Autoridades colombianas desmantelan red de prostitución de menores

Colombian Authorities Dismantle Underage Prostitution Ring

Por Dialogo
mayo 22, 2015




Una red de prostitución que ofrecía niñas menores de edad al grupo criminal Clan Úsuga ha sido desmantelada gracias a los esfuerzos cooperativos del Ejército de Colombia, la Policía Nacional y la Fiscalía General.

Su trabajo culminó con el arresto a fines de abril de Briseida Machado, la presunta proxeneta de la red, junto con 71 integrantes del Clan Úsuga. Machado, también conocida como “Paola”, de 24 años, es analfabeta, y es considerada una de los líderes más importantes del grupo del crimen organizado. Sus máximos líderes, Darío Antonio Úsuga David, también conocido como “Otoniel”, y su lugarteniente, Roberto Vargas Gutiérrez, serían ambos clientes de Machado. También se cree que la mujer ofrecía prostitutas a Luis Orlando Padierna, conocido por el alias “Inglaterra”.

Antes de que la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN) la capturara, Paola vivía con su familia en una casa en ruinas en Antioquia. Los arrestos coronan una investigación de dos años que incluyó vigilancia y escuchas telefónicas.

Ofrecían niñas menores de edad a integrantes de grupos delictivos


Presuntamente, durante esa investigación, un integrante del Clan Úsuga llamaba a Paola y solicitaba dos o tres chicas para una fiesta cada semana. A menudo solicitaban niñas “cero kilómetro” para sus “papás”, una frase clave que hacía referencia a vírgenes menores de edad para sus comandantes. En un caso, Paola aceptó sin reparos, e incluso ofreció a su propia hermana de 11 años cuando una de las menores a la que había contactado canceló a último minuto, según una conversación grabada.

“Bueno, si las ‘cero kilómetro’ no van a venir y tu hermanita está lista, dile que venga…”, dijo un miembro no identificado del Clan Úsuga a Paola.

“¿Y con quién estará? ¿Con tu papá? … Dile que le voy a llevar a la niña, pero debe estar con él”, respondió. “No quiero que esté con algún otro bruto”. Al final, Paola Machado no llevó a su hermana porque encontró a otra niña que la sustituyera.

Se estima que Machado reclutaba niñas menores de edad en algunas escuelas en el departamento de Antioquia, especialmente en las localidades de Apartadó, Carepa, Necoclí, Turbo y Chigorodó. Tentaba a las niñas con promesas de dinero, celulares, motocicletas y ropa, que recibirían de los hombres con los que tuvieran sexo.

No hay cifras exactas del número de niñas que Machado prostituyó, pero investigadores de la DIJIN estiman que enviaba al menos dos o tres niñas cada semana a algún escondite del Clan Úsuga en el Urabá. Las llamadas telefónicas solicitando “cero kilómetros” o niñas comunes aumentaban a fin de mes, cuando la organización criminal le paga a sus integrantes.

Tras ser convencidas por Machado, las niñas por lo general viajaban una hora en auto y otra hora en mula para llegar a las fiestas de la organización criminal. Allí los líderes del clan les solicitaban usar ropa interior especial y, luego de abusar sexualmente de ellas, en algunas oportunidades les hacían regalos, tales como prendas de vestir costosas o dinero para cirugía para aumentar el tamaño de su busto. Las fiestas, organizadas con la ayuda de Paola, se realizaron durante al menos dos años.

Aunque Paola no es oficialmente operaria del Clan Úsuga, las fuerzas de seguridad la capturaron junto con otros 71 integrantes del grupo. La Policía Nacional, con el apoyo del Ejército y de la Fiscalía General, allanó escondites en cuatro departamentos, incautó 84 celulares, computadoras y tarjetas de memoria, y detuvo a 65 integrantes comunes, seis líderes de la red y a Machado.

Las detenciones se produjeron en el marco de la Operación Agamenón, una operación conjunta en curso que comenzó el 3 de febrero. La Policía Nacional y el Ejército han desplegado 1.200 y 1.000 hombres respectivamente para capturar a “Otoniel” y “Gavilán”, quienes las autoridades sospechan están detrás de muchos de los casos de abuso sexual que las autoridades colombianas han detectado.

La Policía Nacional actualmente intenta identificar y asistir a las niñas que fueron abusadas como parte de la red de prostitución de Machado. Las autoridades también están trabajando para capturar a otras personas que pudiesen haber ayudado a Machado a reclutar a las niñas en escuelas locales o ciudades aledañas.



Una red de prostitución que ofrecía niñas menores de edad al grupo criminal Clan Úsuga ha sido desmantelada gracias a los esfuerzos cooperativos del Ejército de Colombia, la Policía Nacional y la Fiscalía General.

