prueba a las fuerzas estadounidenses y panameñas, durante el Curso Combinado de Entrenamiento en Operaciones en la Selva (CJOTC), realizado en la Base Aeronaval Cristóbal Colón, en Panamá, del 28 de noviembre al 15 de diciembre de 2025. El curso, de 17 días de duración, empujó a los participantes a perfeccionar las habilidades necesarias para operar eficazmente en entornos selváticos, al tiempo que se reforzaba la interoperabilidad multinacional.
El CJOTC es una iniciativa bilateral diseñada para preparar a los miembros del servicio para sobrevivir, maniobrar y combatir en las difíciles condiciones de la selva. Reconocido internacionalmente por sus rigurosos estándares, el curso, que se puso en marcha a mediados de año, hace hincapié en las tácticas de pequeñas unidades, el liderazgo bajo presión y la adaptabilidad en terrenos austeros.
La historia del entrenamiento en la selva en Panamá se remonta a más de un siglo. Desde la Primera Guerra Mundial, la zona de la Base Aeronaval Cristóbal Colón ha servido como campo de pruebas para operaciones en la selva. Hoy en día, ese legado continúa a través del CJOTC, una iniciativa conjunta apoyada por el Grupo Conjunto de Cooperación en Seguridad-Panamá, que fomenta la capacidad, la confianza y las alianzas duraderas entre las fuerzas de seguridad de ambos países.

“Nos aseguramos de que todos los escuadrones estén conformados al 50 por ciento”, dijo el Sargento de Primera Clase del Ejército de los Estados Unidos Kevin Rouse, instructor del curso. “Es decir, el 50 por ciento son miembros del servicio estadounidense y el 50 por ciento son miembros del servicio panameño. Rotamos el liderazgo de los escuadrones, de modo que cada miembro del escuadrón asuma un papel de liderazgo y experimente cómo se desarrolla eso en las misiones”.
El CJOTC hizo especial hincapié en la integración a nivel de escuadrón, mezclando deliberadamente a las fuerzas estadounidenses y panameñas durante toda la duración del curso. Todas las actividades de entrenamiento importantes, desde la planificación hasta la ejecución, se llevaron a cabo a nivel de escuadrón, lo que reforzó la interoperabilidad, fomentó la comunicación constante y promovió la resolución compartida de problemas.
El curso va más allá del aprendizaje de la navegación por terreno selvático: se trata de forjar equipos eficaces más allá de las fronteras nacionales e institucionales. Los participantes planificaron misiones, realizaron patrullas y superaron retos medioambientales junto a sus homólogos internacionales, desarrollando la cohesión a través de las dificultades compartidas.
Esa colaboración se extendió más allá de los alumnos. Instructores, médicos y personal de apoyo de ambos países trabajaron juntos para planificar y ejecutar cada fase, garantizando estándares coherentes y un entorno de entrenamiento profesional.
“La mayor diferencia con respecto al último curso es simplemente el aprendizaje”, afirmó el Teniente Coronel del Ejército de los EE. UU. De’Shane Greaser, oficial a cargo. “Recogimos los informes posteriores a la acción tanto de la 555.ª Brigada de Ingenieros como de los asesores de la Academia Lightning, e integramos esos comentarios para seguir mejorando este curso”.
Cada fase del CJOTC reflejó una mayor organización y perfeccionamiento. Al combinar la experiencia panameña en el terreno local con la experiencia estadounidense en el diseño y el mantenimiento del entrenamiento, el curso ofreció escenarios realistas y exigentes que supusieron retos tanto físicos como mentales para los alumnos.
“No tenemos el terreno que tienen en Hawái, con profundos barrancos”, dijo el Tte. Cnel. Greaser sobre el Centro de Entrenamiento de Operaciones en la Selva del Ejército de los EE. UU. en la isla del Pacífico. “Pero sí tenemos insectos venenosos, serpientes, cocodrilos y caimanes”.
La finalización de la tercera edición del CJOTC supuso un nuevo paso adelante en la evolución del programa. Cada clase se basa en las lecciones aprendidas de la anterior, mejorando los métodos, fortaleciendo las alianzas y reforzando el compromiso compartido con la seguridad regional.
“Si quieres ponerte a prueba y aprender a sobrevivir en la selva, este es uno de los mejores lugares a los que puedes venir”, afirmó el Tte. Cnel. Greaser. “Es un terreno difícil, pero aprenderás mucho y podrás aplicar esas lecciones en tu unidad”.
A través del CJOTC, las fuerzas estadounidenses y panameñas perfeccionaron sus habilidades en la selva y reforzaron una alianza que mejorará la seguridad regional en los próximos años. En total, se graduaron del curso 26 alumnos: 12 del Cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos, cuatro de la Policía Nacional de Panamá (PNP), cinco del Servicio Nacional Aeronaval de Panamá (SENAN) y cinco del Servicio Nacional de Fronteras de Panamá (SENAFRONT), lo que eleva hasta la fecha a 72 el número total de graduados del CJOTC, y se esperan muchos más.


