Fuerzas colombianas destruyen laboratorio masivo de cocaína

Fuerzas colombianas destruyen laboratorio masivo de cocaína

Por Myriam Ortega/Diálogo
junio 11, 2020

A finales de abril las Fuerzas Militares de Colombia, con el apoyo del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía General de la Nación y de los Estados Unidos, hallaron un complejo masivo para la producción de cocaína en una zona rural del departamento de Nariño, en el Pacífico colombiano. El complejo, compuesto por ocho estructuras esparcidas en un área de 1 kilómetro cuadrado en la vereda San Sebastián, del municipio de Tumaco, podía producir 6 toneladas de droga al mes.

Durante las operaciones, tropas de la Brigada de Infantería de Marina N.o 4 de la Fuerza Naval del Pacífico y de la Brigada contra el Narcotráfico del Ejército Nacional, desmantelaron un centro de acopio para insumos sólidos y líquidos, laboratorios para el procesamiento de pasta base de coca, y un cristalizadero de clorhidrato de cocaína, informó la Armada en un comunicado de prensa.

En el complejo, las tropas encontraron 13 533 litros de insumos líquidos, así como 1476 litros de pasta base de coca en proceso y más de 1 tonelada de clorhidrato de cocaína. (Foto: Brigada de Infantería de Marina N.o 4 de la Armada Nacional de Colombia)

“En el complejo se encontraron más de 4,3 toneladas de insumos sólidos y 3575 galones [13 533 litros] de insumos líquidos, así como 390 galones [1476 litros] de pasta base de coca en proceso y más de 1 tonelada de clorhidrato de cocaína”, precisó Carlos Holmes Trujillo, ministro de Defensa de Colombia, en su cuenta de Twitter.

El complejo, el más grande hallado en lo que va de 2020 según indicó la Armada, era controlado por el grupo armado organizado Guerrillas Unidas del Pacífico, una disidencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

En lo que va del 2020, las Fuerzas Militares han desmantelado 29 infraestructuras del narcotráfico y decomisado más de 50 toneladas de cocaína en el Pacífico colombiano, precisó la Fuerza Naval del Pacífico. Según el Informe Estrategia Internacional de Control de Narcóticos 2020 del Departamento de Estado de los EE. UU., las Fuerzas Armadas de Colombia han destruido más de 4200 laboratorios de cocaína y decomisaron unas 378 toneladas de cocaína en todo el país en 2019.

La operación

“La operación empieza con una información de inteligencia naval, que nos indica que en área general del denominado San Sebastián, se encuentra un centro de producción de clorhidrato de cocaína”, dijo a Diálogo el Contralmirante de la Armada de Colombia Hernando Enrique Mattos Dager, comandante de la Fuerza de Tarea Contra el Narcotráfico N.o 72 Poseidón, con sede en Tumaco. “Durante el proceso de planeación a través de la Brigada Contra el Narcotráfico, tuvimos el apoyo de la DEA [Administración para el Control de Drogas de los EE. UU.] en suministrarnos una información de la zona a través de fotografía satelital, la cual nos permitió hacer el planeamiento”.

Con la información reunida, las tropas militares partieron de Tumaco para realizar un reconocimiento de la zona. En un lapso de cuatro días las unidades desactivaron 19 granadas y dos cilindros con 35 kilogramos de explosivos, antes de ubicar las estructuras, informó la Armada.

En medio de este reconocimiento los militares capturaron a cinco personas armadas que vigilaban la zona, y recuperaron a dos menores de edad que también servían para alertar a los narcotraficantes, dijo a Diálogo el Coronel de la Armada de Colombia Nelson Ahumada Ojeda, comandante de la Brigada de Infantería de Marina N.o 4.

“Uno de los resultados más importantes del hallazgo de este mega cristalizadero es que evitamos que se comercializaran, en los mercados internacionales de los EE.UU. y de Centroamérica, 6 toneladas de clorhidrato de cocaína”, dijo el Contralmte. Mattos. “Esto representa para la organización ilegal no haber recibido aproximadamente unos USD 198 millones”.

“Lo complejo de esa operación es ver cómo en un sitio tan recóndito está el narcotráfico en capacidad de levantar ese tipo de infraestructura, y lo segundo es ver el daño forestal y el daño ambiental que causa el desarrollo de las actividades del narcotráfico”, concluyó el Cnel. Ahumada. “También se detectó que a muchas de las personas que trabajan en esas áreas, no les pagan, en este momento prácticamente están trabajando para poder consumir sustancias psicoactivas”.

Share