Su trabajo culminó con el arresto a fines de abril de Briseida Machado, la presunta proxeneta de la red, junto con 71 integrantes del Clan Úsuga. Machado, también conocida como “Paola”, de 24 años, es analfabeta, y es considerada una de los líderes más importantes del grupo del crimen organizado. Sus máximos líderes, Darío Antonio Úsuga David, también conocido como “Otoniel”, y su lugarteniente, Roberto Vargas Gutiérrez, serían ambos clientes de Machado. También se cree que la mujer ofrecía prostitutas a Luis Orlando Padierna, conocido por el alias “Inglaterra”.

Antes de que la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN) la capturara, Paola vivía con su familia en una casa en ruinas en Antioquia. Los arrestos coronan una investigación de dos años que incluyó vigilancia y escuchas telefónicas.

Ofrecían niñas menores de edad a integrantes de grupos delictivos


Presuntamente, durante esa investigación, un integrante del Clan Úsuga llamaba a Paola y solicitaba dos o tres chicas para una fiesta cada semana. A menudo solicitaban niñas “cero kilómetro” para sus “papás”, una frase clave que hacía referencia a vírgenes menores de edad para sus comandantes. En un caso, Paola aceptó sin reparos, e incluso ofreció a su propia hermana de 11 años cuando una de las menores a la que había contactado canceló a último minuto, según una conversación grabada.

“Bueno, si las ‘cero kilómetro’ no van a venir y tu hermanita está lista, dile que venga…”, dijo un miembro no identificado del Clan Úsuga a Paola.

“¿Y con quién estará? ¿Con tu papá? … Dile que le voy a llevar a la niña, pero debe estar con él”, respondió. “No quiero que esté con algún otro bruto”. Al final, Paola Machado no llevó a su hermana porque encontró a otra niña que la sustituyera.

Se estima que Machado reclutaba niñas menores de edad en algunas escuelas en el departamento de Antioquia, especialmente en las localidades de Apartadó, Carepa, Necoclí, Turbo y Chigorodó. Tentaba a las niñas con promesas de dinero, celulares, motocicletas y ropa, que recibirían de los hombres con los que tuvieran sexo.

No hay cifras exactas del número de niñas que Machado prostituyó, pero investigadores de la DIJIN estiman que enviaba al menos dos o tres niñas cada semana a algún escondite del Clan Úsuga en el Urabá. Las llamadas telefónicas solicitando “cero kilómetros” o niñas comunes aumentaban a fin de mes, cuando la organización criminal le paga a sus integrantes.

Tras ser convencidas por Machado, las niñas por lo general viajaban una hora en auto y otra hora en mula para llegar a las fiestas de la organización criminal. Allí los líderes del clan les solicitaban usar ropa interior especial y, luego de abusar sexualmente de ellas, en algunas oportunidades les hacían regalos, tales como prendas de vestir costosas o dinero para cirugía para aumentar el tamaño de su busto. Las fiestas, organizadas con la ayuda de Paola, se realizaron durante al menos dos años.

Aunque Paola no es oficialmente operaria del Clan Úsuga, las fuerzas de seguridad la capturaron junto con otros 71 integrantes del grupo. La Policía Nacional, con el apoyo del Ejército y de la Fiscalía General, allanó escondites en cuatro departamentos, incautó 84 celulares, computadoras y tarjetas de memoria, y detuvo a 65 integrantes comunes, seis líderes de la red y a Machado.

Las detenciones se produjeron en el marco de la Operación Agamenón, una operación conjunta en curso que comenzó el 3 de febrero. La Policía Nacional y el Ejército han desplegado 1.200 y 1.000 hombres respectivamente para capturar a “Otoniel” y “Gavilán”, quienes las autoridades sospechan están detrás de muchos de los casos de abuso sexual que las autoridades colombianas han detectado.

La Policía Nacional actualmente intenta identificar y asistir a las niñas que fueron abusadas como parte de la red de prostitución de Machado. Las autoridades también están trabajando para capturar a otras personas que pudiesen haber ayudado a Machado a reclutar a las niñas en escuelas locales o ciudades aledañas.
excelente. felictaciones a la ´policia de colombia fue muy tragica esta noticia Que el señor ministro de defensa haga lo mismo con la guerrilla y de de vaja a los que se opongan. En Colombia manda
El Gobier y no los insurgentes insurgentes Pero de que sirbe que los cogan sialos dos días los suelto y siguen con lo mismo
me parece exelente estoy contra la prostitución de menores por favor padres de familias que les pasa.
NO COMPARTO CON ESAS NOTICIAS
Share