Fuerza Aérea Colombiana, decisiva en el control de incendios

Fuerza Aérea Colombiana, decisiva en el control de incendios

Por Lorena Baires / Diálogo
diciembre 06, 2019

Pilotos colombianos trabajan en la extinción de incendios en una de las temporadas secas más agresivas de los últimos 20 años.

Durante 2019, la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) tuvo una intensa actividad en  la extinción y control de incendios. Los pilotos sobrevolaron su territorio para sofocar el fuego que consumió 128 777 hectáreas de vegetación debido a fuertes vientos, pocas lluvias, altas temperaturas y quemas intencionales con fines agrícolas. Esta combinación provocó 2217 siniestros, la cifra más alta registrada durante dos décadas por la Unidad para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) colombiana.

La FAC cuenta con una flota de helicópteros con sistemas contra incendios Bambi Bucket, con capacidad de hasta 5000 litros de agua, y para siniestros de grandes dimensiones, despliegan un avión C-130 Hércules, equipado con el sistema MAFFSII con capacidad para distribuir 14 000 litros de líquidos en cada descarga.

“La complejidad de estas maniobras requiere planeación y detalle en el rendimiento de las aeronaves. Debemos tener en cuenta las altas temperaturas a las que nos enfrentamos durante las descargas”, dijo el Capitán Piloto Aviador Fabián Grijalba, comandante del Escuadrón 412 y piloto de un helicóptero Huey II. “Como fisiológicamente hay un mayor desgaste en la tripulación, solo realizamos seis horas de vuelo como máximo”.

Los incendios más recientes, en septiembre, afectaron los bosques en los departamentos de Tolima, Antioquia, Santander y Valle del Cauca. En este último, en el municipio de Yumbo, fueron arrasadas por el fuego más de 320 hectáreas. “En esta área hay vientos cruzados, el terreno es muy inclinado y la vegetación es abundante”, explicó a Diálogo Miguel Perdomo, coordinador de la UNGRD en Yumbo. “Estos elementos y la lejanía del agua impiden que los grupos de control forestal sean ágiles”.

En terrenos de difícil acceso no es posible ingresar motobombas, solo herramientas manuales. Es ahí donde la FAC baja bomberos a rapel detrás de la línea de combustión para crear cortafuegos y liberar líquidos sobre los incendios. “Luego de las descargas, se apagan las llamas y queda un perímetro seguro para acercarnos”, explicó a Diálogo Carlos Guzmán, bombero de la Dirección Nacional de Bomberos (DNB) en el municipio de Carmen de Apicalá, Tolima. “Después, retiramos cualquier material combustible para hacer un sendero y evitar que el fuego avance por los cultivos o zonas boscosas”.

“El 98 por ciento de los incendios registrados en octubre fueron provocados por personas que intentan adecuar terrenos para la siembra de productos”, dijo a Diálogo el Capitán Germán Miranda, al mando de la DNB. “A esa acción se añade el aumento de la temperatura ambiental. Tenemos ciudades de la región Caribe o Andina donde se registran hasta 43 grados centígrados”.

Para incrementar las capacidades operativas de la FAC, el Gobierno de los Estados Unidos oficializó en agosto el Programa del Centro Regional de Entrenamiento de Helicópteros en Colombia, con la entrega de 60 helicópteros de entrenamiento TH-67 CREEK. Estas aeronaves permitirán instruir a los pilotos colombianos en la Escuela de Helicópteros para las Fuerzas Armadas.

“Quisiera agradecer a nuestros amigos de los Estados Unidos y a su Ejército por su apoyo al pueblo de Colombia y a su Fuerza Aérea”, dijo el General Ramsés Rueda, comandante de la FAC, durante la entrega de los helicópteros TH-67 CREEK.

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