Ejército Nacional de Colombia libera a tres menores de edad

Colombian Army Frees Three Minors

Por Myriam Ortega/Diálogo
marzo 23, 2018

Dos jóvenes llegaron a la zona rural del municipio de Puerto Concordia, en el departamento de Meta, al centro de Colombia, el 12 de febrero de 2018, en donde abordaron a efectivos del Ejército Nacional de Colombia, para manifestar su deseo de desvincularse del grupo delincuencial Clan del Golfo. De inmediato, efectivos del Batallón de Infantería José Joaquín París Ricaurte, localizado en San José del Guaviare, se trasladaron a la zona para restituir los derechos de los menores de edad.

“Se le comunicó a las autoridades competentes, a la Policía de Infancia y Adolescencia, a la Comisaría de Familia y al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, para empezar a restablecer los derechos de estos menores”, dijo a Diálogo el Teniente Coronel del Ejército Carlos Andrés Castillo Quintero, comandante del Batallón de Infantería José Joaquín París Ricaurte. “Estos jóvenes de 16 y 17 años ingresaron con engaños a la organización delincuencial”.

Los menores declararon que no sabían que se trataba de un grupo terrorista; les prometieron contratos para trabajar en labores de agricultura. “Pero no era trabajo en una finca; sino que [luego] les dijeron que [serían] parte de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia [Clan del Golfo] y que de ahora en adelante eran paramilitares”, informó el Tte. Cnel. Castillo.

“Tuvieron que someterse a todas las reglas”, dijo a Diálogo el Coronel del Ejército Federico Mejía Torres, comandante de la Brigada de Selva N.º 22. “Si hay abandono, deserción, les espera un consejo de guerra; y el consejo de guerra es la muerte”. A pesar del riesgo, después de ocho días los jóvenes aprovecharon que estaban sin vigilancia y salieron hacia la carretera, abordaron un autobús y llegaron hasta donde encontraron a las unidades militares.

El segundo caso que se presentó fue el de un menor reclutado por las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). “Este joven de familia indígena [estuvo] ahí durante un año. Le prometieron un sueldo de US$ 540 mensuales y condiciones de salud para la familia”, aseguró el Cnel. Mejía. Las FARC no cumplieron ninguna de las dos promesas. Al desertar, el joven contó con todo el apoyo de las tropas de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega, en el departamento del Guaviare.

Niños y adolescentes en el conflicto armado

El Centro Nacional de Memoria Histórica, dependencia del Gobierno colombiano, señala en el informe, Una Guerra sin Edad, que hasta 2017 diferentes organizaciones delictivas han reclutado 16 879 niños. “En las regiones con presencia de grupos al margen de la ley hay escasa oferta en temas de educación; las familias viven en condiciones de pobreza y suele haber presencia de cultivos ilícitos. Estas condiciones de vulnerabilidad son aprovechadas por los grupos armados al margen de la ley para atraer a los menores de edad con la promesa de obtener ingresos para sus familias”, asegura el documento.

Desmovilización

“En las últimas semanas [hemos] hecho importantes capturas de grupos residuales de las FARC y otros se han desmovilizado”, precisó el Cnel. Mejía. “Ellos dicen: yo que hago allá metido, años y años, no recibo nada y todo el producto de la extorsión, del narcotráfico, de la remesa de las toneladas [de oro y droga] que se mueven en los ríos, de las mercancías; y todo eso es [para] los jefes guerrilleros”.

Además, los guerrilleros enfrentan las dificultades de la vida en el monte, soportan largas jornadas, caminatas con hambre, inclemencias del tiempo, mosquitos y el hecho de estar lejos de sus familias. “Mediante información aportada por el Grupo de Atención Humanitaria al Desmovilizado sabemos que han [rescatado] desde el año 2016, hasta la fecha [marzo de 2018], a 21 menores de edad reclutados al parecer por grupos residuales de la guerrilla, bajo la dirección de Miguel Santillana, alias Gentil Duarte, y de Gregario Vera, alias Iván Mordisco”, aseguró el Cnel. Mejía.

“Nosotros hemos hecho campañas con el Grupo de Atención al Desmovilizado, visitamos las escuelas, damos capacitación a los niños que se encuentran en los diferentes establecimientos educativos y hacemos charlas para [evitar] el reclutamiento forzado de estos menores”, puntualizó el Tte. Cnel. Castillo. “Hemos hecho también difusiones por medio radial, por las emisoras del Ejército, para que los menores no se dejen convencer de estos organismos”.

Las Fuerzas Militares y el Gobierno colombiano, a través del Plan Nacional Integral para la Sustitución de Cultivos, promueven la erradicación voluntaria de cultivos que fomenta la legalidad y ofrece nuevas oportunidades. “Así los jóvenes ya no tienen esa mentalidad de irse a raspar [recoger] coca”, finalizó el Tte. Cnel. Castillo.
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