Unos 5000 efectivos del Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT) y del Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) de Panamá se integraron al plan de acción nacional para enfrentar la pandemia del COVID-19 (coronavirus) y hacer cumplir con los decretos ejecutivos relacionados a la declaración de estado de emergencia.
Ambas fuerzas empeñaron sus recursos humanos y equipos de movilidad terrestre y marítimo para minimizar la propagación del virus en todo el territorio nacional.
Entre sus nuevas tareas, los estamentos de seguridad hacen cumplir con el toque de queda con patrullajes en las calles y en las vías marítimas, realizan operaciones de desinfección y control sanitario, comunican las medidas de salubridad en áreas apartadas del país y controlan las fronteras. El SENAFRONT indicó haber dedicado a la lucha contra el coronavirus a 100 motocicletas, 56 auto patrulleras, ocho buses para la movilización de unidades, ocho ambulancias y seis lanchas en las áreas de difícil acceso como las provincias del Darién y Bocas del Toro así como los corregimientos indígenas.

“Nuestras capacidades institucionales son activadas al 100 por ciento debido a que se sostienen las operaciones diarias contra la delincuencia organizada, delincuencia común, migrantes y atención ciudadana, y a la atención extraordinaria que hacemos atendiendo la situación de la crisis del COVID-19”, dijo el SENAFRONT a Diálogo a través de un comunicado.
El 22 de enero, Panamá activó el Centro de Operaciones de Emergencia en Salud, organismo interinstitucional, para monitorear el coronavirus e iniciar preparativos de respuesta. El 5 de marzo, el Gobierno puso en marcha la Fuerza de Tarea Conjunta Seguridad Sanitaria COVID-19 cuyo objetivo es detener la propagación del virus, y del cual forman parte el SENAFRONT y el SENAN.
Para poder cumplir con su nuevo rol, los estamentos de seguridad participaron de una serie de capacitaciones sobre el COVID-19 elaborada por el Ministerio de la Salud de Panamá con consultores de la Organización Mundial de la Salud.
La respuesta rápida del Gobierno de Panamá ha sido notada por la Organización Panamericana de la Salud cuyo representante en el país, Gerardo Alfaro, dijo en una entrevista con la ONU que Panamá “siempre ha ido un paso adelante”.
Elementos del SENAFRONT reforzaron las fronteras para detener los movimientos de mercancía ilegal (como drogas) o de inmigrantes indocumentados que podrían tratar de cruzar las regiones porosas como la selva del Darién fronteriza con Colombia. Asimismo, los agentes de seguridad se encargan del control sanitario y verificación migratoria de los indígenas panameños que trabajan en la zafra de café en Costa Rica.
Los agentes también participan de los cercos epidemiológicos, establecidos para restringir la circulación de una zona a otra, en las provincias de Panamá, Chiriquí, Bocas del Toro, y Darién, aplicando la toma de temperatura y verificando los documentos de las personas. Por su parte, el SENAN enfoca sus acciones en las costas y las islas del país.